jueves, 9 de abril de 2015

China y Vietnam prometen amistad y asociación más estrechas

Excelente noticia que nos llega desde China para la causa socialista en el mundo, y que sin duda supone un palo en las ruedas de los planes del imperialismo norteamericano de dividir a las dos naciones socialistas. Esperemos solamente que, después de los incidentes ocurridos en mayo de 2014 con motivo de la instalación de una plataforma petrolífera china en el archipiélago Paracelso, esta aparente reconciliación no se quede en meras palabras, puesto que no es la primera vez que China y Vietnam "prometen" solucionar sus disputas en el Mar Meridional de China. Para que la cooperación entre las dos naciones socialistas se desarrolle de la forma más saludable, Vietnam debe distanciarse de los EE.UU. y reconocer la soberanía de China sobre los archipiélagos Spratly y Paracelso, como de hecho ya había reconocido en los años 1958 y 1974 (más información aquí).

BEIJING, 7 de abril (Xinhua) -- El presidente de China, Xi Jinping, y el secretario general del Partido Comunista de Vietnam (PCV), Nguyen Phu Trong, prometieron consolidar la amistad tradicional e impulsar la asociación cooperativa estratégica e integral entre los dos países durante las conversaciones entabladas hoy.

Xi, también secretario general del Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh), dijo que la amistad tradicional entre China y Vietnam es una riqueza valiosa compartida por los dos países, las dos naciones y los dos pueblos digna de ser apreciada y de recibir buenos cuidados.

Xi recordó el apoyo mutuo entre los dos países desde que combatieron por su independencia nacional y dijo que la cooperación recíproca ha generado beneficios sustanciales para los pueblos de los dos países, lo que también ayuda a promover la paz, el desarrollo y la prosperidad en la región.

China y Vietnam tienen amplios intereses en común y la amistad y la cooperación han permanecido como el principal tema de los lazos bilaterales, indicó el líder chino.

Xi propuso que las dos partes siempre tengan en mente la situación en general de la amistad entre China y Vietnam, así como su desarrollo, el respeto mutuo, las consultas amistosas, la búsqueda de terreno común en la solución de las diferencias y el control de sus disputas para garantizar que la relación bilateral se desarrolle en la vía correcta.

Xi indicó que China y Vietnam enfrentan nuevas oportunidades y desafíos en un momento en el que la situación internacional está atravesando por cambios profundos y complejos. El presidente chino propuso que los dos partidos, así como los dos países, impulsen sus interacciones de alto nivel para encontrar nuevas soluciones a sus problemas y nuevas ideas para fomentar la relación bilateral de manera sostenida.

Nguyen también dijo que la amistad y la cooperación han sido los principales temas de la relación entre Vietnam y China en los 65 años transcurridos desde que los dos países establecieron relaciones diplomáticas.

La amistad tradicional fraterna y de camaradería fue formada por el fallecido líder vietnamita Ho Chi Ming y el líder chino Mao Zedong y debe ser heredada, dijo Nguyen.

Nguyen, quien realiza una visita oficial a China del martes al viernes por invitación de Xi, indicó que la parte vietnamita desea una mayor interacción entre los líderes de los dos países para ampliar la confianza política mutua.

Dado que tanto Vietnam como China están comprometidos con la gran causa de socialismo y con llevar a cabo una reforma integral, necesitan amistad, cooperación recíproca y un entorno pacífico de desarrollo más que nunca antes, añadió el líder vietnamita.

Vietnam y China comparten inmensos intereses en común y es obligación común de las dos partes, así como la aspiración común de los pueblos de los dos países, fomentar la asociación cooperativa estratégica e integral, dijo Nguyen, quien añadió que es una elección estratégica de Vietnam desarrollar vínculos amistosos con China de forma sostenida y estable.

En cuanto a la iniciativa de la Ruta de la Seda Marítima del Siglo XXI, Xi dijo que China da la bienvenida a la participación de Vietnam y Nguyen señaló que Vietnam la está analizando.

Los dos líderes acordaron realizar esfuerzos conjuntos para controlar las disputas marítimas y salvaguardar la paz y estabilidad en el Mar Meridional de China.

Xi expresó el apoyo de China a Vietnam, país que organizará en 2017 la Reunión de Líderes del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC, por sus siglas en inglés), así como a la construcción de la Comunidad Asean (Asociación de Naciones del Sureste Asiático).

Xi propuso además que China y Vietnam deben realizar esfuerzos para proteger sus respectivas organizaciones, empresas y ciudadanos en sus respectivos territorios.

China está lista para reforzar la coordinación con Vietnam en los asuntos internacionales para promover la paz, la estabilidad y la prosperidad en el mundo, dijo Xi.

Los dos líderes acordaron una cooperación más estrecha en defensa, seguridad, aplicación de la ley, construcción de la infraestructura, cultura, educación y turismo, entre otros ámbitos.

Los líderes atestiguaron la firma de una serie de acuerdos entre las dos partes, incluyendo un plan de cinco años para la cooperación entre los partidos gobernantes, luego de las conversaciones entabladas en el Gran Palacio del Pueblo.

Después de las conversaciones, los dos líderes se reunieron con un grupo de jóvenes chinos y vietnamitas y los alentaron a seguir adelante con la amistad tradicional entre los dos países.

Antes de sus conversaciones, Xi realizó una ceremonia con todos los honores para dar la bienvenida al líder del PCV. Los líderes también visitaron una exposición sobre los intercambios teóricos entre las dos partes.




 

China y Bielorrusia reforzarán cooperación militar y de seguridad pública

BEIJING, 8 de abril (Xinhua) -- Altos oficiales de las fuerzas armadas y de seguridad pública de China se reunieron hoy con el secretario del Consejo de Seguridad de Bielorrusia, Alexander Mezhuev, de visita en China.

Xu Qiliang, vicepresidente de la Comisión Militar Central de China, elogió la amistad profunda entre ambas naciones y dijo que desde el establecimiento de la asociación estratégica integral, los dos países han profundizado su confianza mutua y presenciado más intercambios y cooperación sustanciales entre las fuerzas armadas.

Mezhuev agradeció a China por ayudar a Bielorrusia en el desarrollo económico y la construcción de sus fuerzas armadas y dijo que espera que los dos países sigan apoyándose y fortaleciendo su cooperación práctica en diversas áreas, como la capacitación de personal y los ejercicios conjuntos.

Guo Shengkun, consejero de Estado y ministro de Seguridad Pública de China, pidió a ambas partes combatir de manera conjunta a las "tres fuerzas malignas" del terrorismo, el separatismo y el extremismo, así como los delitos relacionados con las drogas, para salvaguardar la seguridad y la estabilidad en los dos países y en la región.

Mezhuev comentó que Bielorrusia otorga gran importancia a la colaboración con el Ministerio de Seguridad Pública chino en la aplicación de la ley y prometió ampliar las áreas de cooperación.

martes, 7 de abril de 2015

Crecen a más del doble las visitas al salón conmemorativo de la masacre de Nanjing


NANJING, 5 de abril (Xinhua) -- El número de visitantes a un salón conmemorativo de las víctimas de la guerra en la ciudad oriental china de Nanjing creció a más del doble en los tres primeros meses del año, después de que China solemnizara en diciembre el primer día conmemorativo nacional en honor de las víctimas de una brutal masacre cometida por los invasores japoneses durante la Segunda Guerra Mundial.

El Salón Conmemorativo de las Víctimas de la Masacre de Nanjing por los Invasores Japoneses fue visitado por un total de 1,47 millones de personas durante los tres primeros meses de este año, a diferencia de los cerca de 600.000 que acudieron al sitio en el mismo periodo de hace un año.

El número de visitas aumentó después de que se realizara una ceremonia solemne en el salón conmemorativo en diciembre para honrar a las víctimas inocentes en la masacre, a los compatriotas asesinados por los agresores japoneses, así como a los mártires revolucionarios y héroes que dedicaron sus vidas a la victoria en la guerra contra la agresión japonesa.

En febrero de 2014, el máximo legislador de China designó al 13 de diciembre como el Día Conmemorativo Nacional de las Víctimas de la Masacre de Nanjing para recordar a quienes fueron asesinados por los invasores japoneses y exponer los crímenes de guerra de los segundos.

Los visitantes de toda la nación acudieron en grandes números al monumento conmemorativo en el Día de Limpieza de Tumbas, que este año se conmemora hoy, para honrar a más de 300.000 civiles y soldados desarmados chinos asesinados en una matanza que duró más 40 días después de que las tropas capturaran Nanjing, en ese entonces la capital de China, el 13 de diciembre de 1937.

El incremento en el número de visitas tuvo lugar en el marco del aniversario 70 de la victoria antifascista, que se conmemora en 2015, dijo el curador del salón conmemorativo, Zhu Chengshan.

sábado, 4 de abril de 2015

La nueva normalidad de China

China apuesta sobre la innovación del pueblo como garantía de su futuro

Por Claudia Fonseca Sosa (Granma)

China cumplió sus metas de desarrollo económico y social fijadas para el 2014, emprendió con buen pie la profundización integral de la reforma y dio pasos sólidos en la construcción de una sociedad modestamente acomodada.

De acuerdo con el más reciente informe del Gobierno chino presentado esta semana por el primer ministro, Li Keqiang, la economía del gigante asiático marchó en general con “paso seguro” y registró “progresos sobre la base de la estabilidad”.

Las cifras hablan de un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de 63,6 billones de yuanes —aproximadamente 10,4 billones de dólares—, un 7,4 % más que en el ejercicio precedente y cercano a la previsión del 7,5 %.

Según expresó Li Keqiang ante los delegados que asisten a las sesiones de la Conferencia Consultiva Política Popular y la Asamblea Popular Nacional, en Beijing, el proceso de reforma y apertura continuó profundizándose mientras el país ha entrado en una etapa de “nueva normalidad”.

Luego de varios años con crecimiento del 10 % como promedio, la economía china transita ahora por un periodo de avance estable y de ritmo normal (7,5-8 %).

De acuerdo con la explicación del Premier, el concepto de la “nueva normalidad” significa que la sociedad debe ajustarse a la desaceleración del crecimiento y equivale a decir, además, que el país se esforzará por llevar adelante un modelo de desarrollo más sostenible y eficiente para las próximas décadas.

“Nuestro país, el mayor país en vías de desarrollo del mundo, aún se halla y permanecerá largo tiempo en la etapa primaria del socialismo. La neutralización de los diversos tipos de contradicciones y riesgos, el saltar por encima de la ‘trampa de la renta media’ y la materialización de la modernización dependen fundamentalmente del desarrollo, el cual debe mantener un ritmo de crecimiento razonable”, afirmó al enunciar los logros del 2014 y los retos que el nuevo año trae para la nación.

DESARROLLO SOSTENIBLE Y RIQUEZAS COMPARTIDAS

Entre los principales logros del 2014, Li Keqiang destacó la ampliación del alcance de la Zona Experimental de Libre Comercio de Shanghái y la creación de otras zonas similares en Guangdong, Tianjin y Fujian. Las autoridades también simplificaron algunos mecanismos burocráticos para el establecimiento de nuevos negocios extranjeros en China.

Subrayó que las exportaciones continuaron al alza y se incrementó la cooperación con el exterior en sectores como las líneas férreas, la electricidad, los hidrocarburos y las telecomunicaciones.

En el orden social, recordó que el Gobierno chino perfeccionó la política de fomento del empleo, elevó el índice de colocación de los graduados de los centros docentes superiores, amplió el acceso a los servicios sociales básicos e implantó un sistema unificado del seguro de vejez para las poblaciones urbana y rural.

No obstante el trabajo realizado y la notable intención del Gobierno de dar respuesta a las necesidades sociales, el Primer Ministro sostuvo que el pueblo aún muestra descontento con temas como la asistencia médica, la vivienda, el transporte, la educación, la distribución de los ingresos, la contaminación ambiental y otros.

Puso énfasis en el éxito de la política encaminada a fortalecer la base agrícola, facilitar el desarrollo rural y fomentar una vida campesina próspera. Dijo que por undécimo año consecutivo la producción nacional de cereales y legumbres creció, lo cual contribuyó a disminuir las importaciones y a garantizar el núcleo duro de la dieta básica china.

Manifestó que aumentaron los ingresos de los residentes en zonas rurales y el campesinado en general, un sector de la población que en los últimos años se había quedado rezagado en comparación con el urbano.

Aun cuando en la China actual todos los habitantes viven mejor que sus ancestros, la aspiración del gobernante Partido Comunista es que “el enriquecimiento sea conjunto”. El enorme desafío de la redistribución de las riquezas en la nación más poblada del planeta es el propósito de la política del Sueño chino, que busca establecer para el año 2020 una “sociedad modestamente acomodada”.

El Gobierno aspira a que dentro de cinco años el PIB chino equivalga al doble del registrado en el 2010 (10,34 billones de dólares) y que para entonces la renta per cápita también se duplique.

Durante su alocución, Li Keqiang también destacó el impulso dado al desarrollo del sector de los servicios y al de las industrias emergentes estratégicas, incluyendo la de circuitos integrados, la de fabricación de equipos de gama alta y la de vehículos de nuevas energías o energías limpias.

Las nuevas vías férreas puestas en funcionamiento sumaron 8.427 kilómetros y las líneas ferroviarias de alta velocidad en servicio llegaron a 16.000 kilómetros. Se pusieron en operación 112.000 kilómetros de autopistas y se fortaleció todavía más la construcción de vías fluviales y de la aviación civil.

Desde 1979 el modelo de desarrollo extensivo aplicado en China descansaba en el fomento de la inversión extranjera y la exportación, pero ahora se quiere que el crecimiento sea más intensivo. Esto pasa porque las producciones de la llamada “fábrica del mundo” ganen en calidad y se vuelvan cada vez más competitivas en el mercado internacional.

También explica el énfasis del Gobierno en la introducción de las aplicaciones de la ciencia y la técnica en los procesos de producción y en la construcción de una civilización ecológica y sostenible para las futuras generaciones.

DOBLE MOTOR DE CRECIMIENTO

Según Li Keqiang, “el desarrollo económico de China ha entrado en una nueva normalidad y se encuentra en el momento crítico de subir cuestas y pasar baches”.

“Los males de los regímenes y mecanismos, así como las contradicciones estructurales, constituyen obstáculos en el camino de nuestro avance; de ahí que, si no profundizamos las reformas ni reajustamos la estructura económica, nos resultará muy difícil hacer realidad un desarrollo sano y sin altibajos”, sostuvo.

El Premier argumentó que “la propuesta de un 7% como meta aproximada del crecimiento económico responde a nuestra consideración tanto de las necesidades como de las posibilidades, está vinculada con el objetivo de consumar la construcción integral de una sociedad modestamente acomodada, se corresponde con el aumento del volumen global de la economía y se adapta a la exigencia de actualizar su estructura, por lo que se aviene con las leyes del desarrollo y con la realidad objetiva”.

“Si mantenemos un desarrollo a tal ritmo durante un periodo relativamente largo, las bases para materializar la modernización serán más sólidas”, subrayó.

Con estas ideas en mente, Li Keqiang puntualizó que China necesita contar tanto con el motor tradicional como con un motor nuevo de crecimiento.

Las más recientes medidas gubernamentales han estado orientadas hacia alentar el consumo interno y la innovación, ya que el país tiene una población de más de 1 300 millones de habitantes —el mayor mercado del mundo, ahora con poder adquisitivo— y una mano de obra compuesta por 900 millones de personas.

Por tanto “el doble motor” del que habla el gobernante chino se explica en el despliegue por parte de las masas de actividades emprendedoras e innovadoras, y el aumento de los productos nacionales y los servicios públicos.

La nación llamada a ser la primera economía del orbe en pocos años, está pensando en su futuro y apuesta por su gente. Toma las medidas necesarias para movilizar los recursos humanos con que cuenta, alentándolos a que exploten al máximo sus potencialidades, y a más de 70 millones de empresas para que desempeñen un rol activo en el desarrollo.

viernes, 3 de abril de 2015

Xi resucita la reeducación maoísta


Javier Espinosa (El Mundo)

Alineados frente a los pupitres y ataviados con el uniforme azul y pañuelo rojo al cuello, los chiquillos repetían a coro la cantinela. "¡Somos la nueva generación del Ejército Rojo! ¡Tenemos que mantener el espíritu de la Larga Marcha! ¡La escuela Roja, la esperanza Roja!".

Después tocaba recitar uno de los poemas de Mao Zedong. La pizarra daba paso a una pantalla que mostraba imágenes en blanco y negro de aquella era.

En realidad nada inusual para un recinto donde se multiplica las estatuas y carteles que aluden a los iconos e ideario instituidos por el llamado Timonel de la Revolución como el soldado "modélico" Lei Feng.

"Nuestros alumnos tienen que aprenderse el Libro Rojo de Mao, la historia Roja, canciones Rojas... Deben impregnarse del espíritu del Ejército Rojo. Mi opinión personal es que hay que volver a Mao. El camino de Deng Xiaoping nos hará acabar como la Unión Soviética, con una dictadura fascista como la de Franco", aclara Peng Faren, uno de los responsables de la Escuela del Ejército Rojo de Tangshang.

Al paso de los visitantes, Peng señala hacia los chiquillos de 6 años que se esmeran en limpiar los baños con cepillos mayores que su estatura. "Aquí se aprende disciplina", dice.

Desde que el centro sito en la provincia de Hebei -a dos horas de Pekín- se unió al programa educativo apoyado por ex generales del Ejército chino y sus familiares, sus 2.500 alumnos se instruyen bajo un sistema que pretende emular el espíritu marcial de las academias militares comunistas y la ortodoxia maoísta.

La página web del proyecto deja clara su intención. "Hoy en día, cuando la codicia lo ha invadido todo, inculcar un espíritu revolucionario es más importante que nunca", aseguran sus promotores, entre los que se cuentan la viuda del mariscal He Long -un antiguo compañero de Mao Zedong- o la propia madre del presidente Xi Jinping.

"Sí, realmente nos sentimos soldados. Nos educamos en la cultura Roja", apunta Lin Yingjie, una estudiante de 14 años. "Eso nos refuerza nuestra conciencia social", le secunda Wang Jiaqi, de la misma edad.

Las cerca de 150 escuelas del Ejército Rojo que han proliferado por el país en los últimos años se inscriben en la recuperación de la dialéctica maoísta y el modelo de "educación patriótica" que ha resucitado en China bajo los auspicios del citado Xi Jinping.

Una política apadrinada, según muchos expertos, por la influencia que la Revolución Cultural (1966-76) tuvo sobre el actual liderazgo de la nación asiática donde tanto Xi Jinping como el influyente responsable de la comisión anti-corrupción, Wang Qishan, tuvieron que someterse a la "reeducación" preconizada por Mao.

"En 1980 el Partido dictaminó que la Revolución Cultural fue un fracaso. No lo creo. Xi Jinping o Wang Qishan son el fruto de la reeducación", asegura Hang Deqiang, un profesor de la Universidad de Pekín y uno de los ideólogos más conocidos de la corriente maoísta más rígida que persiste en China.

El regreso de los principios de Mao constituye uno de los giros más imprevistos del escenario político chino. Meses antes del acceso al poder de Xi Jinping, Bo Xilai, una "estrella" ascendente del Partido Comunista que intentó promover una campaña para recuperar el espíritu de la Revolución Cultural cayó en desgracia y terminó condenado a prisión perpetua.

El eclipse político de Bo Xilai estuvo acompañado de una razzia contra muchas de las páginas webs defensoras de la llamada "nueva izquierda" maoísta, incluida Utopía, el espacio virtual que apadrinaba Hang Deqiang. Sin embargo, la égida de Xi Jinping ha permitido que los pensadores de la "nueva izquierda" hayan regresado con preeminencia al escenario político chino y con ellos toda una cohorte de medidas y eslóganes que para algunos evoca la "reeducación" comunista que propició Mao.

El pasado mes de diciembre la agencia oficial Xinhua anunció que cineastas y artistas tendrían que trasladarse a convivir con los campesinos como ocurrió durante la Revolución Cultural para adquirir "una visión correcta del arte". En enero el ministro de Educación Yuan Guiren pidió públicamente que se prohibieran en los colegios locales los "libros que promovieran los valores occidentales".

Toda una serie de alusiones a la retórica maoísta que personajes como Deqiang consideran necesarios para "rectificar" el camino que ha adoptado China en las últimas décadas. "El ideario socialistas ha sido secuestrado por el pensamiento occidental. Tenemos que recuperar los valores de Mao", dice quien se ha atrevido a afirmar que China ya no es un país comunista.

Para predicar con el ejemplo, cerca de 80 alumnos universitarios liderados por el economista maoísta inauguraron en el 2012 -coincidiendo con el inicio del mandato de Xi Jinping- una comuna agrícola a la usanza de las que ideó Zedong en la década de los 50, también en la provincia de Hebei.

Allí se afanan en cultivar desde fresas a patatas o albaricoques y en expandir su rebaño de ovejas.

Un experimento que según Deqiang intenta emular a los Zhiqing, la "juventud educada" que fue forzada por los Guardias Rojos de Mao a dejar las ciudades para instalarse en la campiña.

"Los últimos 30 años han estado dominados por un pacto entre el dinero y el poder. Sólo ahora nos damos cuenta de los errores que cometimos. Xi Jinping preconiza como Mao la necesidad de servir al pueblo frente al materialismo que ha llevado a que los funcionarios opten por la corrupción", añade Deqiang.

En la llamada Granja del Tercer Camino, 80 "maoístas" de nuevo cuño -todos veinteañeros como Luo Shaoxuan- se dividen las tareas: un grupo recoge fertilizante para los sembrados; otros recolectan fresas que apilan en cajas y un tercer grupo aprende Tai-Chi.

Luo Shaoxuan reconoce que abandonó Pekín tras concluir la carrera de Farmacia porque allí "sólo impera el interés material". "Hemos vuelto al campo pero no obligados como durante la Revolución Cultural", observa.

Los chavales comparten habitáculos para dormir y almuerzan en una cantina común. Antes de sentarse a la mesa redonda, cada uno de ellos recita un poema del profesor Deqiang, su gurú político. "¡Hay que dar las gracias al sol, a la tierra, a la cultura! ¡Dar las gracias a los seres humanos que nos inspiran!", claman.

Para Li Jun Liang, un ingeniero que estudió diseño de misiles, el objetivo final de esta comuna no estriba sólo en la producción de alimentos orgánicos. "China no crecerá gracias a su desarrollo científico sino gracias a los valores. Aquí no defendemos la democracia formal (la occidental) sino la real", asevera.

jueves, 2 de abril de 2015

Autoridades centrales chinas presentan planes para profundizar reforma

BEIJING, 1 de abril (Xinhua) -- Las autoridades centrales de China presentaron hoy planes para apoyar a los maestros rurales, mejorar los hospitales públicos y perfeccionar el sistema de jurados populares, en el esfuerzo más reciente para profundizar integralmente la reforma.

Los planes fueron adoptados hoy en la decimoprimera reunión del grupo dirigente central para la profundización de la reforma, durante la cual el presidente chino, Xi Jinping, pidió a las autoridades "mostrar valentía y valor" en la reforma.

El encuentro aprobó un plan para apoyar a los maestros rurales en los cinco años próximos y las directrices para reformar los hospitales públicos urbanos.

Los miembros del grupo que asistieron al encuentro indicaron que las áreas remotas y pobres en el centro y oeste de China enfrentan los mayores desafíos para la modernización de la educación.

Es crucial que cada niño reciba una educación equitativa para impedir que la pobreza se propague a la próxima generación, dice una declaración publicada después de la reunión.

Entre los medios para incrementar el número de buenos maestros en las áreas pobres están mejorar la conciencia política y moral de los profesores, incrementar sus ingresos y convencer a los maestros urbanos de que trabajen en escuelas rurales, acordaron.

Los líderes también pidieron la profundización de la reforma en los hospitales públicos en las ciudades. Estos deben operar por el bien público, en lugar de buscar ganancias, y el servicio debe ser accesible, equitativo y benéfico para la gente, indicaron.

Además, los líderes expresaron su convicción de que se necesita una mejor administración de los servicios de salud, particularmente en el área de seguros médicos y de salarios de los trabajadores médicos.

En la reunión también se adoptó un plan piloto para mejorar el sistema de jurados populares, bajo el cual los tribunales seleccionan y emplean supervisores para poner bajo escrutinio las decisiones de los jueces.

El sistema, una parte vital de la democracia socialista, debe ser reformado para promover la democracia e imparcialidad judiciales, dice el comunicado. La reforma se enfocará en fortalecer la independencia en la selección de jurados y en expandir su participación en los juicios.

El grupo, encabezado por el presidente Xi, también avaló otro plan de reforma judicial sobre la aceptación y audiencia de los casos por parte de los tribunales.

Para abordar la dificultad que ha enfrentado el público desde hace tiempo para presentar casos, la censura actual a la acreditación que opera en los tribunales será sustituida por un sistema de registro de presentación de casos.

Las autoridades prometieron poner fin a la tardanza de los tribunales para sostener las audiencias de casos y a los funcionarios que ponen obstáculos para la presentación de casos.

Cualquier injerencia en la aceptación y audiencia de casos en los tribunales será castigada severamente, agrega el comunicado.

miércoles, 1 de abril de 2015

De cómo la presidencia de Xi fue forjada por los traumas de Mao y Gorbachov


Curioso artículo sobre el presidente Xi Jinping publicado en la web de The Guardian el 6 de marzo de 2015. Sin embargo Manos Fuera de China no se hace responsable de todas las opiniones vertidas por el autor. 

Para inaugurar el Festival de la Primavera de China el mes pasado, Xi Jinping hizo una visita al pequeño pueblo norteño de Liangjiahe, donde fue desterrado en 1969 con apenas 15 años durante los desórdenes de la Revolución Cultural, donde trabajó durante 7 años y donde el futuro presidente de China se unió a las filas del Partido Comunista.

Su padre fue perseguido y encarcelado durante una las purgas de Mao, y Xi sufrió la humillación, el hambre y la indigencia, durmiendo en una cueva, cargando abono y construyendo carreteras, según cuentan los relatos oficiales. "Perplejo" cuando le enviaron al campo, Xi salió de allí curtido por los dolorosos años que pasó allí. Aprendió lo suficiente en aquel pueblo como para poder adoptar el papel de "hombre del pueblo". Pero las lecciones también hicieron que desconfiara profundamente de la gente del mismo pueblo. 

Xi dijo a los habitantes del pueblo que había dejado su corazón en Liangjiahe, pero que estaba claro que la experiencia había perdurado en él tanto de manera confesa como inconfesa, ayudándole a forjar el tipo de presidente que es ahora - tal vez el dirigente chino más fuerte desde Mao. 

En septiembre, Xi hará una visita a los Estados Unidos, en tanto que presidente que ha centralizado de manera implacable el poder, mientras se embarca en un ambicioso proyecto para revitalizar el poder comunista y asegurar el futuro del partido. También es un presidente cuya visión del mundo y cuya visión de China fueron forjadas por dos traumas históricos. 

El primero de ellos fue el trauma de la Revolución Cultural, cuando Mao utilizó al pueblo para hacer trizas a su propio partido, y Xi se vio envuelto en medio del caos. El segundo fue el trauma del colapso de la Unión Soviética bajo Mijaíl Gorbachov en 1991, cuando el pueblo fue invitado a levantarse y el Partido Comunista fue relegado al olvido. 

Porque si Xi se muestra como el hombre que puede salvar al Partido Comunista de sus propios demonios, también es un hombre determinado de forma obsesiva a mantener un control total sobre cualquier reforma, contrariamente a cómo lo hicieron Mao y Gorbachov. 

Los dos traumas gemelos explican por qué no permitirá al pueblo que conduzca un proceso de cambio. Su determinación a la hora de erradicar la corrupción, por ejemplo, coincide con una misma resolución para excluir a la ciudadanía de toda participación en esta campaña, por temor a que las fuerzas que desencadene escapen a su control. 

"Ha sido la combinación de este trauma doméstico, que experimentó de joven, y el trauma del colapso de la Unión Soviética, estos dos traumas, uno doméstico y otro extranjero", lo que le ha moldeado por siempre, dice Roderick MacFarquhar, un experto en política china de la Universidad de Harvard. "Ha visto lo que sucede si permites que haya demasiada crítica contra el Partido y el establishment."

Gorbachov y Mao también lucharon contra la oposición y el faccionalismo en el seno de sus propios partidos, aunque emplearon remedios muy distintos. Xi está determinado en consolidar el poder y eliminar a sus rivales. Ha experimentado en carne propia el caos que sigue a la desintegración del Partido, lo que explica en gran parte su deseo de revigorizar el Partido Comunista Chino y de reafirmar su liderazgo.

Uno de sus temas estrella es la guerra contra los "valores occidentales", incluyendo la prensa libre, la democracia y la separación constitucional de los poderes, considerados por él una pérfida amenaza para el régimen de partido único.

Tanto en esto como en el creciente control ideológico sobre sectores que van desde los medios de comunicación al ejército, Xi está resistiendo ante fuerzas que según él pusieron a la Unión Soviética de rodillas. Paradójicamente, también ha visto los peligros del aislamiento internacional y del repliegue hacia dentro, factores que ayudaron a debilitar a la China de Mao y a la Unión Soviética. Esta paradoja, entre la "reforma y apertura" de una parte y excluir los valores occidentales de otra, han creado una situación de tensión sin resolver bajo su presidencia.

Xi Jinping en una visita al pueblo de Liangjiahe

Cheng Enfu, director del Instituto de Marxismo en la Academia China de Ciencias Sociales, predijo que los esfuerzos del presidente por combatir esta "infiltración" de valores occidentales podrían volverse tan intensos como su campaña anti-corrupción.

Xi se considera a sí mismo como la antítesis del "hombre débil" que apagó la luz del imperio soviético. "Proporcionalmente, el Partido Comunista de la Unión Soviética tenía más miembros que nosotros, pero nadie fue lo suficientemente hombre para mantenerse en pie y resistir", dijo al parecer Xi en un importante discurso poco después de conquistar el liderazgo de Partido Comunista a finales de 2012.

Hoy, el presidente Xi se presenta como un hombre con los pies en la tierra, que se remangó la camisa y aprendió lo dura que es la vida durante aquellos años en los que trabajó con agricultores en el campo. En este sentido, se puede presentar como un digno sucesor de Mao. Pero, aunque nunca lo admitiría, también ha aprendido de los errores de Mao.

Mientras la Revolución Cultural de Mao casi destruyó a China, la guerra de Xi contra la corrupción es una obra maestra de destrucción controlada. Más de 100.000 miembros del partido han sido expedientados desde que empezó el año, pero a través de un proceso que está gestionado enteramente desde dentro del partido. Sencillamente, la ciudadanía no está invitada a unirse, mientras que activistas anti-corrupción han sido condenados a largas penas de prisión. No habrá denuncias masivas de cuadros corruptos y arrogantes, porque Xi recuerda demasiado bien hacia dónde lleva este camino.

"Necesita controlar totalmente el movimiento anti-corrupción, porque teme que la participación del pueblo conduzca a otra revolución cultural y traiga más caos", dice el historiador Zhang Lifan.

El colapso soviético - que en China se explica en parte por la corrupción - aún obsesiona al Partido Comunista Chino, dice David Shambaugh, director del China Policy Program en la Universidad George Washington. Se ha levantado toda una industria para estudiar las causas del colapso y para obtener las lecciones que se pueden sacar de ello.

Al principio, China acusó a Gorbachov como un líder débil y estúpido. Pero en los años siguientes, dice Shambaugh, los teóricos del Partido explicaron después el colapso soviético por la putrefacción interna - no solamente la corrupción, sino el estancamiento económico y político y el aislamiento internacional.

Gorbachov fue obstaculizado por la oposición dentro de la burocracia soviética; la fuerza de la campaña anti-corrupción de Xi reside en que reforma al Partido mientras afirma su preeminencia sobre el mismo.

Xi también trató de refutar la pérdida de dirección ideológica del Partido con otro relato: el partido debería estar orgulloso de sí mismo y tener confianza en su derecho histórico a gobernar. Mao, que había sido guardado en el cajón de la historia desde la época de Deng Xiaoping y de la gran apertura de China al mundo, debe ser desempolvado y venerado de nuevo como el triunfador de la revolución y el unificador de la nación.

"¿Por qué se desintegró la Unión Soviética? ¿Por qué se disolvió el Partido Comunista de la Unión Soviética?", preguntó Xi en un discurso en diciembre de 2012. "Es una lección muy profunda para nosotros. Desestimar la historia de la Unión Soviética y del Partido Comunista de la Unión Soviética, desestimar a Lenin y a Stalin, y desestimar todo lo demás es encaminarse hacia el nihilismo histórico, confunde nuestros pensamientos y mina las organizaciones del Partido a todos los niveles."

El problema, dice MacFarquhar, es que Xi no tiene una ideología coherente ni convincente que ofrecer.

"No tiene armas positivas contra la infiltración occidental de ideas, así que tiene que responder de forma negativa", dijo. "Es una tremenda contradicción la que tiene que enfrentar: mantener fuera las ideas de Occidente mientras construye una sociedad creativa, tecnológicamente avanzada y desarrollada."

Shambaugh dijo que el Partido Comunista Chino llegó a creer que el colapso de la Unión Soviética significó que tenía que adaptarse y reformarse, para volverse dinámica y competitiva. Pero empezó a abandonar esta estrategia en 2008, año en que tuvo que hacer frente a otros traumas: los disturbios en el Tíbet y en Xinjiang, una serie de revueltas populares, incluyendo las "revoluciones de colores" y la Primavera Árabe, y la disidencia interna a medida que la ciudadanía empoderada y los intelectuales pedían democracia.

Una vez más, los conservadores hicieron su análisis y no apostaron en la adaptación sino en la represión. Xi, según Shambaugh, ha intensificado la represión con respecto a su predecesor, Hu Jintao.

Así que cuando en 2013 se hizo obligatorio para los cuadros del Partido Comunista el visionado de una nueva serie de vídeos sobre la caída de la Unión Soviética, aquella no hacía énfasis en los defectos del sistema soviética sino - una vez más - en los pecados de Gorbachov.

"Los valores occidentales jugaron un papel decisivo en el fracaso de la reforma de Gorbachov, y el documental tiene por objetivo avisar a los cuadros contra los mismos errores que cometió Gorbachov", dijo Cheng.

"Gorbachov introdujo fuerzas externas para que le ayuden a darle la vuelta al Partido Comunista de la Unión Soviética. Xi cree que el Partido Comunista puede auto-corregirse. El Partido es capaz de localizar el problema y arreglarlo él mismo. La reforma comunista es controlable."

Este artículo fue publicado en el Guardian Weekly, incorporando contenidos del Washington Post.

martes, 31 de marzo de 2015

Beijing introduce nuevo programa para responder a contaminación del aire


BEIJING, 31 de marzo (Xinhua) -- Beijing introdujo el lunes nuevas normas para tratar el problema de la polución del aire.

De acuerdo con el buró de protección ambiental de la ciudad, el nuevo programa de emergencia para responder a la grave contaminación del aire reemplazará a la versión actual, lanzada en octubre de 2013.

Las alertas de cuatro niveles -- azul, amarillo, naranja y rojo -- serán emitidas en los días de "grave contaminación". La alerta roja, el nivel más alto, será emitida cuando la grave contaminación dure más de tres días. Un índice de calidad del aire superior a los 200 puntos se define como "contaminación severa".

Las alertas de color naranja y rojo serán emitidas 24 horas antes de los días de severa contaminación, dijo Yao Hui, subdirector del buró.

Los coches con números de matrículas impares o pares circularán en días alternativos durante el período de alerta roja.

Los vehículos pesados, incluidos los del sector de la construcción, serán prohibidos durante las alertas naranja y roja.

Cuando se emita una alerta naranja, todas las fábricas industriales serán cerradas a excepción de las necesarias para mantener las funciones de la ciudad. Las obras también serán cerradas.

En 2014, Beijing emitió la alerta azul 11 veces, la amarilla cinco veces, y la naranja dos veces.