martes, 27 de junio de 2017

China enseña a EEUU a compartir el poder mundial

En Washington, terminó el primer Diálogo Diplomático y de Seguridad China-EEUU. De hecho, se trata del acontecimiento internacional más importante de la actualidad. ¿Serán capaces EEUU y China de comenzar a escucharse el uno al otro y negociar? Se pregunta Dmitri Kósirev, columnista de Sputnik.

Se habló de la crisis de la península de Corea, del mar de la China Meridional. "Es decir, de lo que podría llevar a una guerra mundial, conflicto entre superpotencias", subraya el autor.

Según Kósirev, la Administración Trump mostró su estilo típico: presionar al socio al máximo en vísperas de las negociaciones.

"Llegaron a amenazar a las empresas chinas con sanciones, si tienen negocios con Corea del Norte, así como restricciones para las importaciones de acero chino a EEUU".

No obstante, de acuerdo con el diario New York Times, los chinos propusieron su solución de la crisis en Corea: retírense de allí y poco a poco la situación irá mejorando.

Además, los chinos están ahora actuando junto con Corea del Sur, aliado de EEUU. El nuevo presidente Moon Jae-in, al igual que Pekín, propone suspender provocaciones nucleares de Pyongyang en respuesta a la congelación de los juegos de guerra de EEUU y Corea del Sur. Entonces será posible iniciar un diálogo con Pyongyang, asegura el analista.

Rex Tillerson, secretario de Estado, y James Mattis, secretario de Defensa, ambos participantes del Diálogo China-EEUU, aseguran haber afirmado a los chinos que eso no va a funcionar.

Pero, en realidad, Trump atravesó exactamente el mismo camino que otras administraciones de Estados Unidos en la historia de Corea y concluyó que la solución militar era inadmisible.

"Por lo tanto, EEUU debe firmar un acuerdo con Pyongyang. Los parámetros del acuerdo ya se habían trabajado durante mucho tiempo", opina el columnista.

Según Kósirev, Corea del Norte debe tener la oportunidad de llevar a cabo sus reformas con garantías de seguridad por parte de algunas grandes potencias, ante todo, EEUU. Entonces no habrá ninguna prueba nuclear ni lanzamiento. Hasta el momento, ninguna Administración de EEUU ha logrado hacerlo.

El columnista señala que de acuerdo con los artículos estadounidenses, el sentido de las nuevas relaciones chino-estadounidenses se reduce a que China se convierta en policía de Asia, subordinado a EEUU. Está claro que es imposible, subraya Kósirev.

Mientras tanto, China propone a EEUU construir un nuevo esquema de relaciones entre las dos superpotencias que corresponda a los desafíos de la actualidad. Para lograrlo, hace falta mantener un diálogo largo y tranquilo, concluye el autor.

Fuente: Sputnik

China adquirirá tecnología soviética modernizada para su futuro módulo lunar


China tiene todos los boletos para ser el próximo país que vuelva a colocar una persona sobre al superficie de la Luna –ojalá una mujer–, aunque sólo sea porque hay una voluntad política clara detrás del programa espacial.

Una de las razones por las que el programa espacial chino va tan bien es porque en lugar de reinventar la rueda no tuvieron problemas en adoptar la tecnología soviética y luego rusa a sus necesidades.

Y con la llegada a la Luna parecen dispuestos a hacer lo mismo, al menos según se puede leer en Long Abandoned Soviet Tech Might Help China Land on the Moon.

La idea es que la empresa ucraniana KB Yuzhnoe actualice el módulo de propulsión del LK, el módulo lunar soviético que estaba listo para ir a la Luna aún cuando todo quedó en agua de borrajas porque el cohete N1, que debería haberlo llevado hasta allí, nunca funcionó.

Módulo lunar LK-3 en el Science Museum durante la exposición Cosmonauts
Conocido como Block E este módulo dispone de dos motores que se pueden encender varias veces, y cuenta con la ventaja adicional de que con sólo uno de ellos puede desempeñar su cometido. El módulo lunar del programa Apolo, por ejemplo, tenía un sólo motor de ascenso, con lo que su fallo habría condenado a la muerte a sus tripulantes.

KB Yuzhnoe modernizará el diseño con nuevos materiales y electrónica y ordenadores modernos y le pasará a China los planos de construcción y, quizás, también les ayude con la producción de su propia versión del módulo.

Aunque no está claro si China lo usará tal y como se lo entreguen para enviar una misión con un solo tripulante o si lo usarán como base para un aterrizador lunar con capacidad para dos o tres tripulantes.

martes, 20 de junio de 2017

China logra la primera comunicación cuántica entre el espacio y la Tierra

El satélite Mozi fue puesto en órbita el pasado 16 de agosto desde la base espacial de Jiuquan en China
LA VANGUARDIA -- Científicos de China han logrado transmitir por primera vez entre el espacio y la Tierra partículas vinculadas por la propiedad cuántica del entrelazamiento. El avance, además de confirmar el auge de China como nueva potencia tecnológica, sienta las bases para construir una nueva generación de satélites y para desarrollar un nuevo sector económico basado en las tecnologías cuánticas.

El entrelazamiento permite transmitir información de manera perfectamente segura, porque es imposible de interceptar sin delatarse. Los usuarios potenciales de esta tecnología que blinda los secretos y garantiza la privacidad incluyen ejércitos, bancos, multinacionales y gobiernos, además de ciudadanos individuales.

La posibilidad de transmitir información con partículas entrelazadas se había demostrado ya en distancias de hasta un centenar de kilómetros a través de cables de fibra óptica o del aire de la atmósfera. Esta distancia es suficiente para enviar datos sensibles entre dos puntos de una misma ciudad. Sin embargo, la calidad de la señal se degrada con la distancia debido a la progresiva pérdida de fotones –y por lo tanto de información– en su trayecto por los cables o por el aire.

Transmitir la señal desde el espacio, donde apenas hay pérdida de información porque los fotones no interactúan con el vacío, permite extender el alcance de las comunicaciones cuánticas a distancias de miles de kilómetros. De este modo, se podría crear una red global de satélites de comunicación cuántica para transmitir datos delicados de manera segura entre dos puntos cualesquiera de la Tierra.

Según los resultados que se presentan esta semana en la revista Science, el satélite Mozi ha enviado pares de fotones entrelazados hacia dos ciudades de China separadas por 1.200 kilómetros. La detección de los fotones al llegar a la Tierra ha confirmado que seguían estando entrelazados sin que se hubiera perdido ninguna información en el trayecto. La distancia total recorrida por los pares de fotones oscila entre 1.600 y 2.400 kilómetros, según la posición del satélite respecto a la superficie terrestre en el momento de emitir las partículas.

La investigación confirma el auge del gigante asiático como potencia tecnológica

“Es un avance muy importante tanto por sus implicaciones tecnológicas como científicas”, destaca Valerio Pruneri, investigador Icrea en el Institut de Ciències Fotòniques (ICFO) y coautor de una propuesta enviada a la Agencia Es­pacial Europea (ESA) para construir un satélite de comunicación cuántica.

Tecnológicas porque “muestra que el entrelazamiento de los fotones se puede mantener a grandes distancias e indica que será posible mantenerlo en transmisiones intercontinentales”. Y científicas porque permite profundizar en el estudio de la física cuántica y poner a prueba algunas de sus predic­ciones.

Una nueva generación de satélites permitirá transmisiones que no se podrán interceptar

Según el Gobierno chino, la comunicación cuántica tendrá también un importante impacto económico. Una estimación publicada por el diario China Daily sitúa en 50.000 millones de yuanes (unos 6.500 millones de euros) el mercado potencial de esta tecnología en un plazo de cinco años.

Esto explica que China haya invertido en satélites de comunicación cuántica y haya adelantado a Europa y a Estados Unidos en esta área. Mozi es el primero de estos satélites.

Con una masa de 631 kilos en el momento del lanzamiento, es un pequeño aparato experimental construido únicamente para comprobar la viabilidad de las comunicaciones cuánticas entre el espacio y la Tierra. Lanzado el pasado 16 de agosto –en un cohete que también llevó al espacio el nanosatélite catalán Cat-2 desarrollado por un equipo de la UPC–, Mozi tiene una misión de sólo dos años.

El satélite se encuentra en una órbita baja, a unos 500 kilómetros de altitud, y sobrevuela los detectores de fotones construidos en las ciudades de Delingha, Lijian y Urumchi una sola vez al día durante cuatro minutos y 35 segundos. En los próximos meses, el equipo científico de la misión tiene previsto presentar resultados de un segundo experimento de comunicación intercontinental entre China y Europa con información encriptada en fotones entrelazados. Si los próximos resultados también son positivos, China tiene un proyecto para poner en servicio una red global de satélites de comunicación cuántica que podría estar operativa alrededor del 2030.

Europa cede el liderazgo en la tecnología

El satélite chino Mozi, puesto en órbita el pasado verano para realizar experimentos de comunicación cuántica entre el espacio y la Tierra, se basa en avances técnicos ideados en Europa para generar y detectar fotones entrelazados. Científicos europeos habían liderado hasta ahora los experimentos más avanzados de comunicación cuántica. En uno de ellos, llevado a cabo en el 2012, se había superado una distancia de 143 kilómetros entre las islas de La Palma y Tenerife. Aquel experimento, dirigido por el austriaco Anton Zeilinger, líder mundial en esta área de investigación, se diseñó como paso previo para iniciar comunicaciones cuánticas con satélites desde el espacio. Sin embargo, Europa no ha apostado por este tipo de satélites pese a las propuestas presentadas por la comunidad científica. Finalmente, ha sido el chino Jian Wei Pan, que se formó en el Instituto de Óptica e Información Cuánticas de Viena (Austria) como discípulo de Zeilinger, quien ha liderado la misión del satélite Mozi.

miércoles, 14 de junio de 2017

Portavoz de cancillería china responde a "fin de tregua diplomática" con Taiwan

BEIJING, 14 de junio (Xinhua) -- Taiwan se encontrará a sí mismo en un callejón sin salida si niega el Consenso de 1992 que indica que la parte continental y la isla pertenecen a una sola China, destacó el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China Lu Kang.

Lu hizo estas declaraciones durante una rueda de prensa diaria cuando le preguntaron si el establecimiento de los lazos diplomáticos entre China y Panamá el martes significa el fin de la "tregua diplomática" entre la parte continental y Taiwan.

El principio de una sola China no solo afecta al interés central de China y los sentimientos de los 1.300 millones de chinos, sino que también constituye el requisito previo y la fundación política del desarrollo de las relaciones entre China y los países extranjeros, señaló Lu.

Lu, que subrayó que China cuenta actualmente con más y más amigos, añadió que "no existe salida" para que Taiwan rechace aceptar el Consenso de 1992.

El portavoz de la cancillería reiteró que solo mediante el reconocimiento del consenso las relaciones entre ambos lados del Estrecho de Taiwan podrían desarrollarse pacíficamente y el pueblo de ambos lados del Estrecho lograr un desarrollo común.

viernes, 2 de junio de 2017

China cumplirá el acuerdo de París sobre cambio climático


El primer ministro chino, Li Keqiang, ha asegurado hoy en Berlín que su país asume plenamente su responsabilidad internacional en la lucha contra el calentamiento global de la tierra, respetará el Acuerdo de París contra el cambio climático y trabajará con la Unión Europea y con otros países para que ese acuerdo se aplique.

"Está en el interés de China trabajar paso a paso y con el resto de la comunidad mundial hacia el desarrollo sostenido y por la protección del medioambiente", aseguró Li en la rueda de prensa que siguió a su encuentro con la canciller Angela Merkel, que valoró muy positivamente el compromiso de Pekín con la lucha contra el cambio climático.

Es el segundo pronunciamiento a favor del Acuerdo de París que la canciller logra de los gigantes asiáticos en sólo 48 horas, tras el formulado a principios de semana por el primer ministro de India, Nerandra Modi, con quien se reunió, como en el caso de Li, para preparar la cumbre del G20 que se celebrará en julio en Hamburgo.

El pronunciamiento de Li y de Modi a favor del Acuerdo de Paris sobre climático de contrasta con el discurso seguido hasta ahora por el presidente estadounidense Donald Trump, para quien el calentamiento global de la tierra es poco menos que un invento que va contra los intereses económicos de EEUU, por lo que no descarta abandonar el Acuerdo y liberarse así de la obligación de reducir sus emisiones de efecto invernadero asumida por su antecesor, Barak Obama.Trump anunciará su decisión definitiva en las próximas horas, según informaciones procedentes de Washington.

La ministra alemana de Energía y Medioambiente, Bárbara Hendrick se ha adelantado a minimizar las consecuencias que tendría la salida de EEUU del Acuerdo de Paris y declarado que "el clima global sobrevivirá ocho años sin EEUU", en referencia a las dos mandatos que Trump podrá, como máximo, ocupar la Casa Blanca.

Li recordó que China tuvo un papel muy activo en el largo y complejo proceso negociador que culminó en 2015 con el acuerdo en Paris y que fue uno de los primeros signatarios en llevar el Acuerdo ante el parlamento para su ratificación, momento en el que presentó un plan con las medidas de reducción de emisiones que proyecta implementar.

"Nuestras palabras tienen peso y nuestras acciones deben tener éxito" resaltó Li y reiteró que "China es un gran país y asume su responsabilidad internacional" para el Acuerdo de Paris y con la Agenda 2030 de la ONU para el desarrollo sostenible.

El primer ministro, quien aseguró que su país no está solo, abogó por una economía que apueste por un crecimiento verde y consideró que la lucha contra el calentamiento global es en interés de la propia economía china. "Respetaremos nuestro compromiso con el Acuerdo de París y, paso a paso junto a otros países, también respetaremos las metas de la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible", resumió.

La canciller mostró su satisfacción por el compromiso de China y subrayó la importancia de la cooperación entre la UE y la potencia asiática para avanzar en tecnologías limpias.

Fuente: El Mundo

China construye la planta flotante de energía solar más grande del mundo

El Gobierno chino espera convertirse en el líder mundial en la generación de energía renovable a través de paneles solares. 
La mayor la planta flotante de energía renovable, con una grilla gigante de paneles solares, ha sido puesta en operación en la prefectura de Huainan, provincia china de Anhui por la compañía de fabricación de inversores fotovoltáicos de Asia, Sungrow Power Supply Co.

Esta impresionante obra de ingeniería, que cuenta con una capacidad de 40 megavatios de salida, ha sido instalada sobre una antigua mina de carbón que con el tiempo se convirtió en un lago debido a las constantes lluvias y el hundimiento de la tierra.

Este proyecto se convierte en otro intento del Gobierno chino de convertirse en el líder mundial en la generación de energía renovable. Sus autoridades planean triplicar la capacidad de generación de energía eléctrica a través de paneles solares hasta alcanzar los 143 gigavatios en 2020, con una inversión de 368 mil millones de dólares en infraestructura para la generación de energía renovable.

Las plantas flotantes de generación eléctrica por la transformación de la energía solar cuentan con múltiples ventajas y han adquirido una gran popularidad a nivel mundial.

Estas construcciones no utilizan el espacio terrestre, tan apreciado en países como China, que mantiene una de las densidades poblaciones más altas del mundo. Este país cuenta con más de 100 ciudades con más de un millón de habitantes.

Los paneles conservan el agua potable debido a que protegen el líquido de la incidencia directa de los rayos del Sol y disminuyen así su evaporación.

El agua, por su parte, actúa como un refrigerante natural y disminuye la temperatura de los paneles, algo que aumenta la eficiencia y el tiempo de vida útil de estos equipos.

Fuente: Cubadebate


martes, 16 de mayo de 2017

"El león se despierta", China construye un nuevo orden mundial


En su nuevo artículo para Sky NEWS, la columnista Katie Stallard reflexiona sobre qué implicaciones podría tener el ascenso de China en el escenario internacional.

La autora apunta que "tras conducir a China de vuelta al mundo" en la década de los 80, Deng Xiaoping empezó a estimular una política exterior que se traduce aproximadamente como "oculte su luz, espere su momento".

Fue un periodo de reforma y apertura: China era débil, pobre y tenía mucho terreno por recuperar. Por lo tanto, según la autora, tenía sentido "mantener un perfil bajo en la escena internacional".

"Xi Jinping parece haber dejado de ocultar y esperar", destaca Stallard.

"Mantén una cabeza calmada y un perfil bajo. Nunca tomes la iniciativa,
pero apunta a hacer algo grande" (Deng Xiaoping)

Cuando el mandatario chino entró en el Gran Salón del Pueblo en Pekín para promover su nueva iniciativa de la Ruta de la Seda en el marco del Foro Internacional celebrado los días 14 y 15 de mayo, "no había nada apologético o referencial en su comportamiento".  

En cambio, Xi Jinping parece haber decidido que ha llegado el momento en el que China "se mantenga firme y se muestre a sí misma, aunque insistiendo en que su poder no representa ninguna amenaza y puede ser una fuerza para el bien en el mundo".

De esta manera, según la autora, el líder del gigante asiático debe convencer a sus vecinos regionales —incluso los involucrados en las disputas territoriales— de "que no tienen nada que temer y todo que ganar del ascenso de China".

Asimismo, Pekín se ve obligado a asegurar a Washington que no tiene planeado reemplazarlo en "la cima del árbol", sino que busca "una coexistencia pacífica". Por lo tanto, el presidente suele caracterizar el resurgimiento del país en términos tranquilizadores y no amenazantes.
Vea también: La nueva Ruta de la Seda puede cambiar el mapa económico del mundo

A juicio de Stallard, cuando Xi Jinping habla de la política exterior, le gusta mencionar "un nuevo tipo de relaciones internacionales" con "respeto mutuo" y "cooperación mutuamente beneficiosa".

"En otras palabras, China ya no quiere desempeñar el segundo papel en un orden internacional dirigido por EEUU y quiere un nuevo orden en el cual se la trate como un igual, y se compromete a tratar a los demás de la misma manera", apunta la autora.

Al dar su visión acerca del nuevo cinturón económico de la Ruta de la Seda, el líder chino eligió el ejemplo del almirante del siglo XV, Zheng He, a quien describió como "un pionero, y no conquistador, que sería recordado como un emisario amistoso".

Zheng He, el legendario explorador chino musulmán
 En este escenario, prosigue Stallard, "el almirante Xi está navegando con su tesoro para compartirlo a lo largo de la Ruta de la Seda en forma de nuevas inversiones en infraestructura".

Sin embargo, según la autora, ningún líder del G7, con la excepción de Italia, asistió a la Cumbre de Pekín.

La periodista recuerda que en 2014 Xi Jinping comparó a China con un "león dormido, que sacudirá al mundo cuando se despierte".

"Hoy el león se ha despertado, pero es pacífico, agradable y civilizado", dijo al público el presidente, citado por la autora.

Fuente: Sputnik

Cumbre de Ruta de la Seda: último paso hacia la quiebra del dominio de EEUU


Por Raúl Zibechi

El Foro Internacional "Cinturón y Ruta de la Seda" celebrado el 14 y 15 de mayo en Pekín, es un paso decisivo en el viraje global a favor de los países emergentes y en desarrollo. La Ruta terrestre y marítima conecta China y Asia con Europa, incluye 65 países con 4.400 millones de habitantes, el 63% de la población mundial, y casi el 30% del PIB global.

En Pekín se dieron cita 28 presidentes y primeros ministros, cien ministros y unos 1.200 delegados de todo el mundo. Entre las presencias destaca la de Vladimir Putin, lo que implica la consolidación de la alianza estratégica Rusia-China, mientras la ausencia más notoria fue la de Donald Trump.

Entre los europeos predomina la división. Asistieron mandatarios de primer nivel de España, Italia, Grecia, Suiza, Polonia, Hungría, República Checa y Serbia, mientras Alemania, Francia, Gran Bretaña y Japón enviaron delegaciones de menor nivel. La ausencia de India es la más notoria, molesta por el "corredor económico" que China construye en Pakistán, uniendo Xinjiang con el estratégico puerto de Gwadar en el mar Arábigo.

En América Latina destacó la presencia de Chile y Argentina, países que apuestan fuerte al comercio con China y a las inversiones del dragón en sus economías. Brasil envió una delegación simbólica y México estuvo también ausente.

Los seis corredores de la Ruta pasan por Rusia o por las repúblicas de Asia Central (Kazajstán, Kirguistán, Uzbekistán, Pakistán), además de Sri Lanka, Turquía y Mongolia. Las obras de la Ruta de la Seda consisten en ferrocarriles, carreteras, puertos, aeropuertos, oleoductos y redes de internet con los que China apuesta a lubricar el comercio mundial y potenciar la globalización, mientras Estados Unidos tiende a aislarse en un proteccionismo defensivo.

El año pasado los bancos estatales chinos anunciaron que disponen de 900.000 millones de dólares para financiar mil proyectos de la Ruta de la Seda, en la que participa también el Banco Asiático de Infraestructura e Inversiones (AIIB). Muchos de los proyectos incluyen empresas estatales chinas de petróleo y gas, pero también han confirmado su participación las occidentales General Electric y Siemens, entre otras.

En el largo plazo, la Ruta de la Seda "podría impulsar la internacionalización del yuan fomentando su uso tanto en transacciones comerciales como financieras", sostiene Tianjie He, de Oxford Economics. La internacionalización de la moneda china, clave en su ascenso al rango de potencia global, se verá facilitada porque las enormes obras que requiere la Ruta serán préstamos chinos en su propia moneda.

En opinión de Xulio Ríos, director del Observatorio de la Política China, "la Franja y la Ruta tiene la potencialidad para modificar el mapa económico mundial y proyectar un nuevo modelo de globalización. Incluso sus más aciagos detractores lo reconocen".

Uno de los hechos que más sorprende es la rapidez con que ha despegado la Ruta de la Seda. Cuando se lanzó la iniciativa, en 2013, apenas 17 trenes de carga unieron China con Europa. En 2016, fueron 1.702, cien veces más en cuatro años. "Frenética" es la palabra usada por el analista Pepe Escobar para explicar la construcción de 51 líneas de trenes que unen 28 ciudades de Europa y 27 de China. Considera que las inversiones en la Ruta "serán un impulso para las economías, desde Bangladesh hasta Egipto y desde Myanmar hasta Tajikistán".

En el mismo lapso de solo cuatro años, China abrió 356 líneas internacionales de transporte de mercancías y pasajeros a lo largo de las carreteras del Cinturón y la Ruta y opera 4.200 rutas aéreas semanales entre el dragón y sus socios de la Ruta.

Sin embargo, uno de los aspectos más importantes de la iniciativa es que "está ayudando a los países a unirse", como sostiene el oficialista Global Times. En su discurso de apertura del Foro, el presidente Xi Jinping explicó que el Cinturón y la Ruta es "el proyecto del siglo", que definió como "un camino de paz" que busca convertir "la actual gobernanza global en una versión más inclusiva y más justa".

Según Escobar, estamos ante un proyecto de "globalización inclusiva" que pasa por "des-americanizar la globalización", lo que supone un fuerte contraste con la política de Washington. 

Ningún país puede alcanzar el rango de potencia hegemónica en base a la fuerza militar. Por el contrario, para alcanzar la hegemonía sin dominación una nación debe encarnar visiones del mundo capaces de atraer el interés de millones de personas en los más remotos rincones.

Algo así sucedió con la Revolución de Octubre, un siglo atrás. El poder de los soviets entusiasmó y enamoró (literalmente) a millones de obreros y campesinos en todo el mundo, ya que era la primera vez en la historia que los de abajo ejercían el poder y lo hacían a favor de los desheredados.

Incluso el ascenso de Estados Unidos al rango de gran potencia, fue posible porque esa sociedad había realizado notables conquistas en el terreno científico y en el cultural, convirtiéndose en polo de atracción para muchísimas personas alrededor del mundo.

Por el contrario, la actual supremacía estadounidense, anclada en la potencia de sus armas, es un síntoma de decadencia, como lo fue el poder militar de los nazis. Nunca en la historia el dinero y las armas fueron suficientes para sostener una supremacía, que siempre se asentó en el resplandor de una nueva cultura política.

La milenaria China parece haber comprendido que debe mostrarle al mundo que su superioridad económica debe jugar a favor de la mayoría de las naciones. En paralelo, la colaboración estratégica entre Rusia y China es la "salvaguarda de la paz y la estabilidad regionales y mundiales", según afirmó Xi en su discurso.

En los hechos ambos países se posicionan de la misma manera en los más conflictivos escenarios, como en la guerra siria, y apuntan a profundizar la cooperación económica y energética a la vez que tienden a elevarla hacia otras áreas, como la innovación y las tecnologías. En los hechos, está naciendo un mundo centrado en Eurasia.

Fuente: Sputnik