viernes, 7 de noviembre de 2014

Primer ministro chino pide integración de civilizaciones

BEIJING, 7 de noviembre (Xinhua) -- El primer ministro de China, Li Keqiang, pidió la integración de las civilizaciones del planeta en una carta de felicitación enviada al Foro de Beijing, que se inauguró hoy viernes.

Li señaló en la misiva que en un mundo con una mayor interdependencia global, las distintas tradiciones, culturas y formas de desarrollo se deben entender y respetar mutuamente, vivir en armonía y desarrollar de manera conjunta.

Como antiguo país con "grandes tradiciones y una brillante civilización" y una "nación en vigoroso desarrollo", China está dispuesta a construir un país moderno y civilizado, y contribuir más a un mundo armonioso y próspero a través de unos intercambios y cooperación más abiertos e inclusivos con el resto del mundo, subrayó Li.

Después de diez años, el foro se ha convertido en una plataforma de intercambios académicos con influencias tanto en China como en el extranjero, afirmó la carta, leída por la viceprimera ministra, Liu Yandong, en el acto de inauguración del 11º Foro de Beijing, de tres días de duración.

Los delegados participantes compartirán ideas sobre la integración de diferentes culturas durante el evento, cuyo lema es "Armonía de civilizaciones y prosperidad para todos -- China y el mundo: Tradición, realidad y futuro".

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, elogió en un vídeo de felicitación el enfoque del foro en los importantes asuntos internacionales y regionales, expresando su esperanza de que los delegados contribuyan a la realización de los objetivos de desarrollo del milenio.

El Foro de Beijing, creado en 2004 y organizado por la Universidad de Pekín y los departamentos gubernamentales de diversos países, tiene como objetivo impulsar el estudio de las Humanidades y Ciencias sociales en la región Asia-Pacífico.

jueves, 6 de noviembre de 2014

China crea la mayor red de comunicación cuántica a prueba de hackers

RT - China contará en 2016 con la mayor red de telecomunicación cuántica del mundo, cuya complejidad la hará prácticamente invulnerable frente a la acción de piratas informáticos, informan medios del país asiático.

La red unirá los 2.000 kilómetros que separan Pekín de Shanghái, la ciudad más poblada de China, aseguran los científicos implicados en el proyecto citados por el diario 'South China Morning Post'. 

"La ciencia china de la información y de la tecnología cuántica se está desarrollando muy rápidamente y China lidera varias áreas de este campo", afirma el profesor Pan Jianwei de la Universidad de Ciencia y Tecnología de China, citado por la agencia estatal Xinhua.

Estas redes se basan en la tecnología de comunicación cuántica, que es prácticamente imposible de 'hackear' y que, por el momento, no han sido desplegadas en un área tan amplia como la que tendrá en China. 

La ciencia china de la información y la tecnología cuántica se está desarrollando muy rápidamente y China lidera varias áreas de este campo.

El plan del gigante asiático pasa por crear una red de comunicación cuántica que una Asia y Europa para 2020, y una red global para 2030, explicó uno de los científicos que dirige el proyecto nacional de comunicación cuántica en una conferencia celebrada en la ciudad china de Hebei.

Pekín también planea lanzar en 2016 un satélite de comunicación cuántica, informó anteriormente el mismo diario.

Según el diario chino, los gobiernos de Europa, Japón y Canadá están trabajando en sus propios satélites de comunicación cuántica, mientras que en Estados Unidos una compañía privada busca financiación federal para poner en marcha una red que una varias de las principales ciudades de país.

martes, 4 de noviembre de 2014

China en "Reforma y Apertura": Socialismo con características chinas

Por Miguel Ángel Del Pozo (Aporrea) 03/11/2014

Aquel diciembre del año 1979 en reunión del Comité Central del Partido Comunista Chino (PCCh) se aprueba la política de “reforma y apertura”, política impulsada por el Comisario Político del Ejército Popular de Liberación (EPL) durante la “Guerra Civil” (1947-1949) y, en gobierno revolucionario, ejerciendo como Secretario General de la Oficina responsable de la cotidianidad gubernamental. Deng Xiaoping también ejercería las responsabilidades del Departamento de Organización del PCCh y Vicepresidente de la Comisión Militar Central, es decir, ejercería responsabilidades previas a su defenestración como uno de los “8 líderes ancianos” (Deng Xiaoping, Chen Yun, Li Xiannian, Pheng Zhen, Yang Shankung, Bo Yibo, Wang Zhen, Song Renqiong) durante la “Revolución Cultural”, defenestrado, quizás, más por los enconos de Jiang Qin, esposa de Mao Zedong, que por sus serias diferencias estructural-económicas con el “Gran Timonel”. ¿Por qué de la necesidad de realizar una profunda reforma en las estructuras económicas en aquellos años finales de la década de los años 70?

Los resultados del desarrollo de las políticas ejercidas durante la “Revolución Cultural”, fundamentalmente, durante el periodo de la “Banda de los 4”, fueron desastrosas para toda la sociedad china; en aquellos tiempos serían, vulgarmente, perseguidos los líderes fundamentales de la Revolución china, particularmente, aquellos que desarrollarían los diseños de táctica militar durante la “Guerra Civil”. Es decir, los radicales se enfrentaron a los militares valiéndose de las “delicias del Poder”. Pero podríamos sugerir cierta animadversión de nuestra parte hacia la esposa de Mao Zedong y de aquellos, sus seguidores-aditivos, sí no se analizaran las interioridades del “golpe de estado” que se parecería a aquellos intentos de “golpe de estado” que en diferentes oportunidades mencionara nuestro Comandante en Jefe, Hugo Rafael Chávez Frías, en aquellas temporalidades del segundo gobierno de CAP.

Nos vamos a permitir exponer algunos detalles sobre aquellos sucesos en China. El mariscal Lin Biao, cuadro fundamental del PCCh quien, se comentaría, era muy cercano de las tesis estalinistas y considerando supuestas debilidades en la persona de Mao Zedong, se aliaría con su esposa, Jiang Qin, para, sencillamente, dar el “golpe de estado” en contra del “Gran Timonel”. En el mundo diplomático se comenta que en los escenarios internacionales están presentes los dos mejores servicios de inteligencia: El Vaticano y los chinos. Probable Mao entró en conocimiento sobre el proceso de “golpe de estado” decidiendo proceder sustentando sus comportamientos frente a la realidad de Lin Biao en la Historia de China. Invitó al mentado, Lin Biao, a un exquisito banquete de “patas de oso y garras de tigre” comunicándole, de esa forma, que había sido descubierta su conspiración golpista. Su final, el de Lin Biao, es de todo conocimiento público aunque, por extrañas razones, Mao no le tocaría un pelo a su señora esposa, Jiang Qin.

 "Profundizar la crítica contra Lin Biao y Confucio, aumentar energéticamente la producción" (1975)

Durante el desarrollo en praxis de la “Revolución Cultural” se cerrarían, prácticamente, todos los órganos del sistema de educación nacional: primaria, bachillerato y universidades; las fábricas permanecerían en permanente actividad política con lo cual la producción industrial global caería a cifras incomprensibles e inaceptables para la realidad y progreso nacional; las persecuciones político-ideológicas serían la cotidianidad y el Gobierno central se encontraba en confrontaciones entre los diferentes miembros del liderazgo tradicional-revolucionario y “los arribistas”, es decir, entre aquellos quienes, verdadera y en sus compromisos, realizaron la revolución china y aquellas juventudes, neonatos en conceptos y praxis revolucionarias socialistas, que se consideraban con todos los derechos asumidos por imposiciones de políticas erróneas para un ejercicio del poder popular y gubernamental expresado en “caos permanente y anarquía absoluta” conllevando con esa práctica el “objetivo quiebre de la economía nacional china”. Era inevitable; la soberbia del Poder y el poder se expresaría rotundamente en aquellos aciagos años de “Revolución Cultural”.

Aquella era la realidad presente cuando se sucedieron los fallecimientos de Zhou Enlai y de Mao Zedong; toda la realidad china estaba inmersa en el “caos permanente y la anarquía ideológica”. En el marco de aquel escenario, Deng Xiaoping entraría en contacto con los arriba referidos como los “8 líderes ancianos” restantes, of course, gracias a la protección y colaboración de Ye Jianying, aquel líder de la “Comuna de Cantón” (14 de diciembre, 1927). Es decir, el sector militar asumiría las realidades objetivas de “anarquismo e indisciplina” continuo en el sector político-condicionado para actuar, inevitable y obligantemente, como factor fundamental de la organización real y objetiva del PCCh y sustentado su legalidad revolucionaria y objetiva en lo real-fundamental que representa en el Estado chino la Comisión Central Militar; visto lo expresado, el sector militar, es decir, el EPL, procedió a darle todo el apoyo necesario a la persona de Deng Xiaoping suscribiendo y solidarizándose con el diseño de las políticas públicas propuestas (“reforma y apertura”) sustentadas en las realidades objetivas chino-nacional que se expresaban en aquel escenario de “caos permanente y actitudes anárquicas profundas”; análisis militar que se realizaría sobre los paradigmas de un serio análisis marxista de la estructura económica real, nacional y objetiva obligándose todo aquel conjunto militar-político opuesto a la “Banda de los 4” a dejar en el tintero los requeridos y necesarios cambios en la super-estructura ya que la presencia real de las hambrunas y las diferentes y continuas bancarrotas de los diferentes sectores de la economía obligaban a la objetividad marxista. Es decir, para vuestra mejor comprensión: “con hambre, no hay revolución”. Para aún un mejor entendimiento ideológico: “Perestroika y Glasnost” son realidades asimétricas a la “reforma y apertura”; mejor aún: “socialismo real” se opone, en todos sus paradigmas, a las realidades en praxis del “socialismo con características chinas”. En mayor profundidad: la solidaridad internacional, en ocasiones, obliga a la comprensión obligante y revolucionaria de las crisis permanentes en las producciones agrícolas a las cuales se enfrentan los camaradas socialistas. En fin, revolución es un concepto tanto capitalista (Revolución Francesa) como socialista: Revolución Bolivariana y Chavista.

"Derrocar resueltamente a la camarilla anti-partido de Wang, Zhang, Jiang y Yao" (1976)

En ese marco, nos permitimos exponer sobre el desconocimiento real de la teoría marxista en el liderazgo fundamental de quienes desarrollaron la “Revolución Cultural” (clichés, slogans, dogmatismo, etc.) con lo cual los desarrollos de políticas publicas socialistas que se expresaron durante aquella realidad en “caos permanente y anarquía absoluta”, representaban, en si mismas, las profundas contradicciones a un serio conocimiento de la teoría marxista, ignorancia que se conjugaba, conjuntamente, con la adicción hacia ese liderazgo seudo-revolucionario corrompido por el ejercicio del Poder absoluto y las expresiones más vulgares de un personalismo absolutista mediocre y contra-nacionalista sustentándonos en un serio análisis de lo real-nacional chino en el marco de su revolución histórico-socialista.

Cualquier simple análisis sobre las realidades cotidianas chinas en aquellos momentos de crisis profunda obligan a reconocer que las decisiones aprobadas por el PCCh en aquel diciembre del año 1979 eran no solo las políticas necesarias a decidir y aprobar sino también eran políticas obligantes a ejercer por aquellas razones reales presentes a nivel nacional de “caos y anarquía” que se expresaban y estaban presentes en el sistema educativo nacional, en todas las industrias, en la agricultura y la producción agrícola producto de las expresiones mal encaminadas de “las comunas”, en los enfrentamientos intra-liderazgo del PCCh (fundamentalmente, se expresaban dos grupos: el liderado por la “Banda de los 4” frente al liderazgo de los “tradiciones y militares”). Frente a aquella realidad el EPL se imponía como equilibrio fundamental frente a las realidades consecuenciales de aquellas políticas dogmatizadas estalinianas de querer “torcer la Historia” con la finalidad de querer declarar e imponer, porque sí, una realidad imaginaria referida al “estadio de comunismo real”.
 "Sólo el socialismo puede ayudar a China, sólo el socialismo puede desarrollar China" (1987)

La praxis de las políticas de “reforma y apertura” se desarrollarían no solo en objetividad analítica sino con las paciencias obligantes que se requerían para poder comenzar a “equilibrar las cargas” que estaban presentes en la realidad de la sociedad china tanto en la urbana como en el agro. En nuestro criterio, Deng Xiaoping analizó con el correspondiente detenimiento las realidades del pasado histórico referidas a las presencias de las “14 Potencias”; en segundo lugar, objetivó las propias realidades sico-sociales heredadas como consecuencia de la “Revolución Cultural”; seguidamente, ha debido tener un objetivo conocimiento de los desarrollos de las estructuras económicas capitalistas en diferentes países de la arena internacional pero poniendo énfasis en las realidad significativas de las políticas capitalistas estadounidenses tanto en sus realidades nacionales como en sus políticas internacionales con las finalidades de tratar de comprender las contradicciones presentes en el campo capitalista mundial conjuntamente con el posible análisis del desarrollo del sistema capitalista post-Nixon-Kissinger. Objetivaría las serias y profundas asimetrías tecnológicas entre las realidades presentes en bienes de capital en China y las presentes en las fábricas establecidas en el campo capitalista; seguidamente, era necesario conocer en profundidad “el consumo” como factor fundamental de permanencia del sistema capitalista y sus relaciones con las clases medias mundiales.

En esa cruda objetividad, China tenía algo que ofrecer y lo puso sobre la mesa de negociaciones cuando comenzó a implementar las políticas de “apertura”. Era indispensable a pesar de las posibles críticas, como así sucedería, en aquellos seguidores dogmáticos del “socialismo real”. Pero debemos exponer una realidad.

Deng Xiaoping conjuntamente con el PCCh consideraron la necesidad de desarrollar “vitrinas-ejemplos” de desarrollo económico donde la futura inversión extranjera permitiera impactar en un paradigma estructural-económico que permitiera ir desplazando la acumulación agrícola hacia la acumulación industrial lo que obligó, en paralelo, impactar la estructura económico-agrícola para, al tiempo de aumentar la acumulación agrícola, poder introducir cambios profundos en el modelo de las comunas. La primera vitrina-ejemplo se instalaría en Shenzhen pero a diferencia de su contraparte en Taiwan, ésta (Shenzhen) sería abierta y no cercada. Probablemente para la década de los años 90, la inversión procedente de Taiwan al sur del río Yangtzé alcanzaría la cifra de US$20.000 millardos según conversaciones personales con quien jugaba golf con el ex–Primer Ministro, Zhao Ziyang. Es decir, las “vitrinas” demostraban no solo un atractivo a la inversión extranjera sino implicaban la transferencia de tecnologías que le permitiría a China “dar un salto histórico” de, al menos, unos 80 años. Es también cierto que las condiciones jurídicas laborales se contradecían con la OIT pero “…entornar la ventana para que puedan entrar algunas moscas...”.

En un otro texto continuaremos exponiendo el proceso de las políticas de “reforma y apertura”. 


China reafirma el control del Partido Comunista sobre el ejército

 

AFP / Greg Baker

Varias placas decorativas fotografiadas el 24 de octubre de 2014 muestran el rostro de mandatarios chinos del pasado y del presente, incluido el actual presidente Xi Jinping, que ha reafirmado la supremacía del Partido Comunista sobre el ejército

El ejército chino ha de ser leal al Partido Comunista y no al Estado, afirmó sin rodeos el presidente del país, Xi Jinping, recordando que "el partido manda sobre las armas".

En los últimos años se ha planteado que la lealtad del ejército esté con la nación y no con el partido único (lo que en el país se denomina 'nacionalización'), pero Xi ha dejado claro que la cuestión está fuera de la agenda, en una reunión de dos días en la provincia de Fujian (sur). "Debemos reconocer profundamente el importante papel del trabajo político en la construcción del ejército e inculcar a las siguientes generaciones las grandes tradiciones forjadas con sangre por nuestros ancestros", dijo Xi Jinping, citado por la agencia oficial Xinhua.

La prensa estatal criticó este lunes la idea de que el Estado controle el ejército, con un editorial en el diario de las fuerzas armadas que dice: "De aquellos que llaman a nacionalizar el ejército puede decirse que tienen un corazón muy negro".

El presidente prometió también mantener su campaña anticorrupción dentro de las fuerzas armadas, días después de que Xu Caihou, ex-número dos del Ejército de Liberación Popular, con 2,3 millones de soldados, confesara a los fiscales haber recibido sobornos a cambio de otorgar promociones. Según Xi, jefe de Estado, de las fuerzas armadas y del Partido Comunista Chino, sigue faltando disciplina en el ejército y la supervisión de los oficiales es "demasiado laxista". El presidente considera que el sistema de vigilancia de los altos mandos militares todavía tiene fallas.

lunes, 3 de noviembre de 2014

Beijing, el crepúsculo asiático post-Bretton Woods

Por Ariel Noyola Rodri (TeleSur)

El viernes 24 de octubre, un grupo de 22 países asiáticos se reunió en Beijing, para firmar el memorándum de entendimiento que aprobó finalmente la creación del Banco Asiático de Inversiones en Infraestructura (AIIB, por sus siglas en inglés), luego de más de un año de que el presidente de la República Popular de China, Xi Jinping, presentara la propuesta por primera vez ante el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) en la ciudad de Bali, Indonesia.

A decir de diversos funcionarios entrevistados al respecto, el nuevo banco servirá como plataforma para financiar los proyectos más importantes de la región asiática en materia de telecomunicaciones, energía y medios de transporte.

Jin Liqun, ex presidente de la Junta de Supervisores del Fondo Soberano de Riqueza chino (Sovereign Wealth Fund) y ex vicepresidente del Banco Asiático de Desarrollo, quedará como responsable de la institución. Al igual que el banco de desarrollo del grupo BRICS (acrónimo de Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), la ciudad de Beijing acogerá la sede principal del AIIB. Tendrá un capital suscrito de 50 mil millones de dólares y un capital autorizado de 100 mil millones de dólares. China aportará la mitad de los fondos y la India será la segunda mayor accionista.

El monto del capital autorizado del AIIB representa tres quintas partes del capital a disposición del Banco Asiático de Desarrollo (165 mil millones de dólares), el banco regional de desarrollo de 67 miembros (48 regionales y 19 extrarregionales) que se puso en marcha en 1966 bajo los auspicios del Banco Mundial.

Los principios rectores del AIIB serán “justicia, equidad y apertura”, en clara alusión al dominio aplastante de Washington en la gobernanza de la Arquitectura Financiera Internacional. Después de siete décadas de haberse llevado a cabo la Conferencia de Bretton Woods, el rol de Estados Unidos como gendarme del capitalismo global permanece incólume a pesar de su estancamiento económico y alto nivel de endeudamiento tanto público como privado. “Se podría pensar en esto como un partido de baloncesto en el que Estados Unidos quiere establecer la duración del juego, el tamaño de la cancha, la altura de la canasta y todo lo demás para adaptarse a sí mismo”, sentenció Wei Jianguo, ex ministro de Comercio de China.

En este sentido, las operaciones de los bancos regionales de desarrollo son fundamentales para comprender los alcances del “poder blando” (soft power). Desde su fundación, tuvieron como objetivo complementar las funciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial como entidades proveedoras de crédito. El combate a la pobreza y los programas de transferencias hacia los sectores más desfavorecidos de la población, sirvieron como instrumentos paliativos de las contradicciones del capitalismo periférico a fin de garantizar el protagonismo de Estados Unidos en la economía mundial. En otras palabras, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Africano de Desarrollo y el Banco Asiático de Desarrollo, tuvieron como leitmotiv apuntalar la expansión de las Corporaciones Multinacionales (CMN) y al mismo tiempo, mantener acotada la esfera de influencia económica y política de la Unión de Repúblicas Soviéticas y Socialistas (URSS) en los países del Tercer Mundo.

En plena Guerra Fría, el Banco Asiático de Desarrollo quedó bajo la órbita de los intereses geoeconómicos y geopolíticos de Estados Unidos con el apoyo incondicional de Japón. Tal y como ocurre con el FMI y el Banco Mundial, gobernados desde 1944 por europeos y estadounidenses respectivamente, Tokio conserva la presidencia del Banco Asiático de Desarrollo hasta la fecha. De manera aplastante, Japón y Estados Unidos se mantienen como los accionistas mayoritarios con 31.23 por ciento del capital suscrito y 25 por ciento del poder de voto. En contaste, China continental y Hong Kong poseen de manera conjunta 7 y 6.21 puntos porcentuales respectivamente.

Sin embargo, más allá de cuestiones relacionadas con la falta de representatividad, los proyectos de infraestructura representan un soporte clave sine qua non resulta imposible mantener altas tasas de crecimiento económico en el largo plazo. La acumulación capitalista en escala global se orienta cada vez más hacia el Este y el continente asiático requiere, urgentemente, movilizar recursos para conectar las cadenas regionales de valor, por ejemplo, a través de la “Ruta de la Seda del Siglo XXI”, un cinturón económico que incluye una extensa red de ferrocarriles de alcance continental que vinculará a China con Asia Central, Rusia, Europa y quizás Medio Oriente. Según las estimaciones del Banco Asiático de Desarrollo tan sólo entre 2010 y 2020 se requerirán 8 billones de dólares para proyectos nacionales y 290 mil millones de dólares para proyectos regionales en materia de infraestructura. Sin embargo, los préstamos otorgados por el Banco Asiático de Desarrollo por un monto de 10 mil millones de dólares en términos anuales, son abiertamente insuficientes para satisfacer el nivel de demanda de crédito.

Ante la desaceleración del crecimiento de la economía china a tasas inferiores de 8 por ciento y la creciente debilidad de la demanda externa, el financiamiento de proyectos de infraestructura a través del AIIB, dotaría a la integración asiática de un empuje sin precedentes y China gozaría de un acceso privilegiado a recursos naturales estratégicos y mercados de consumidores potenciales. China es hoy el primer socio comercial de la mayor parte de los países de la zona, entre ellos, India, Pakistán y Bangladesh, y el segundo de Sri Lanka y Nepal. En 2012, el comercio entre China y los diez miembros de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) alcanzó un récord de 400 mil millones de dólares. Indudablemente, antes de que Beijing aspire a conquistar la hegemonía económica mundial, será necesario que consolide primero su liderazgo en el plano regional. Y no sólo en materia económica, sino a través de un mayor equilibrio geopolítico entre los países asiáticos a fin de mantener a raya la “doctrina del pivote” impulsada por el Pentágono y el Departamento de Estado.

Con todo y que Japón, Corea del Sur, Indonesia y Australia declinaron apoyar la puesta en marcha del AIIB por las presiones del gobierno de Barack Obama, el respaldo mayoritario del continente asiático no hizo sino poner de manifiesto que los esfuerzos de la Casa Blanca para debilitar la integración regional, resultaron extremadamente limitados frente a la diplomacia del yuan. En suma, la implementación de una nueva institucionalidad desafía de modo abierto los pilares de Bretton Woods y acentúa el proceso de transición hacia nuevas formas de gobernanza con eje en la regionalización financiera. Quizás en algún momento, la era estadounidense colapsará de manera inminente frente al brillo resplandeciente del crepúsculo asiático centrado en el ascenso multipolar de Beijing.

domingo, 2 de noviembre de 2014

China es ahora el mercado industrial robotizado más grande del mundo

Por Pablo Herakleo

China es ahora el mercado industrial robotizado más grande del mundo con más de 30 plantas en construcción que se unirán a otras 420 en funcionamiento. La reconversión industrial 2.0 sigue imparable en un mercado intoxicado de derivados y una economía real en contracción.

China es ahora el mercado industrial robotizado más grande del mundo con más de 30 fábricas de robots en construcción, según las autoridades. Qu Daokui, subdirector del Centro de Investigación en Ingeniería Robótica de Estado, dijo durante un foro en Shanghai el domingo que la robótica e Internet van a transformar la fabricación global, y China está entrando en una década dorada para el desarrollo de robots producidos en el propio país.

Antes de 2008, no había industria de los robots en China. Sin embargo, con la desaparición de la explosión demográfica y la creciente escasez de mano de obra, el país se convirtió en el mayor mercado de robots industriales del mundo en 2013.

En los últimos diez años, el costo de la producción de robots se ha reducido en un 5 % anual, mientras que el costo de la mano de obra ha crecido en un 10 % interanual, según Qu.

"Aunque es grande en cantidad, China tiene una baja densidad de robots con 23 unidades por cada 10.000 trabajadores, en comparación con el promedio mundial de 58 unidades", dijo. "Sólo una cuarta parte de los robots del mercado chino se manufacturaron a nivel nacional, y las tres partes principales y componentes de robots domésticos han dependido durante mucho tiempo de las importaciones."

Sin embargo, los robots chinos se han desarrollado rápidamente. Hasta septiembre existían cerca de 420 empresas robotizadas en China y más de 30 fábricas en construcción, dijo Qu.

La robótica promoverá la transformación y modernización de la fuerza de trabajo de China, y las empresas se enfrentarán a nuevos retos, como el empleo, la capacitación de personal cualificado y la transformación de la tecnología de producción y gestión, añadió.

Toyota se ha replanteado las ventajas devolver a colocar personal humano en algunas tareas que desde hace tiempo realizaban los robots. Entre otras cosas, este fabricante teme que tanta automatización haga que cuenten con demasiados trabajadores medios, y con muy pocos “artesanos y maestros”.Toyota le da la vuelta a la tortilla: los humanos son más eficientes que los robots

La población de robots

En el 2007 la población de Robots era de 6,5 millones en todo el mundo (siendo 1 robot industrial por 5 robots orientados a servicios), con proyecciones para triplicarse en el 2011 llegando a 18 millones de robots, la mitad de la población Argentina actual. Japón por supuesto lidera el ranking por mucho, es la principal industria de robots y de autos del mundo. Revolución Robótica, Kiva | noosfera La Federación Internacional de Robóticacalcula que ahora mismo existen 1,1 millones de robots trabajando en todo el mundo. Aproximadamente un 80 % de todo el trabajo necesario para fabricar un coche lo hacen las máquinas. En algunas industrias, sin embargo, el volumen es demasiado pequeño como para que la automatización merezca la pena, o sucede que la cadena de montaje cambia demasiado rápidamente en respuesta a una nueva demanda o a la innovación. Esto incluye la fabricación a pequeña escala, pero también industrias relativamente avanzadas como la aeroespacial y la fabricación de teléfonos móviles.

Reconversión 2.0

En la época de la primera revolución industrial del vapor las máquinas eran vistas los sustitutos del humano y produjeron fuertes movimientos de oposición, como el ludismoo constantes sabotajes. La era industrial no acabó con el empleo. Produjo una migración del campo a la ciudad, creando una capa de trabajadores desposeídos, los proletarios.

Acabó con la produción artesanal y el sistema gremial.La mecanización, computerización y robotización de la sociedad es parte del proceso de globalización  ultraliberal que conlleva a la reconcentración de capitales, dando lugar al corporativismo y la pérdida de poder de las antiguas naciones-estados.La tendencia es que las nuevas condiciones y medios de producción exigirán nuevos tipos de profesionales, con desplazamiento al sector servicio y técnicos de mantenimiento de sistemas.

El acceso a la tecnología, servicios y cualificaciones que permiten acceder a un puesto de trabajo en un mundo cada vez más polarizado suponen la creación de grandes bolsas de marginación, en lo que es un proceso de formación de guetos, del tamaño de barrios o de estados. Crecimiento asimétrico le llaman. La nueva figura productiva puede ser el precario, trabajadores ocasionales sin derechos. Aún así también se pueden encontrar bolsas de autonomía.

En el horizonte encontramos iniciativas tanto personales como colectivas. La mejora del rendimiento de las fuentes alternativas de energía como forma de sortear el dominio de las eléctricas y petroleras. Las redes de comunicación abiertas y descentralizadas pueden acabar con el monopolio en las telecomuicaciones. Los mercados sociales y coperativas deben ser las herramientas colectivas que permitan el acceso a ofertas locales. Las criptomonedas y  monedas sociales puedan evitar el pago de impuestos.

Hong Kong: cuando los medios nos piden que nos olvidemos de la historia colonial


Por D.R.

Nuestros medios de comunicación (¡los medios del capital, no lo olvidemos!) adoran a los manifestantes hongkoneses que, por miles según ellos, agitan paraguas para exigir la democracia: la pura, la verdadera, la auténtica. Parece que el gobierno chino no está de acuerdo. Prefiere designar él mismo a los hombres que dirigirán Hong Kong. Entonces, ¿quién tiene razón, los manifestantes o el gobierno chino? ¡Cuidado con las respuestas demasiado precipitadas!

Nosotros, que tenemos la experiencia de esta democracia con la que parecen soñar algunos hongkoneses, sabemos bien que el que gana este tipo de elecciones es el que goza del apoyo del capital: la prensa le da cancha todos los días, los sondeos explican que su victoria es ineludible y los expertos demuestran que su programa es realmente el más razonable. En definitiva, el vencedor es el que dispone de grandes sumas de dinero destinadas a su campaña, por medio de los que disponen del mismo, y que cuentan como “elegidos” a gente que velará por sus intereses. 

Lo hemos visto en Francia cuando la prensa, las encuestas y los expertos contribuyeron a promover a Nicolas Sarkozy. En 2012, los mismos apoyaron a François Hollande. Se constata (¡menuda sorpresa!) que tanto el uno como el otro llevan políticas que forman parte de la misma estrategia… en favor del capital. 

En el caso particular de Hong Kong, se observa que el método empleado por los manifestantes se asemeja al de las “revoluciones naranjas”: una reivindicación supuestamente democrática, un símbolo fácil de reconocer (en este caso, los paraguas) y la ocupación permanente de un lugar central. 

El gobierno chino y el hongkonés han detectado lo que se tramaba. No cabe duda de que detrás está la mano estadounidense y británica. Si llegase efectivamente a ponerse en marcha, esta reivindicación “democrática” tendría como consecuencia a corto plazo la separación de Hong Kong de China, y la revisión del acuerdo de reunificación de 1997. 

 
Porque si se habla hoy de reunificación, es porque antes hubo separación: durante las guerras del opio de mediados del siglo del siglo XIX, las potencias coloniales habían obligado al gobierno chino de la época a conceder territorios en su beneficio exclusivo, bajo la forma de arrendamientos a largo plazo. Así es como Hong Kong, territorio chino, se convirtió en territorio británico. En aquella época, los chinos hablaron de “tratados desiguales”, entre los cuales está el tratado de Nanjing.  

Los británicos pensaban que Hong Kong les pertenecería por siempre. Pero al término del arrendamiento, el gobierno chino hizo valer sus derechos y le expresó a Gran Bretaña que no sería renovado: Hong Kong volvería a ser territorio chino, gobernado por China. 

La República Popular de China y el Partido Comunista Chino habían preparado muy bien la operación: para convencer a los británicos de no tirar de la historia y apaciguar los temores de la economía hongkonesa, el acuerdo propuesto se resumía en “un país, dos sistemas” (es de hecho la misma propuesta que Corea del Norte lleva haciendo a Corea del Sur desde 1953: “un país, dos sistemas”). 

La economía de Hong Kong es por lo tanto propia de un sistema capitalista, bajo control de Beijing. Hong Kong no es pues “un país independiente”: es una provincia china, pero administrada de manera muy específica. 

Es evidente que China no considera ni por un instante volver hacia atrás. Las guerras del opio se terminaron para siempre y Hong Kong pertenecerá a China. 

El gobierno chino ha explicado por tanto que el futuro gobernador de Hong Kong será elegido por los habitantes del territorio. No obstante, los candidatos no podrán ser hombres bajo influencia haciendo campaña con financiación estadounidense y británica. Beijing propone entonces a candidatos que sustenten el principio simple pero complejo: “un país, dos sistemas”…

¿Es legítimo este tipo de filtro? Sí, porque el “laisser-faire” favorece a las grandes fortunas, al dinero extranjero anglo-sajón, y en el caso particular de Hong Kong, tendría como objetivo una nueva separación. 

Se habrá observado que el gobierno chino gestiona el asunto mediante la negociación y el uso prudente de las fuerzas de policía. Pero no cede. ¡No se ha olvidado la humillación de los tratados desiguales del siglo XIX! Hoy, China ha solucionado la cuestión de las fronteras con la mayor parte de sus vecinos, particularmente con Rusia. Queda la cuestión de Taiwán, y las demás, en suspenso, con Japón y Vietnam. 

Hay aquí  hay un intento manifiesto de los Estados Unidos de desestabilizar a China. Habrá otros intentos, podemos estar seguros. ¡No le demos crédito alguno a estas maniobras! 

sábado, 1 de noviembre de 2014

China es la tercera potencia que consigue devolver una nave a la Tierra desde la Luna

 

RIA NOVOSTI - La sonda que China envió el pasado 24 de octubre a la órbita de la Luna ha aterrizado este sábado en la región autónoma de Mongolia Interior, norte del país, informó la agencia de noticias Xinhua.

Durante los ocho días que se prolongó la misión, la sonda recorrió 840.000 kilómetros, dio una vuelta a la Luna y regresó a la Tierra con una velocidad de 11 kilómetros por segundo, indica Xinhua al destacar que con ello China pasa a ser el tercer país —después de la URSS y EEUU— en haber lanzado a la Luna un ingenio con capacidad para regresar.

La complicación de la misión radicó en la gestión de las altas temperaturas que tienen que resistir los cuerpos al entrar en la atmósfera terrestre.

Esa tecnología será necesaria para la cuarta sonda lunar china, llamada Chang'e-5, que está previsto que sea enviada a la Luna en 2017 para recoger muestras de su superficie.

China envió al satélite terrestre a finales del pasado año la sonda Chang'e-3, que dejó sobre su suelo al robot Yutu (Conejo de la Suerte en mandarín).

Aunque la prensa nacional calificó la misión como un éxito, hubo problemas tecnológicos que impidieron al robot mandar las fotos esperadas.

El lanzamiento sirvió para que China se convirtiera en el tercer país en llegar a la Luna tras Estados Unidos y la URSS.

La carrera espacial, tras décadas monopolizada por Moscú y Washington, se ha desplazado en los últimos años a Asia, especialmente a China e India.

Pekín planea en 2020 enviar a su primer hombre a la Luna y contar con una estación orbital permanente.