miércoles, 6 de junio de 2018

El presidente Xi conduce a China hacia la victoria en la batalla más grande del mundo contra la pobreza


Beijing, 04/06/2018 (El Pueblo en Línea) - Con el presidente Xi Jinping al frente, las medidas chinas para el alivio a la pobreza – la batalla más grande y exigente del orbe en este sentido-, han logrado verificar avances decisivos y proporcionar referencia mundial en cuanto a la aplicación de la sabiduría china y la búsqueda de soluciones para erradicar este flagelo social.

Este jueves, el Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh) examinó un nuevo plan para la continuación de los esfuerzos en la reducción de la pobreza.

Presidida por Xi Jinping, secretario general del Comité Central del PCCh, la reunión subrayó que la batalla contra la pobreza es uno de los "tres duras batallas" que el país debe ganar para disfrutar de una sociedad moderadamente próspera para el 2020. En este sentido, en los próximos tres años China debe elevar el nivel económico de 30 millones de ciudadanos de bajos ingresos.

"Debemos ser conscientes de las dificultades y los retos para ganar la batalla, y debemos tener un mayor sentido de responsabilidad y urgencia en el alivio de la pobreza", afirmó un comunicado emitido tras la reunión.

Un progreso decisivo

El alivio de la pobreza ha estado siempre entre las prioridades del gobierno. En palabras del propio Xi: "En el camino hacia la prosperidad común, nadie debe ser relegado."

Durante un simposio sobre la lucha contra la pobreza en Chengdu, celebrado en febrero de este año, el presidente Xi indicó que se han realizado progresos decisivos y esfuerzos sin precedentes.

El presidente chino atribuyó el éxito al liderazgo del PCCh, a la formulación de estrategias específicas, al fuerte apoyo financiero y a la estricta normativa vigente para que un eficiente y funcional trabajo logre eliminar la pobreza.

En los últimos cinco años, más de 68 millones de ciudadanos chinos -un promedio de 13 millones anuales- se encuentran por encima del nivel de la pobreza, con un ingreso per cápita anual de 2.300 renminbi (361 dólares).

A finales del 2017, China tenía 46 millones de pobres. A razón de 10 millones anuales, en el 2020 se habrá erradicado este problema social.

En el ultimo quinquenio, el promedio anual de ingresos de residentes rurales en zonas empobrecidas aumentó un 10,4 por ciento, lo que significa un alza de 2,5 puntos porcentuales por encima del promedio de los habitantes de otras zonas rurales.

Desde el 2012, alrededor de 3,4 millones de ciudadanos en situación de pobreza han sido relocalizadas en nuevos hogares y se han reparado las casas de más de 6 millones de personas de bajos ingresos.

La tasa de pobreza de China ha disminuido de un 10,2 por ciento (2012) a un 3,1 (2017), convirtiéndose en el primer país en completar el Programa de las Naciones Unidas (ONU) de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Enfoque innovador

Para alcanzar la meta del 2020, China está llevando a cabo una estrategia básica de enfoque específico, que exige a los funcionarios de todos los niveles verificar la identidad de las personas de bajos recursos y los factores que le condujeron a esa situación.

Cada hogar, o algún miembro de su familia, es incluido en el plan de alivio a la pobreza.

En los últimos cinco años, para guiar la labor de alivio de la pobreza se han designado los más capaces e idóneos funcionarios. Por ejemplo, los funcionarios con talento empresarial fueron enviados a las aldeas asoladas por la pobreza, mientras que los funcionarios con conocimiento industrial especializado fueron enviados a las aldeas que ya poseían cierta base industrial.

Además, China ha adoptado diversas medidas para reducir la pobreza, incluido el comercio electrónico, la financiación, el turismo, la reubicación de población y el mejoramiento de la infraestructura.

En los últimos cinco años, un total de 2,74 millones de familias pobres aumentaron sus ingresos gracias al comercio electrónico y 23.000 aldeas se han beneficiado del creciente turismo local.

Sin embargo, de acuerdo a Liu Yongfu, director de la Oficina del Grupo Líder de Desarrollo y Alivio de la Pobreza del Consejo de Estado de China, la tarea sigue siendo ardua.

“El trabajo se desplazará a las zonas más afectadas por la pobreza, pondremos más énfasis en la calidad, claridad y precisión”, explicó Liu. "Vamos a trabajar para fomentar la industria local, crear nuevos puestos de trabajo, relocalizar a los residentes de zonas pobres y fortalecer la ayuda a los ancianos, discapacitados y personas que están gravemente enfermas."

Bien mundial

Los logros que China ha hecho en la lucha contra la pobreza no sólo han contribuido al desarrollo de los derechos humanos por esfuerzo propio, sino que también han aportado la sabiduría y soluciones chinas a la comunidad global, siendo reconocidas por múltiples voces internacionales.

China ha llevado a cabo "la más rápida reducción de la pobreza a gran escala en la historia humana a lo largo de los últimos 25 años", afirma un documento del Banco Mundial publicado en el 2016, un año después que esta institución y el gobierno chino realizaran una investigación mundial sobre los esfuerzos para reducir la pobreza en el gigante asiático.

"No debemos olvidar el hecho de que China ha aportado la mayor contribución a la reducción de la pobreza mundial en el último decenio", afirmó Antonio Guterres, secretario general de la ONU.

Por su parte, William Jones, jefe de la oficina de Washington de Executive Intelligence Review News Magazine, aseguró que la erradicación de la pobreza ha sido considerada durante mucho tiempo una de las tareas más importantes para la humanidad, aunque hasta hace poco tiempo fuera vista como un "sueño utópico."

"Con China, ese sueño se está convirtiendo en realidad", concluyó.

jueves, 31 de mayo de 2018

China y África fortalecen cooperación basada en principios

MAPUTO, 13 may (Xinhua) — Cinco años han pasado desde que el presidente chino, Xi Jinping,

La política, que se adhiere a los principios de sinceridad, resultados concretos, afinidad y buena fe, fue anunciada por Xi durante su primera visita a África desde que asumió el cargo como presidente chino en 2013.

A partir de estos principios, China y África han combinado su sabiduría y fortalezas y han establecido un camino de desarrollo común que va a anunciar relaciones más fuertes que nunca entre el país asiático y el continente africano, los cuales en conjunto tienen una población mayor a los 2.500 millones, casi una tercera parte de la población mundial.

COOPERACIÓN CHINA-ÁFRICA FRUCTÍFERA

Los hechos dicen más que las palabras. Cinco años después, abundan los casos de cooperación y amistad de beneficio mutuo entre China y África.

Un ejemplo muy reciente y notable está en la nación africana del sur Mozambique, donde un proyecto de puente que cruza el mar y carreteras de enlace por un total de 187 kilómetros decoran el horizonte de la templada ciudad costera de Maputo, capital mozambiqueña.

El proyecto, que costó 785,8 millones de dólares, de los cuales 95 por ciento fue financiado por China, es construido por la Corporación de Carreteras y Puentes de China (CRBC, por sus siglas en inglés) y su inauguración oficial está prevista para junio.

La obra facilitará el transporte entre la capital mozambiqueña y la zona periférica de Katembe y también enlazará a Mozambique hacia el sur con Sudáfrica, lo que inevitablemente impulsará el comercio y el turismo.

El puente se extiende 680 metros sobre la bahía de Maputo.

El gerente de proyecto de CRBC, Cao Changwei, dijo que la firma ha creado más de 20.000 empleos, de tiempo completo y de medio tiempo, para los lugareños. Ante la proximidad de la conclusión del proyecto, la compañía está contratando a otros 3.800 pobladores locales para diversos tipos de trabajos. El equipo chino es de sólo 467 integrantes.

En las naciones africanas orientales de Etiopía y Kenia, unos cuantos proyectos construidos por China, incluida la vía férrea Etiopía-Yibuti, el tren ligero de Addis Abeba y el ferrocarril Nairobi-Mombasa son una prueba más de que la cooperación chino-africana contribuye al crecimiento y empleo locales y a la integración regional.

En relación con la cuestión humanitaria, China tiene a un cuerpo de mantenimiento de la paz de más de 1.000 elementos en Sudán del Sur, donde la guerra civil ha entrado en su quinto año. China también ha proporcionado equipos médicos rotatorios al país desde 2012.

En África occidental, donde el brote del ébola causó estragos en 2014, China envió de inmediato a Guinea, Liberia y Sierra Leona personal médico y expertos en enfermedades transmisibles para ayudar a las tres naciones a superar la crisis. Firmas chinas en Sierra Leona también fueron el primer equipo de rescate extranjero en brindar ayuda después de que una corriente de lodo provocada por las lluvias matara a más de 1.000 personas en Freetown, la capital del país, en agosto de 2017.

Además, la interacción de China con África nunca ha implicado la intervención en los asuntos internos de los países africanos y se ha basado en el respeto mutuo, opinó Ndrianja Ratrimoarvony, investigador de Madagascar sobre relaciones chino-africanas.

FOCAC FORJA RELACIONES MÁS FUERTES

La cumbre del Foro de Cooperación China-África (FOCAC) llevada a cabo en diciembre de 2015 en Johannesburgo, Sudáfrica, fue un hito en las relaciones bilaterales. Envió un fuerte mensaje a la comunidad global de que China y Africa están juntas y ganarán juntas.

La mayoría de los planes de cooperación anunciados durante la cumbre relacionados con industrialización, agricultura, infraestructura, finanzas, facilitación del comercio, reducción de la pobreza y salud pública, entre otras áreas, se han cumplido.

Por ejemplo, la modernización agrícola es un plan de cooperación clave entre China y Mozambique. El proyecto de granja de arroz de Wanbao en la provincia mozambiqueña de Gaza ayudará al país a resolver su escasez de hasta 600.000 toneladas de arroz al año.

El éxito de estas iniciativas de cooperación también recibió el reconocimiento de instituciones independientes. Un informe de 2017 de McKinsey & Company, una consultoría global de negocios, dijo que China se ha convertido en el socio económico más importante de África en dos décadas. “A través del comercio, la inversión, el financiamiento para infraestructura, ningún otro país ha tenido esa profundidad y amplitud de compromiso en África”, comentó.

Las firmas chinas están llevando inversión en capital, experiencia administrativa y energía empresarial a cada rincón del continente, y al hacerlo están ayudando a acelerar el progreso de las economías africanas, agregó.

GRANDES PLANES PARA EL DESARROLLO COMÚN

En septiembre, se llevará a cabo una nueva cumbre de FOCAC en Beijing, donde los principales estadistas de China y África van a consolidar planes de cooperación claves.

Se espera que China y naciones africanas alineen sus estrategias de desarrollo y coordinen políticas bajo la Iniciativa de la Franja y la Ruta, los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU y la Agenda 2063 de la Unión Africana.

“China y África siempre son una comunidad de destino porque comparten una amistad profundamente arraigada y la misma búsqueda de desarrollo y prosperidad”, dijo el máximo legislador chino, Li Zhanshu, quien está haciendo una visita a tres naciones africanas, Etiopía, Mozambique y Namibia, del 9 al 18 de mayo.

Li, presidente del Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional, dijo que a China le complace ver una África unida, pacífica y próspera y que está dispuesta a impulsar su cooperación integral y práctica con el continente, además, dijo que espera más resultados fructíferos dentro de los marcos de la Iniciativa de la Franja y la Ruta y el FOCAC.

El máximo legislador también expresó su convicción de que China y África trabajarán juntas para convertir a la cumbre de Beijing de la FOCAC en septiembre en un evento histórico para el avance de la cooperación China-África.

Actualmente, África del Sub-Sahara está presenciando un repunte del crecimiento y la economía regional se recuperará a 3,4 por ciento este año, a diferencia del nivel más bajo en 20 años de 1,4 por ciento registrado en 2016, de acuerdo con la perspectiva económica del Fondo Monetario Internacional (FMI) para la región.

El informe del FMI destacó a la Iniciativa de la Franja y la Ruta por su impacto en el apoyo a la inversión privada en África. Indicó que países como Kenia, Etiopía, Mozambique, Sudáfrica y Tanzania están buscando una participación activa y que es posible que la cobertura se expanda con el paso del tiempo.

La iniciativa podría ayudar a África del Sub-Sahara a integrarse mejor a las cadenas de valor globales, agregó.
expuso en Tanzania la política de China sobre África, lo que trazó una hoja de ruta para el futuro de las relaciones chino-africanas en la nueva era y ha dado como resultado una amistad y cooperación tradicionales China-África más estrechas, así como una confianza política más fuerte.

La Franja y la Ruta en América Latina: Infraestructura en educación para mejorar la calidad de vida de la población

Por Esteban Zotelle. Profesor de la Universidad de Changzhou (CCZU), Investigador del Centro de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Changzhou y del Centro de Estudios China-Veracruz de la Universidad Veracruzana (CECHIVER-UV). Representante de la UV en China, con PhD por la Renmin University de China. Presidente de la Asociación de Argentinos en China (AdeACh).

 
La Iniciativa de la Franja y la Ruta (One Belt, One Road, en inglés) fue lanzada por el Presidente Xi en el año 2013. Dicha Iniciativa –que tiene como referente histórico a la antigua Ruta de la Seda– promueve, a través de la financiación en infraestructura y conectividad por parte de China, la cooperación y el intercambio comercial y cultural entre los países que participan, que actualmente son más de 60.

La Franja y la Ruta podría extenderse hacia América Latina en los próximos años, en el marco de un vínculo heredado: ambas regiones poseen una genética histórica de esta Iniciativa, pues la Nao de China desarrolló el comercio y el intercambio cultural y de personas durante casi 250 años, hasta 1815. En este contexto, expertos coinciden en que este proyecto generará más dinamismo en las relaciones entre China y América Latina. Hasta ahora, varios países de América Latina expresan su voluntad de participar en La Franja y la Ruta; sin embargo, todavía no se ha presentado un plan claro sobre su diseño y su alcance.

Según algunos investigadores, existen cinco puntos que se plantean como vitales en la estructuración formal de la propuesta, con el objetivo de definir una vía más concreta para su desarrollo:

1) Coordinación de políticas

2) Conectividad de las instalaciones

3) Comercio

4) Integración financiera

5) Movilidad

Por otra parte, la Propuesta Agenda 2020 de la Comunidad de Estudios Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) plantea que los cinco ejes sectoriales son: reducción de la pobreza y la desigualdad; educación, ciencia, tecnología e innovación; medio ambiente y cambio climático; infraestructura y conectividad, y financiamiento para el desarrollo. Estos rubros coinciden con los que propone la Iniciativa, de acuerdo con el reconocimiento de un problema constante en América Latina: la falta de oportunidades; fenómeno que deriva en el crecimiento de la pobreza, la marginalidad y la exclusión de gran parte de la población. Entre los factores principales causantes de esta situación, se encuentran la falta de acceso a la educación y la falta de infraestructura, circunstancias que contribuyen a la formación de un círculo vicioso de desigualdad en la región.

El impacto destructivo de la extrema desigualdad sobre el crecimiento sostenible y la cohesión social es evidente. Aunque América Latina ha dado un paso adelante en reducir la extrema pobreza en los últimos diez años, sigue siendo una de las regiones más desiguales del mundo. El desafío para la aplicación y sustentabilidad de la Franja y la Ruta en esta zona, será entonces lograr un crecimiento económico inclusivo que se traduzca en desarrollo.

La Franja y la Ruta para la educación y mejora en la calidad de vida

La desigualdad social está directamente relacionada con el acceso y la calidad de la educación. La educación contribuye a la construcción de una sociedad más equitativa, pero las condiciones de injusticia social obstaculizan el desarrollo educativo en América Latina. Esta región, a lo largo de su historia, ha visto directamente la relación entre sistemas educativos obsoletos y su falta de acceso para gran parte de la población; por ello, deberá ser el estado y no sólo la iniciativa privada el agente que genere mayores infraestructuras educativas.

Algunos gobiernos latinoamericanos han tenido éxito al prestar atención al tema de la ampliación de la cobertura educacional. Sin embargo, con el aumento en la cantidad de alumnos que asisten a las escuelas y universidades, es necesario mejorar las edificaciones de las instituciones y de los recursos físicos para ofrecer condiciones óptimas para el aprendizaje.

En este sentido, es una gran oportunidad para América Latina si la iniciativa logra enfocar parte de sus recursos en infraestructura para la educación; es esencial que los países aumenten su capacidad intelectual y eleven sus ingresos, mediante el establecimiento de actividades productivas que requieren un nivel superior de educación y de aplicación científica. Este desarrollo interno, en el comercio internacional, supone una sofisticación en la demanda de bienes y servicios calificados en ambas direcciones.

De esta manera, la calidad de los sistemas educativos será un factor que contribuya significativamente a la reducción de la pobreza, a la consolidación de la igualdad social, la estabilidad y la mejora en las condiciones de calidad de vida de los pueblos, generando que la Franja y la Ruta se desenvuelva como una política de Estado a largo plazo para los países latinoamericanos, más allá de los cambios de gobierno.

Las políticas neoliberales que proponen dejar al mercado actuar sin control, en el pasado, han significado un detonante en el aumento de la pobreza y de las brechas de desigualdad en América Latina, la Nueva Ruta de la Seda supone un mayor intercambio comercial e impulsa al Estado como regulador y sobre todo como promotor del desarrollo económico, en síntesis como el gran instrumento para sostener políticas incluyentes a través de acciones redistributivas del ingreso y de la generación de las grandes obras de infraestructura, debiendo incluir las relacionadas con la educación y el fortalecimiento de las redes virtuales para el comercio, que incorpore a las Mipymes y mejorar también las condiciones legales que faciliten la movilidad de las personas.

5-4-2018

Fuente: Observatorio de la Política China

¿Días contados de la República de China?

Por Xulio Ríos
Tsai Ing Wen, la actual líder política taiwanesa con pretensiones secesionistas
La ruptura de relaciones diplomáticas con la República de China (Taiwán) por parte de Burkina Faso deja a Taipéi con 18 aliados. El ministro de Exteriores Joseph Wu no dudó en poner su cargo a disposición tras informar de la decisión del país africano que se suma, en su mandato, a la República Dominicana. Dos bajas en un mes. En dicho continente solo le queda un aliado (eSwatini, antes Suazilandia), visitado en abril último por la presidenta Tsai Ing-wen y no es descartable que materialice su abandono más pronto que tarde. Xi Jinping instruyó a la diplomacia china para que en la cumbre China-África, prevista para septiembre en Beijing, no falte nadie en la foto de familia. El rey swazi Mswati III tiene previsto viajar a Taiwán en junio para asistir a la graduación de su hijo.

La situación de otros aliados no es más halagüeña. Al Vaticano se han sumado, recientemente, dudas en Paraguay, Honduras, Haití, etc. El efecto dominó pudiera ser imparable. Es evidente que Taiwán no dispone de los astronómicos recursos –no solo económicos- para competir con China continental, hallándose en una posición de clara inferioridad en esos términos.

Tras el XIX Congreso del PCCh celebrado el pasado otoño, Xi Jinping ha incrementado sustancialmente la presión sobre Taiwán en todos los frentes (militar, económico, etc)., en línea con lo manifestado anteriormente a favor de instrumentar una solución definitiva para este complejo asunto. En la perspectiva de Xi, una fecha límite parece imponerse, 2049, el primer centenario de la República Popular China. Taiwán es un elemento vital en dicha visión.

A su regreso de la reciente visita a Buenos Aires, Wang Yi hizo escala en Washington para recordar a su homólogo Mike Pompeo la obligación de comprometerse con la política de  una sola China, justamente con el horizonte de la inminente apertura de la nueva oficina del Instituto Americano en Taiwán, prevista para el 12 de junio, en medio de especulaciones respecto a la presencia de funcionarios de alto rango estadounidense.

Por más que Taipéi estreche sus vínculos con Washington, como viene haciendo desde el inicio del mandato de Donald Trump, el goteo de bajas de aliados puede ser incesante a partir de hora pudiendo encontrarnos con la paradoja de la extinción definitiva de facto de la llamada República de China por falta de reconocimiento internacional.

La merma de aliados plantea una doble tesitura. Beijing consumaría su tesis de que la República de China fue derrotada en 1949 y que por lo tanto queda definitivamente extinguida. La de Taipéi sería una posición mucho más compleja: rechazando ser una mera “provincia china”, en ausencia de reconocimiento internacional de la República de China, ¿cabe imaginarse la refundación como Taiwán? Las posibilidades de reconocimiento internacional serían igual de remotas pero China lo interpretaría como un cambio sustancial del statu quo que podría desatar la aplicación de la Ley Antisecesión de 2005.

En cualquier caso, la diplomacia taiwanesa tendrá que reinventarse para subsistir en tan intricado contexto. El aumento del poder e influencia internacional de China continental le augura nuevas deserciones y un futuro que le obligará a efectivizar otras modalidades de presencia internacional para conjurar el aislamiento, preferiblemente asociables al poder blando. En el ámbito de la seguridad, la tentación de sumarse a la estrategia del Indo-Pacífico supone un riesgo cada vez mayor de convertirse en “moneda de cambio” de la voluble Administración Trump.

24-5-2018

Fuente: Observatorio de la Política China

miércoles, 30 de mayo de 2018

Partido y Estado en la China de Xi


 Por Xulio Ríos

Cuando Mao proclamó en 1949 la Nueva China, esta adoptó la fórmula del Partido-Estado. Solo en el postmaoísmo, la separación entre el Estado y el Partido fue una de las cuestiones centrales en el debate sobre la reforma política en China. La delimitación precisa de las atribuciones conferidas al Partido y a la administración gubernamental fue objeto de gran atención en los años previos a la crisis de Tiananmen, durante el mandato de Zhao Ziyang. El Partido era conminado a actuar dentro de los marcos de la Constitución y de las leyes y ejerciendo su dirección convirtiendo sus postulados en voluntad del Estado no solo evitando anularlo sino poniéndolo en valor. En la misma línea, para acabar con la falta de distinción entre el Partido y el Gobierno se propuso la cancelación de los grupos dirigentes a través de los cuales el Partido ejecutaba su política en los diversos departamentos. Asimismo, en la lucha contra la corrupción se postulaba la separación efectiva del control disciplinario interno del control gubernamental.

Desde entonces, ese discurso ha sufrido muchos altibajos. Durante los mandatos de Jiang Zemin y Hu Jintao, al asociarse tal enfoque con la figura caída en desgracia de Zhao, por los sucesos de Tiananmen, las medidas prácticas se disiparon y aquel énfasis, aunque latente en los sectores más reformistas, pasó a mejor vida.

La política de Xi Jinping en este aspecto ha primado en su primer mandato el proceso inverso, es decir, una repartidirización acusada de las instancias gubernamentales, multiplicando por doquier los llamados grupos dirigentes que se afanaron por institucionalizar el control absoluto de las decisiones administrativas y su ejecución. Todo ello ha derivado en un debilitamiento de la reducidísima autonomía del Estado mientras el Partido ha ganado terreno en todas las áreas, desde la economía a la seguridad. El mejor reflejo de esta situación es la merma del poder del primer ministro Li Keqiang.

Dicho proceso parece haber tocado techo. En las modificaciones constitucionales aprobadas por el Parlamento chino en marzo destaca la creación de la Comisión Nacional de Supervisión con un rango formal idéntico al Consejo de Estado, lo cual le confiere un estatus similar al Yuan de Control de la primera etapa republicana. Esta Comisión, centrada en la lucha contra la corrupción, se superpone a la comisión de disciplina del Partido compartiendo procedimientos y medios pero acentuando un perfil institucional específico.

Otro dato relevante es la elección para la vicepresidencia del Estado de Wang Qishan, firme aliado de Xi. Jubilado por razones de edad en el XIX congreso de octubre último, fue anormalmente rescatado para desempeñar un cargo que hasta entonces había sido básicamente honorífico. Al parecer, Wang asumirá la dirección absoluta de la política exterior china al frente de un complejo entramado que refleja la preocupación por las crecientes tensiones internacionales. No formando parte del sanedrín de siete miembros del Comité Permanente del Buró Político ni tampoco del Comité Central, Wang le va a conferir a su estatus vicepresidencial una dimensión de facto de número 2 que pugnará seriamente con la posición del tradicional número dos del Partido, el eclipsado primer ministro Li Keqiang, al punto de invertir las respectivas posiciones. La inusual fórmula que dirige la China de hoy es “7+1”.

El énfasis en el primer decreto presidencial dictado para nombrar a Li como candidato a primer ministro del país, marcando así los ritmos y tiempos de un procedimiento hasta ahora inédito, o la reiteración de ceremonias de juramento de lealtad a la Constitución, norma fundamental del Estado que no del Partido aunque refleje su exclusiva voluntad, son  fenómenos que sugieren una nueva lectura de la importancia de la Carta Magna en el orden institucional chino, tradicionalmente secundaria. Quizá sea pronto para hablar de un “neoconstitucionalismo”, pero es evidente que el papel de la Constitución se va a resaltar más de ahora en adelante, en línea con la promoción de un Estado de derecho que necesita fundamentar la estabilidad en la obediencia cívica a una ley hecha a medida.

Xi necesita que reaparezca el Estado, pero no para recuperar el signo del debate de los años ochenta sino para justificar el estatus de su vicepresidente. En lo demás, cabe reservarle una función simbólica, acorde con la trayectoria de su primer mandato. La reafirmación del Partido como actor determinante supedita el Estado, con servidores, estructuras y procedimientos, a sus exigencias y necesidades.

* El leninismo, el desarrollo del marxismo en la fase imperialista del capitalismo, estipula que el Estado es tan sólo "la herramienta de opresión de una clase por otra". La concepción liberal de que el Estado es un 'arbitro neutral' que está por encima de las ideologías, la moral, de las clases, los partidos... Y en definitiva de los hombres, sólo puede obedecer a la ficción, a un desconocimiento de las leyes objetivas de la sociedad o a una mentira que se esgrime deliberadamente para legitimar el status quo.

En la sociedad capitalista, los estados y las autoarrogadas 'democracias', su derecho y sus instituciones están secuestradas por las burguesías monopolistas respectivas, el acaparamiento de toda la riqueza nacional permite coaccionar a toda la sociedad en su conjunto, tanto política, como ideológica y económicamente; por ello la sabiduría popular no se equivoca cuando exclama que 'el dinero lo puede todo'.

¿Cómo solventa el leninismo esta cuestión? El Proletariado ha de hacerse con el control del Estado y con el poder ideológico de la sociedad para acondicionar la economía a las necesidades sociales... Pero ¿Cómo puede hacer esto el proletariado en la práctica? Mediante el partido. El proletariado no puede encargarse en su conjunto de tareas tan complejas, por lo que esa labor recae en una vanguardia organizada y disciplinada.

En China, como en otro cualquier país socialista, es el PCCh, la vanguardia del proletariado, la que rige el Estado y la sociedad.

19-5-2018

Fuente: Observatorio de la Poítica China

Esquema teórico del Partido Comunista de China


  • El pensamiento de Mao Zedong

El pensamiento de Mao Zedong es producto de la integración de los fundamentos del marxismo-leninismo con la práctica concreta de la revolución china, y es el primer importante logro teórico conseguido al adaptarse el marxismo a las condiciones del país. Es un pensamiento guía científico adaptado a la realidad china, que ha sido desarrollado por los comunistas chinos con Mao Zedong como representante principal a la hora de emplear la posición, el punto de vista y el método marxistas para resumir una serie de experiencias originales adquiridas en la prolongada práctica de la revolución y la construcción. Es también la correcta síntesis de los principios teóricos y las experiencias de esta revolución y construcción confirmada en la práctica, y la cristalización de la sabiduría colectiva del PCCh. En el VII Congreso Nacional del PCCh de 1945, el pensamiento de Mao Zedong fue consignado en los Estatutos del Partido como su pensamiento guía. Este sistema científico comprende principalmente las teorías de la revolución de la nueva democracia, de la revolución y la construcción socialistas, de la construcción del ejército revolucionario y las estrategias militares, de las políticas y tácticas, de los trabajos ideológico, político y cultural, de la construcción del Partido, de la estrategia internacional y la labor diplomática, de los métodos ideológicos y de trabajo, entre otras. La búsqueda de la verdad en los hechos, la línea de masas y la independencia constituyen el alma viva de este pensamiento.





  • La teoría de Deng Xiaoping

A partir de la III Sesión Plenaria del XI Comité Central del Partido, celebrada en Beijing del 18 al 22 de diciembre de 1978, los comunistas chinos, con el camarada Deng Xiaoping como exponente principal, hicieron un balance de las experiencias tanto positivas como negativas adquiridas desde la fundación de la República Popular, emanciparon la mente, buscaron la verdad en los hechos, desplazaron el centro de la labor de todo el Partido a la construcción económica y pusieron en práctica la reforma y la apertura, por lo cual lograron inaugurar un nuevo periodo de desarrollo de la causa socialista, conformar progresivamente la línea, las orientaciones y las políticas sobre la construcción del socialismo con peculiaridades chinas y dilucidar los temas básicos relacionados con la edificación, consolidación y desarrollo del socialismo en China. En el XV Congreso del Partido, convocado en 1997, la teoría formulada por Deng Xiaoping respecto a la construcción de un socialismo con peculiaridades chinas fue denominada teoría de Deng Xiaoping, y se la consideró pensamiento guía del Partido junto con el marxismo-leninismo y el pensamiento de Mao Zedong.




El socialismo con peculiaridades chinas:
En 1982, Deng Xiaoping planteó por primera vez en términos claros el importante tema de construir un socialismo con peculiaridades chinas, señalando en el discurso de inauguración del XII Congreso Nacional del Partido la necesidad de “integrar la verdad universal del marxismo con la realidad concreta del país, seguir nuestro propio camino y construir un socialismo con peculiaridades chinas”. A partir de entonces, este llegó a ser el definido tema de toda la teoría y práctica del Partido. El socialismo con peculiaridades chinas abarca tres aspectos –camino, sistema teórico y sistema (político, económico y social)–, que están integrados en su gran práctica, siendo el camino la vía de realización, el sistema teórico la guía de acción, y el sistema (político, económico y social) la garantía fundamental. El socialismo con peculiaridades chinas ha podido dar respuestas sistemáticas, integrando la teoría con la práctica, a la cuestión fundamental de qué tipo de socialismo debemos construir y de cómo debemos hacerlo en un país oriental grande de numerosa población y pobre base como China. Para construir el socialismo con peculiaridades chinas, contamos con la etapa primaria del socialismo como fundamento general; la construcción en cinco áreas –la económica, la política, la cultural, la social y la de la civilización ecológica– como disposición general, y la modernización socialista y la gran revitalización de la nación china como tarea general.



La etapa primaria del socialismo:
Esta etapa no se refiere, en sentido amplio, a la etapa inicial que debe atravesar cualquier país al entrar en el socialismo, sino a una determinada que ha de pasar inevitablemente un país como China en la construcción del socialismo dadas sus condiciones de atraso en fuerzas productivas y subdesarrollo en la economía mercantil. La tesis sobre la etapa primaria del socialismo lleva dos mensajes: primero, que China ha entrado en la sociedad socialista, por lo cual debe adherirse al socialismo y no apartarse de él; segundo, que la sociedad socialista china permanece y seguirá permaneciendo durante largo tiempo en la etapa primaria del socialismo, que hemos de tomárnosla muy en serio y no saltárnosla.

China sigue y permanecerá mucho tiempo en esta etapa primaria, fase histórica ineludible que habrá de prolongarse un centenario en el curso de la modernización socialista de China, atrasada aún en los terrenos económico y cultural. En la presente etapa, la contradicción principal en nuestra sociedad es la que existe entre la creciente demanda material y cultural del pueblo y la producción social atrasada. La tarea fundamental de la construcción socialista de la China actual consiste en emancipar aún más las fuerzas productivas y desarrollarlas en la realización gradual de la modernización socialista, introduciendo para ello reformas en aquellos aspectos y eslabones de las relaciones de producción y de la superestructura que no se ajusten al desarrollo de las fuerzas productivas.

Los cuatro principios cardinales:
- Debemos continuar en la senda socialista
- Debemos mantener la dictadura del proletariado
- Debemos mantener el liderazgo del Partido Comunista
- Debemos enarbolar la bandera del Marxismo-Leninismo y la del pensamiento de Mao Zedong


  • El importante pensamiento de la “triple representatividad” de Jiang Zemin

En el curso de la práctica de la construcción del socialismo con peculiaridades chinas, desde la IV Sesión Plenaria del XIII Comité Central del Partido, celebrada en Beijing los días 23 y 24 de junio de 1989, los comunistas chinos, con el camarada Jiang Zemin como exponente principal, profundizaron en la comprensión de qué es el socialismo y cómo construirlo, el sentido en que debe edificarse el Partido y la manera de hacerlo, acumularon nuevas y valiosas experiencias sobre la administración del Partido y del país, y conformaron con ello el importante pensamiento de la “triple representatividad”, el cual consiste en que el Partido Comunista de China debe representar siempre lo que se exige para el desarrollo de las fuerzas productivas avanzadas de China, el rumbo por el que ha de marchar su cultura avanzada y los intereses fundamentales de sus masas populares más amplias.


  • La concepción científica del desarrollo de Hu Jintao

Partiendo de las nuevas exigencias del desarrollo, desde el XVI Congreso del Partido, celebrado en Beijing del 8 al 14 de noviembre de 2002, los comunistas chinos, con el camarada Hu Jintao como exponente principal, han comprendido a fondo importantes cuestiones como la de qué tipo de desarrollo se debe realizar y cómo efectuarlo bajo la nueva situación y les han dado respuesta, y así se ha formado la concepción científica del desarrollo basada en la consideración del ser humano como lo primordial y en un desenvolvimiento integral, coordinado y sostenible. Esta concepción tiene su primera acepción esencial en el desarrollo, su núcleo en la consideración del ser humano como lo primordial, su exigencia básica en la integralidad, la coordinación y la sostenibilidad, y su método fundamental en la actuación con visión de conjunto.

Junto con el marxismo-leninismo, el pensamiento de Mao Zedong, la teoría de Deng Xiaoping y el importante pensamiento de la “triple representatividad”, la concepción científica del desarrollo fue establecida en el XVIII Congreso del Partido como un pensamiento guía que este ha de seguir con firmeza durante largo tiempo.

La armonía social
En el informe del XVI Congreso Nacional del Partido, celebrado en 2012, se formuló por primera vez como importante meta la necesidad de que “la sociedad sea más armoniosa”. Y en la IV Sesión Plenaria del XVI Comité Central del Partido, convocada en 2004, se dieron nuevos pasos para plantear la tarea de configurar una sociedad socialista armoniosa, destacando que la armonía social es un atributo esencial del socialismo con peculiaridades chinas. En su XVIII Congreso, el Partido tomó la adhesión al fomento de la armonía social como una de las exigencias básicas para mantener y desarrollar el socialismo con peculiaridades chinas. Se entiende que este fomento supone colocar en un lugar más relevante la garantización y la mejora de la vida del pueblo, intensificar e innovar la gestión social, tratar acertadamente la relación entre la reforma, el desarrollo y la estabilidad, unir a todas las fuerzas susceptibles de ser unidas, aumentar al máximo los factores de armonía, reforzar el vigor creativo de la sociedad y asegurar que el pueblo viva tranquilo y trabaje a la satisfacción, que se mantenga la paz y el orden social y que el país goce de estabilidad duradera.


  • Pensamiento de Xi Jinping sobre el socialismo con características chinas en la nueva era 
 

El legislativo nacional adoptó enmiendas para consagrar el pensamiento de Xi Jinping sobre el socialismo con peculiaridades chinas de la nueva época en la Constitución.
El pensamiento representa el más reciente éxito logrado para adaptar el Marxismo al contexto chino, y resume la experiencia práctica y la sabiduría colectiva del Partido Comunista de China (PCCh) y el pueblo.
El PCCh anunció la formación del pensamiento en su XIX Congreso Nacional, en octubre de 2017, y tras la conclusión de este lo inscribió en los Estatutos del Partido como una nueva guía para la acción.
El pensamiento aclara ocho asuntos fundamentales en el nivel teórico, y presenta los principios fundamentales de 14 puntos para guiar los esfuerzos.

Los que siguen son los ocho asuntos fundamentales:

-- Aclara que el objetivo dominante de defender y desarrollar el socialismo con peculiaridades chinas es lograr la modernización socialista y el rejuvenecimiento nacional. Sobre la base de concluir la construcción de una sociedad moderadamente acomodada en todos los aspectos, se debe adoptar un enfoque de dos pasos para convertir a China en un gran país socialista moderno que sea próspero, fuerte, democrático, avanzado culturalmente, armonioso y hermoso para mediados del siglo.

-- Aclara que la contradicción principal que afronta la sociedad china en la nueva época es aquella entre el desarrollo desequilibrado e inadecuado y las crecientes necesidades del pueblo por una vida mejor. Subraya la filosofía de desarrollo centrada en el pueblo, y el desarrollo humano completo y la prosperidad común para cada uno.

-- Aclara que el plan integral para la construcción de socialismo con peculiaridades chinas es el plan integrado de cinco ámbitos, y que la estrategia integral es la estrategia integral de cuatro puntos. Destaca la importancia de fomentar una confianza más fuerte en la senda, la teoría, el sistema y la cultura del socialismo con peculiaridades chinas.

-- Aclara que el objetivo integral de profundizar la reforma en cada ámbito es mejorar y desarrollar el sistema de socialismo con peculiaridades chinas y modernizar el sistema y la capacidad de gobernanza de China.

-- Aclara que el objetivo integral de impulsar de forma integral la gobernanza según la ley es establecer un sistema de Estado de derecho socialista con peculiaridades chinas y construir un país de imperio de la ley socialista.

-- Aclara que el objetivo del Partido de construir unas fuerzas militares fuertes en la nueva época es convertir a las fuerzas armadas del pueblo en unas fuerzas de talla mundial que obedezcan el mandato del Partido, estén en capacidad de luchar y ganar, y mantengan una conducta excelente.

-- Aclara que la diplomacia de gran país con peculiaridades chinas tiene como objetivo fomentar un nuevo tipo de relaciones internacionales y construir una comunidad de detino de la humanidad.

-- Aclara que el liderazgo del PCCh es la característica definitoria del socialismo con peculiaridades chinas y la fortaleza más grande del sistema de socialismo con peculiaridades chinas; el Partido es la fuerza principal para el liderazgo político. El pensamiento expone los requisitos generales para la construcción del PCCh en la nueva época y subraya la importancia del trabajo político en la construcción del Partido.

Los principios fundamentales de 14 puntos son los siguientes:

-- Garantizar el liderazgo del Partido sobre todo el trabajo;

-- Comprometerse con un enfoque centrado en el pueblo;

-- Continuar profundizando la reforma integralmente;

-- Adoptar una nueva visión para el desarrollo;

-- Asegurarse de que el pueblo sea el que administre el país;

-- Garantizar que cada dimensión de la gobernanza se base en la ley;

-- Defender los valores socialistas fundamentales;

-- Garantizar y mejorar los estándares de vida mediante el desarrollo;

-- Garantizar la armonía entre los seres humanos y la naturaleza;

-- Perseguir un enfoque holístico hacia la seguridad nacional;

-- Defender el liderazgo absoluto del PCCh sobre las fuerzas armadas del pueblo;

-- Defender el principio de "un país, dos sistemas" y promover la reunificación nacional;

-- Promover la construcción de una comunidad de destino de la humanidad;

-- Ejercer una gobernanza completa y rigurosa sobre el Partido.

Cuatro concreciones:

- Construir cuidadosamente una sociedad moderadamente próspera
- Profundizar minuciosamente en la reforma
- Garantizar cuidadosamente el gobierno de la nación mediante el imperio de la ley
- Regir el Partido con disciplina minuciosamente

  • La línea fundamental del Partido Comunista de China

La línea fundamental del Partido en la etapa primaria del socialismo es dirigir y unir al pueblo de las diversas etnias del país para que asuma la construcción económica como tarea central, persista en los cuatro principios fundamentales y en la reforma y la apertura, se autosupere y trabaje duro y con espíritu emprendedor, en la lucha por hacer del nuestro un país socialista moderno, próspero, poderoso, democrático, civilizado y armonioso. Establecida en el XIII Congreso del Partido, celebrado en 1987, esta línea fundamental puede sintetizarse como la asunción de la construcción económica como tarea central y la persistencia en los cuatro principios fundamentales y en la reforma y la apertura.

Fuentes:
  1.  spanish.china.org
  2.  Xinhua

China envía equipo de oftalmólogos a Madagascar

LANZHOU, 29 may (Xinhua) -- la comisión de salud y planificación familiar de la provincia noroccidental china de Gansu ha enviado un grupo de oftalmólogos chinos a Madagascar a realizar operaciones de cataratas, informaron hoy martes las autoridades sanitarias.

El equipo está compuesto por ocho médicos enviados por la comisión, el Hospital No.2 subordinado a la Universidad de Lanzhou y el Hospital del Pueblo subordinado a la Universidad de Pekín.

Los especialistas realizarán 200 intervenciones, donarán 250.000 dólares de equipos y material médicos a las instituciones locales y formarán a oculistas del país.

La cooperación sanitaria sinomalgache se remonta a hace más de 40 años, y abarca el apoyo a la construcción y rehabilitación de infraestructuras hospitalarias, la donación de materiales y equipos, la formación médica y el envío de misiones médicas chinas.

Ejército chino advierte que nunca permitirá separación de Taiwán

* China no va a consentir un golpe a su integridad territorial por los separatistas de Taiwán, la fuerza está dispuesta a ser usada si los separatistas, aupados por Japón y EEUU, deciden romper con el derecho histórico de la unidad del pueblo chino. 

Las advertencias correspondientes ya han sido manifestadas estos últimos días: China envía ‘fuerte advertencia’ a Taiwán con maniobras militares y China envía por primera vez cazas Su-35 a Taiwán para maniobras.

                                     

China da luz verde a una ‘reunificación pacífica’ con Taiwán, no obstante, rechaza fuertemente las intenciones separatistas de las autoridades taiwanesas, pues arremete contra los comentarios de la presidenta independentista de la isla, Tsai Ing-wen, sobre la posibilidad de una invasión china.

“China desea mostrar las mejores intenciones para buscar una reunificación pacífica, pero ciertamente no permitiremos que Taiwán se separe de la patria”, ha aseverado hoy jueves el portavoz del Ministerio de Defensa del gigante asiático, Wu Qian.

En sus declaraciones ha explicado sobre las incursiones que el portaaviones chino Liaoning, acompañado por navíos de guerra, llevó a cabo el pasado miércoles en el estrecho taiwanés de Formosa que separa a China de la isla. “(Las maniobras) forman parte del programa rutinario de entrenamiento, frente a quienes en Taiwán las consideraron como una amenaza a la isla”, ha reclamado el vocero chino.

El portavoz del Ministerio taiwanés de Defensa, Chen Chung-shi, confirmó entonces que el navío atravesó el estrecho, por el centro, en dirección noroeste, no obstante no violó las aguas territoriales de Taiwán.

La presidenta Tsai Ing-wen advirtió el lunes a Pekín de patrullajes y maniobras militares que realiza alrededor de la isla y desafió a las autoridades chinas al precisar que este tipo de movimientos no va a intimidar a Taipéi.

China desea mostrar las mejores intenciones para buscar una reunificación pacífica, pero ciertamente no permitiremos que Taiwán se separe de la patria”, ha aseverado Wu Qian, portavoz del Ministerio de Exteriores de China.

La figura independentista, considerada como la mujer más poderosa del mundo de habla china, aseguró que su Gobierno “nunca descarta la posibilidad” de sufrir una invasión por parte de China.

El gigante asiático reclama Taiwán como territorio propio, a pesar de que desde 1949 este se gobierna como una nación con sus propios ministros y políticas nacionales y de exteriores, independientes de China.

Pekín, que hasta el momento se ha abstenido de recurrir al uso de la fuerza militar para reunificar la isla, ha prometido que retomará el control total de la zona en 2020.

Las tensiones Taipéi-Pekín se intensificaron luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, desafiara la política de una sola China.

25-1-2018

Fuente: HispanTV