jueves, 30 de junio de 2016

Cumple 95 años el Partido que convirtió a China en potencia mundial



Por Iramzy Peraza Forte (Granma) 

China es hoy la segunda potencia económica mundial, solo superada por los Estados Unidos, que mira con atención cómo cada día aumenta la influencia del gigante asiático, bajo la dirección del Partido Comunista, fundado hace 95 años.

El futuro que hoy construye esa gran nación se comenzó a gestar desde su fundación, pero uno de sus momentos más significativo inició cuatro décadas atrás. Bajo la dirección del Partido Comunista de China (PCCh), el país emprendió un proceso de Reforma y Apertura que revitalizó su economía y fue capaz de lograr un fuerte crecimiento económico para el bienestar de los ciudadanos.

Bajo la aplicación de esa política, preconizada por Deng Xiaoping, China, aunque con enormes retos por delante, ha conseguido grandes éxitos, en el terreno de la economía nacional y del desarrollo social.

El PCCh es el encargado de proponer y comandar el nuevo rumbo que, según las autoridades chinas, es la garantía del desarrollo del país.

Desde su fundación, el Partido ha dirigido al pueblo en una ardua lucha por hacer de China un gran país.

Primero logró derrocar la dominación del imperialismo y superar un régimen de explotación feudal. Más tarde, en 1949, fundó la República Popular China, y luego trabajó por salvaguardar la independencia y la seguridad del Es­tado, para desplegar de manera planificada y a gran escala la construcción socialista, lo que permitió un desarrollo económico y cultural sin precedentes, de acuerdo con informaciones de Xinhua.

Estos 95 años le han servido al PCCh para entender las necesidades y deseos del pueblo chino y aprender cómo suplirlos de la forma más apropiada. En ese sentido mu­chos especialistas afirman que no sorprende, entonces, que ese mismo pueblo se haya mantenido fiel al Partido y a sus líderes, ni que lo rodee hoy, una vez más, para celebrar su aniversario.

Con cerca de 88 millones de miembros, el PCCh es la vanguardia de la clase obrera de China, del pueblo y la nación en general, y es el núcleo dirigente de la causa socialista del gigante asiático.

Durante los últimos 40 años, gracias a la Reforma y Apertura, el país ha ido creciendo a un ritmo sorprendente. En la actualidad los principales dirigentes de esa organización guían a China hacia lo que llaman una “nueva normalidad”. El objetivo principal del gobierno de Xi Jinping, secretario general del PCCh, es ajustar el ritmo y modelo de desarrollo. En lugar de buscar una tasa de crecimiento elevada priorizan un desarrollo constante que permita continuar el camino de la prosperidad.

Reconocida por tutelar la fundación de la “Nueva China” y conducirla por la senda de la construcción del socialismo,  esta importante entidad política también ha sido responsable del logro de algunas de las metas más importantes de esa nación, entre las que sobresalen el haber sacado de la pobreza a más de 700 millones de personas en apenas poco más de 30 años, el ingreso del país a la Organización Mundial del Comercio (OMC) y la puesta en marcha del programa espacial.

UNA CELEBRACIÓN MERECIDA

Según informó en su página web el Diario del Pueblo, diversas acciones están preparadas en el territorio asiático para conmemorar este aniversario 95 del PCCh.

Entre ellas sobresale la organización de una campaña educativa nacional encaminada a estimular los valores socialistas y pretende exaltar los logros de esta nación en el impulso de la adaptación del marxismo.

La operación “Amar el Partido, el país y el socialismo”, lanzada por el departamento de publicidad del Comité Central del PCCh y el Ministerio de Educación, aprovecha la celebración de esta importante fecha para exponer los nuevos pensamientos y estrategias en la gobernanza del Estado y la práctica del PCCh en la administración del Partido, así como a fortalecer la confianza en el camino, la teoría y el sistema del socialismo con características chinas.

Muy próxima a cumplir un siglo de fundada, otra de las tareas más importantes que enfrenta la organización es la lucha contra la corrupción.

Recientemente el secretario general de su Comité Central, Xi Jinping, llamó a aumentar los esfuerzos para eliminar ese flagelo, el cual describió como la más letal fuente de contaminación para el ambiente político al interior del PCCh.

Xi enfatizó que un ambiente político serio, saludable y limpio al interior del Partido ha sido crucial para mantener el vigor, las ventajas, la creatividad y la unidad del mismo.

jueves, 23 de junio de 2016

China formará a especialistas cubanos para construir automóviles eléctricos

 

La República Popular China comenzará a preparar a especialistas cubanos para iniciar el ensamblaje de autos eléctricos en los próximos años, se conoció hoy en esta capital, durante la celebración de una ronda de negocios entre ambos países.

Salvador Pardo Cruz, ministro cubano de industrias, refirió que la estrategia responde a la política aprobada en los Lineamentos del Partido Comunista de Cuba, relacionada con el aprovechamiento de las energías renovables y el cambio de la matriz energética de la nación.

Esto no quiere decir que vayamos a tener los vehículos a la vuelta de unos años, son los primeros pasos que se dan en esa dirección y llevará tiempo y recursos definir los proyectos de inversión futura, precisó el titular cubano, que participa en la Segunda Convención Internacional de la Industria Cubana (CubaIndustria-2016).

Informó que con China se tiene definidos varios proyectos de inversión dirigidos a potenciar la producción de equipos electrodomésticos, el transporte ferroviario y de personal, así como también los bienes de consumo que permitirán reducir las importaciones.

Miao Wei, ministro de Industrias y Tecnologías de la Información del Gigante asiático, aseveró que próximamente se realizará en Cuba el primer curso sobre esta compleja actividad industrial que es fabricar autos eléctricos.

Significó que los vehículos fabricados pueden fácilmente desplazarse en un radio de 50 kilómetros y abastecerse en una red de plantas generadoras de energía dispersa por la ciudad.

Apuntó que el pasado año el Estado destinó seis mil millones de dólares a esta actividad, que representa un ahorro del 20 por ciento de la electricidad consumida.

China es la nación con mayor representatividad en la cita que agrupa a mil 600 delegados cubanos y 600 extranjeros procedentes de 29 naciones.

http://cartasdesdecuba.com/cuba-ensamblara-autos-electricos/

jueves, 16 de junio de 2016

[Entrevista] Apuntes históricos sobre la revolución china

Nueva entrevista hecha por escrito por el compañero de Red Press Óscar Díaz.

1. Muchos comunistas acusan a Deng Xiaoping de revisionista ¿Por qué estas acusaciones se lanzan contra el ex­-dirigente chino del PCCh (Partido Comunista de China)?

Estos prejuicios se deben a una ignorancia profunda de la historia. Son acusaciones que provienen del maoísmo afín a la "revolución cultural". El problema es que buena parte de la tradición marxista-leninista se ha quedado acríticamente con esta versión de la historia de China sin contrastarla. Deng es odiado por maoístas, hoxhistas y un sector de los “pro-soviéticos” a partes iguales. Cuando los ataques provienen de los maoístas, es hasta cierto punto lógico. Pero lo que es verdaderamente ridículo es que tanto hoxhistas como algunos autodenominados "pro-soviéticos" cargan contra el "maoísmo"... ¡al mismo tiempo que reproducen las tesis del maoísmo sobre Deng Xiaoping! Es mucho más coherente la actitud de José Antonio Egido, que siendo él muy pro-soviético, pro-Brézhnev incluso, al menos sabe apreciar lo que hay de justo en Deng.

2. ¿Era Deng Xiaoping como suelen decir algunos, antimarxista, antiestalinista y antimaoísta?

Antimarxista, es obvio que no. Al contrario, Deng se caracterizó por aplicar creativamente el marxismo a la realidad concreta de China. Si fuera antimarxista, Mao no habría decidido rehabilitarle en 1973, porque le consideraba el dirigente más capaz y el mejor preparado teóricamente del Partido.

Antiestalinista, también es obvio que no. Deng formó parte del grupo dirigente del PCCh que elaboró la crítica del XX Congreso del PCUS entre 1956 y 1963, al estar en desacuerdo con la crítica hecha a Stalin, entre otras cosas. Una vez en la cima del poder a partir de 1978, durante muchos años el retrato de Stalin siguió estando presente en Tiananmen durante las celebraciones oficiales. En 1980 Deng le dijo a la periodista Oriana Fallaci: "nosotros no haremos con Mao lo que Jruschov le hizo a Stalin".

Y antimaoísta, depende de lo que se entiende por "maoísta". Si por maoísmo entendemos el fanatismo y dogmatismo de la Revolución Cultural, entonces sí, Deng era un antimaoísta. En cambio si por maoísmo entendemos todo el legado teórico legado por Mao Zedong hasta los años 60, entonces podemos afirmar que Deng era maoísta. Pero los chinos suelen emplear la terminología más correcta de "pensamiento de Mao Zedong".


3. ¿Qué otras cosas positivas podemos ver de Deng Xiaoping?

Muchas cosas se pueden mencionar. En primer lugar se puede mencionar su inteligencia, cosa que fue reconocida por el propio Mao y todos los estadistas de los países occidentales que visitó. Desde la fundación de la República Popular China, Deng era conocido en el Partido por su experiencia, sus competencias y sus conocimientos en materia de economía política. 

Pese a ser un estratega del imperialismo, quisiera citar a Zbiniew Brzezinski, que declaró: "Desde el principio estuve muy impresionado por su perspicacia, su vivacidad y su capacidad para localizar los problemas. Era muy directo, iba al grano. Se veía claramente que tenía todas las cualidades de un gran dirigente". Incluso Fidel Castro, que no podía ni verle, declaró de él en 2012: “presumía de hombre sabio, y sin duda, lo era”.

De todos los dirigentes conocidos del PCCh, Deng es el único que ha conocido realmente la explotación, trabajando contra su voluntad como obrero metalúrgico en Francia. Después, cuando fue deportado a la provincia de Jiangxi en 1969, estuvo trabajando 4 años como obrero en una fábrica de tractores. Esto ha forjado su visión materialista dialéctica del mundo.

En mi opinión, dos son las grandes aportaciones de Deng Xiaoping. En primer lugar fue el primer dirigente de un país socialista que dio solución al problema de cómo construir el socialismo en un país muy atrasado y campesino, aprovechando las contradicciones del sistema capitalista (que aún deseando la destrucción de los países socialistas, no puede resistirse a una buena oportunidad de negocio). Por ello, creo que la vía china hacia el socialismo es la que tiene un carácter más universal, porque es la más aplicable a una mayoría de países del mundo, que sufren de un elevado atraso tecnológico con respecto a las potencias capitalistas. Las teorizaciones de Deng y su puesta en práctica han tenido suficiente trascendencia como para influenciar fuertemente a países como Vietnam y Laos e incluso a Cuba en la actualidad.


Creo que Deng también hizo una gran aportación al manejar con inteligencia el problema de Hong Kong y Macao, territorios que estaban bajo la órbita del sistema capitalista-imperialista. Este problema fue resuelto pacientemente mediante la fórmula de “un país, dos sistemas” que ya había sido teorizada por Mao. Fue un acierto establecer las primeras Zonas Económicas Especiales en la costa sureste de China, en la provincia de Guangdong, al lado de Hong Kong y Macao, y también en las zonas costeras frente a Taiwán en Fujian, de cara a preparar una futura integración económica de los territorios irredentos de China. Creo que las lecciones de la reunificación del territorio chino pueden ser útiles para el problema de la división de la península coreana y espero que servirán para la definitiva integración de Taiwán.

Para hacer un balance dialéctico del personaje, considero que es preciso mencionar también sus errores. Deng Xiaoping siguió defendiendo hasta principios-mediados de los años 80 la tesis de la “superpotencia más agresiva” que caracterizaba a la URSS como la principal fuente de una guerra mundial. Esto le llevó a alinearse incluso con el “primer mundo” de los Estados Unidos contra la URSS, con graves consecuencias para el campo socialista. Un "sinsentido", como él mismo reconoció más tarde.

Víctima del “vértigo del éxito” de las reformas en los años 80, Deng confió en gente inapropiada para estar en la dirección del PCCh, como Hu Yaobang, que muy probablemente era un derechista, y Zhao Ziyang, que demostró ser un liberal. Esto pudo haber puesto seriamente en peligro al poder comunista y al socialismo en China. Esto entronca con otro error: creo que subestimó el peligro de que surgiera una burguesía china al calor de las reformas.

4. ¿Qué fue la Revolución Cultural estallada en China en el año 1966 y finalizada en 1976?

No es fácil explicarlo, pero fue un movimiento político lanzado por Mao y sus seguidores contra sus opositores en la cúpula del Partido, considerados injustamente como "capitalistas" y "revisionistas". Mao creía que los problemas de la "restauración capitalista" no sólo concernían a problemas políticos sino a una vieja carga cultural que pesaba sobre la sociedad china, y que por lo tanto también hacía falta una revolución en el plano cultural, para sustituir las viejas ideas feudales y burguesas por lo que se consideraba la "visión proletaria" del mundo.

5. En la época post-Mao, se hizo un juicio a la “Banda de los Cuatro” ¿Quién era esta banda y por qué crímenes se les juzgaba?

Era un grupo dirigente de la Revolución Cultural, compuesto por cuatro personas que se hicieron con grandes cuotas de poder tras la desaparición de Lin Biao. Estaba compuesto por la cuarta mujer de Mao, Jiang Qing, de profesión actriz y cinesta, que era una arribista total y con la que Mao apenas tenía relación; Yao Wenyuan, un crítico literario que había escrito para Mao la polémica que desencadenó la Revolución Cultural; Zhang Chunqiao, que había sido oficial de propaganda del partido en Shanghái, y Wang Hongwen, un joven trabajador del sector textil de Shanghái, que había dirigido la "toma del poder" por parte de los trabajadores rebeldes en esa ciudad (Mao incluso llegó a barajar la posibilidad de designarlo como su "sucesor"). Eran feroces opositores de los dirigentes más lúcidos como Deng Xiaoping y Zhou Enlai, pues querían subordinar el desarrollo de China a una "lucha de clases" más escenificada que real. Fueron responsables de retrasar el desarrollo económico y tecnológico de China.

En su juicio se les acusó de los siguientes cargos: persecusión y asesinato de un gran número de cuadros del partido y del Estado y de gente ordinaria; conspiración para derrocar el régimen de dictadura democrática-popular; conspiración para asesinar a Mao Zedong y organizar un golpe de estado contrarrevolucionario y preparación de una rebelión armada en Shanghái.

Me cuesta creer algunas de estas acusaciones, pero considero que otras muchas son ciertas por los testimonios que hubo en su juicio, y porque de hecho encajan con el perfil de estos individuos. Controlaban la policía secreta a través de Kang Sheng, otro miembro del grupo dirigente de la Revolución Cultural. 

Al final el juicio hizo una distinción entre errores políticos y crímenes reales, pero se les condenó por querer usurpar la dirección del partido y por perseguir a unas 700.000 personas, de las cuales 34.375 murieron entre 1966 y 1976. Se les echó la culpa de la muerte de Liu Shaoqi, cuya mujer, Wang Guangmei, estuvo encarcelada entre 1967 y 1979.

Juicio de la Banda de los Cuatro en 1981

6. Se dice que Lin Biao era un golpista y un traidor que intentó matar por la espalada a Mao Zedong. ¿Esto es cierto teniendo en cuenta que Lin Biao fue uno de los amigos mas respetados de Mao Zedong?

Es cierto que la versión oficial de la historia que ha perdurado es que Lin Biao intentó dar un golpe de Estado. Pero no fue exactamente así. En realidad fue su hijo Lin Liguo, que también era militar, quien realmente intentó dar un golpe de Estado ante el temor de que su padre perdiera la ansiada jefatura del Estado que le había prometido Mao. No se sabe con certeza hasta qué punto Lin Biao estaba al tanto de los movimientos del entorno de su hijo.

Lo cierto es que a partir de 1970 Mao fue progresivamente perdiendo la confianza en Lin Biao. Al ver que la posición de Lin Biao peligraba, Lin Liguo empezó a conspirar con otros oficiales para asesinar a Mao. Había previsto incluso planes alternativos como crear un gobierno opositor en la provincia de Guandong, en medio del caos de la Revolución Cultural, y una huida a la URSS. Sin embargo, no se llegó siquiera a empezarse los preparativos de un plan de eliminación de Mao.

Mao se enteró de que había "ruido de sables", pero no sabía con certeza quién estaba detrás de los preparativos del golpe. Cuando los planes de Lin Liguo, la familia de Lin Biao estaba descansando en Beidaihe, donde se había celebrado la boda de su hija. Aún si Lin Biao hubiese sido absuelto de toda culpa, en un sociedad como la china si su hijo Lin Liguo hubiese sido apresado, aquello habría supuesto su fin político y social. La familia de Lin Biao escapó en avión, sin que probablemente él conociera de antemano su destino. El avión se estrelló en un aterrizaje forzoso en Mongolia, con toda probabilidad por falta de combustible.

7. Según los maoístas, Deng Xiaoping desarrolló la teoría de los tres mundos. Muchos la acusan de revisionista. ¿De qué va esta teoría y en qué se basó para hacerla?

Contrariamente a lo afirmado por los maoístas, esta teoría fue reivindicada por todo el PCCh, incluyendo Mao Zedong.

El documento "La teoría de la diferenciación de los tres mundos del presidente del Presidente de Mao es una gran contribución al marxismo-leninismo" fue publicado por la redacción de Diario del Pueblo en noviembre de 1977 y se puede consultar en el siguiente enlace: 

https://www.marxists.org/subject/china/peking-review/1977/PR1977-45.pdf

En aquel momento el máximo dirigente del PCCh era Hua Guofeng, que había sido designado por el propio Mao como su sucesor. Por lo tanto, sólo quien nos tome por imbéciles puede hacernos creer que Mao Zedong no tenía nada que ver con esto, y que los propios seguidores de Mao idearon esta teoría contra su voluntad después de su muerte. Esto es lo que pasa cuando se idealiza a los líderes como seres irreprochables y libres de todo defecto: que se llega a debates absurdos e infantiles que tienen que ver más con hermenéutica que con marxismo. Lo que importa no es quien haya dicho o escrito tal teoría, sino si esta teoría es justa o no. Lo demás son tonterías.

Esta teoría dice básicamente que:

1. Las dos superpotencias (la URSS y los EE.UU.) son los principales enemigos de los pueblos, y que la URSS en particular es la principal amenaza a la paz mundial. Esto es una tesis descabellada que deriva de la caracterización de la URSS como "social-imperialista".

2. Los países y los pueblos de Asia, África y Latinoamérica son el "tercer mundo" y son la principal fuerza anti-imperialista.

3. Las potencias imperialistas de segundo orden en Europa y otros países como Australia, Japón y Canadá son el "segundo mundo" y en su interés está el aliarse al "tercer mundo" contra el hegemonismo de las dos superpotencias.

Obviamente, esta teoría contiene elementos incorrectos. En primer lugar la clasificación de la URSS en el "primer mundo" como superpotencia "social-imperialista" es un error grave. Después, la clasificación de otros países como "segundo mundo" también es problemática:  considerar que países de capitalismo desarrollado como Francia, Reino Unido, Canadá, etc. sean potencias interesadas en una alianza contra el "primer mundo" de los EE.UU. es erróneo y pierde de vista totalmente la contradicción entre socialismo y capitalismo: por mucho que sean potencias imperialistas de segundo orden, en ellas prima mucho más su oposición feroz contra el socialismo y el comunismo que contra la hegemonía de los EE.UU. El campo occidental estaba muy unido y compacto en su voluntad de destruir los países socialistas durante la Guerra Fría y en la actualidad en su voluntad de recolonizar el mundo.

Mao con Richard Nixon en 1972

Dicho esto, el acercamiento de China con los EE.UU. a partir de 1971, en el marco de su choque contra la URSS, es otra historia totalmente diferente. De hecho, los chinos nunca dijeron que un país no podía llegar a compromisos con el "primer mundo" si sirve a los intereses del movimiento revolucionario (cosa que equivocadamente creían los dirigentes chinos). Esto lo digo para evidenciar la incoherencia de los hoxhistas, que ponen el grito en el cielo por la teoría de los tres mundos, que según ellos era la fuente del compromiso de China con los EE.UU. y Occidente. Pero lo que Enver Hoxha y sus seguidores criticaban no era sobre todo y en particular el hecho de que China se aliase con el imperialismo estadounidense, sino el hecho de que se aliase con una de las dos "superpotencias". Es decir, que si China hubiese tenido una política exterior filo-soviética, Enver Hoxha habría atacado exactamente igual al PCCh. Los hoxhistas criticaban la teoría de los tres mundos de los chinos, pero ellos también clasificaban de manera reaccionaria a la URSS como social-imperialista.

Casi prefiero la actitud de los dirigentes chinos, que al menos se mojaban y tomaban partido por una de las dos "superpotencias". La actitud de Enver Hoxha era la del típico nini-trotskismo que no está "ni con unos ni con otros".

8. ¿Tu crees que la revolución cultural pudo aportar algo positivo a la RPCh y al movimiento comunista? Algunos datos expuestos por las páginas como Cultura Proletaria, Cuestiónatelo todo, Gran marcha hacia el comunismo, Dazibao Rojo dan información muy interesante sobre la Gran Revolución Cultural Proletaria y los que la apoyaron.

No he estudiado particularmente la cuestión, porque creo que en términos globales la Revolución Cultural fue una desgracia para China. Se puede admitir que durante la Revolución Cultural se defendían valores e ideas de igualitarismo, vida en colectividad, defensa de la clase obrera, critica del burocratismo, etc. que hoy se echan en falta. Puedo admitir que el desarrollo de las fuerzas productivas no puede serlo todo en un país socialista: la ideología, tener presente el objetivo final, es fundamental para no perderse en el camino.

Desde el punto de vista del marxismo, hay cosas planteadas por Mao que pueden ser justas en el plano teórico, como la lucha de clases entre burguesía y proletariado en el socialismo. Pero estas teorizaciones deben hacerse siempre sobre bases muy sólidas, y no en base a ver capitalistas donde no los hay, como así ocurrió.

9. ¿Es verdad que en el CC del Partido Comunista de China todos son millonarios?

No. Esta es una de las grandes imbecilidades que se dicen sobre China con los ojos cerrados. En el siguiente enlace se puede ver la lista de miembros del Comité Central del PCCh:

http://www.china.org.cn/china/18th_cpc_congress/2012-11/15/content_27122568.htm

10. ¿Por qué el partido Comunista de China ahora se castiga con pena de muerte los casos de corrupción tan graves?


Nunca me he molestado en indagar si existe un documento del PCCh que intente justificar éticamente la pena de muerte, porque tampoco es un tema que me preocupe mucho. Pero hay que decir que la corrupción hace un daño terrible a la sociedad china. No solamente porque supone la perversión de los valores morales del socialismo y/o el robo de la propiedad del pueblo, sino también porque es la principal amenaza a la existencia y la legitimidad del PCCh y por lo tanto del propio socialismo. Por ello se puede comprender que se tomen medidas drásticas.

Precisamente el propio Deng Xiaoping se pronunció a favor de no abolir la pena de muerte, especialmente en el caso de delitos económicos particularmente graves, razonando de la siguiente manera: "si continúan deteriorándose las costumbres sociales, ¿qué sentido tienen los éxitos económicos?".

Pero debo advertir que los casos de corrupción graves también se condenaban con la pena capital en la URSS, al menos en la época de Stalin que yo sepa. Algunos casos de corrupción en Cuba, como el famoso caso de Arnaldo Ochoa en 1989, supusieron la aplicación de la pena capital.

11. Nostálgicos de la Revolución Cultural afirman que Deng Xiaoping encabezó un golpe de Estado aniquilando a muchos cuadros seguidores de Mao y restableciendo el capitalismo. ¿Qué opinas de esta acusación? ¿Se sostiene históricamente? 

Opino que es una acusación sin fundamento que no se corresponde con la verdad histórica. Y eso se puede comprobar fácilmente en el hecho de que el famoso “golpe” (con “golpe” se refieren al arresto y posterior encarcelamiento de la “Banda de los Cuatro”) no lo hizo Deng Xiaoping en particular, sino la inmensa mayoría de la dirección, lo cual incluye por supuesto a los partidarios de Deng (como el mariscal Ye Jiangying), pero también Hua Guofeng, que fue designado por Mao para ser su sucesor al frente del PCCh. Un Hua Guofeng cuyo pensamiento se inscribía en la continuidad de la “Revolución Cultural”. Y de haber vivido, Zhou Enlai también habría apoyado el arresto de la “Banda de los Cuatro”.

Deng no pudo preparar este “golpe” ni participar en el mismo porque estaba (por segunda vez en su vida) bajo arresto domiciliario desde 1976 después del llamado “incidente de Tiananmen” (la “Banda de los Cuatro” le acusaba –por supuesto era mentira– de estar detrás de ellos). Había sido apartado de los puestos de poder, y por lo tanto no pudo participar en nada. De hecho, Deng y su familia se volvieron locos de alegría cuando se enteraron de los hechos, porque temían por la integridad física de Deng en caso de que la “Banda de los Cuatro” se hiciera con las riendas del poder. Claro que los partidarios de la “Revolución Cultural” te sacan el argumento de que Deng “lo preparó en la sombra”. Pero cuando les pides que te den una prueba, no te dan ninguna.

Y después del llamado “golpe”, no se restableció el capitalismo, pues aún si aceptamos que hoy China es “capitalista”, cuando se iniciaron las reformas a partir de 1979, pese a que se abrieron la zonas económicas especiales que permitieron la entrada de capital foráneo, se mantuvo la propiedad pública sobre los medios de producción.

12. Se dice que en el “gran salto adelante” de la RPCh hubo una hambruna. ¿Algunos historiadores llegan a afirmar la muerte de 50 millones de personas en “el gran salto adelante”? ¿Esta cifra es cierta? ¿Esta hambruna fue provocada realmente por Mao Zedong y el PCCh? ¿Es verdad que en esta hambruna hubo canibalismo? Muchos lo suelen comparar en ocasiones con el Holodomor de Ucrania en el año 1932­-1933.

No, por supuesto que no fue provocada intencionadamente. Sólo una mente enferma podría afirmar algo así. El profesor Julio Díaz Vázquez de la Universidad de La Habana da una cifra de entre 15 y 20 millones de víctimas. Aunque esta cifra fue ofrecida por primera vez en 1980 por Hu Yaobang, líder derechista que llegaba a comparar a Kang Sheng con Félix Dzerzhinksi, lo cual es un ataque muy antisoviético y por lo tanto anticomunista. Por lo tanto, hay que desconfiar.

Hay que añadir que no todas estas víctimas fueron provocadas por la acción del hombre: también se debieron a las inclemencias climáticas. En cuanto a si hubo canibalismo, la respuesta es sí.

Millones de campesinos abandonaron los cultivos para fundir acero durante el Gran Salto Adelante

13. Algunos comunistas acusan al PCCh de tener liberales dentro de su partido ¿Esto es cierto? En caso de que sí, ¿por qué? ¿Hay más voces ideológicas dentro del PCCh como anarquistas, socialdemócratas, maoístas...?

Todo depende de lo que se entiende por “liberal”. A veces las acusaciones son fundadas y otras veces no lo son. Algunos dicen por ejemplo que el primer ministro Li Keqiang es un neoliberal, y que su supuesto mentor, Wen Jiabao, también lo era. ¿Pero qué significa esto? ¿Que están a favor de los postulados de Von Hayek y Milton Friedman, que abogan por el restablecimiento del capitalismo, o que simplemente abogan por privatizar empresas estatales? ¿Ser liberal en el PCCh significa tener tendencias socialdemocratizantes? ¿Significa abogar por el mercado como mejor forma de asignar recursos? En este último caso, se trataría de algo que puede ser muy criticable pero que no justificaría la etiqueta de "neoliberal". Por lo tanto, este tipo de calificativos tienen que ser explicados.

Por ejemplo, se ha dicho que el ex-primer ministro Zhu Rongji era un neoliberal porque promovió la privatización de unas 300.000 empresas estatales a finales de los años 90. Es cierto que en aquel momento, su principal asesor era el economista Wu Jinglian, que es un entusiasta defensor del capitalismo. ¿Esto pudo haberlo influenciado? Posiblemente, ¿pero es esto suficiente para acusar a Zhu de neoliberal? La privatización de empresas estatales puede ser discutible, pero hay que reconocer que aquello se hizo bajo la consigna de "quedaros con las grandes empresas y dejad ir a las pequeñas", para dejar en manos privadas a empresas deficitarias no estratégicas y centrarse en los sectores estratégicos para que se volvieran más eficaces y más rentables. Desde entonces el tiempo le ha dado la razón a Zhu: las empresas estatales empezaron a generar beneficios a partir de 2002 y su valor global ha crecido exponencialmente. Entonces, ¿hasta qué punto es correcto calificarle de "neoliberal"?

Para terminar diré que el PCCh es objeto de la lucha de clases, y forzosamente debe de tener un ala derecha así como un ala izquierda. Así que por supuesto que habrá “liberales” en el seno del PCCh, al igual que había yeltsinitas en el PCUS, al igual que también habrá socialdemócratas. Aunque evidentemente nadie se va a identificar como liberal o socialdemócrata. En cuanto al anarquismo, hace ya mucho tiempo que no existe en China.  

Los maoístas existen dentro y fuera del PCCh, pero son algo totalmente residual.

14. Para finalizar la entrevista, sobre la cuestión de Tiananmen ¿Hubieron presos políticos después de eso?  


Sinceramente no tengo ni idea.

15. ¿Que pasó realmente en la plaza en Tiananmen en la protesta del año en 1989?

En la plaza de Tiananmen se inició un movimiento, al principio heteróclito, en el que se mezclaban comunistas sinceros, ex-simpatizantes de la “revolución cultural” y liberales pro-capitalistas, que protestaron por la corrupción y la inflación galopante que había en aquel momento, fruto de las reformas de mercado que se estaban implementando. Con ocasión del fallecimiento de Hu Yaobang en abril de 1989, que contaba con la simpatía y la admiración de los estudiantes liberales, el grupo de los liberales pro-capitalistas y pro-occidentales fue quién abanderó el movimiento. Sus exigencias eran el establecimiento de una economía de mercado, el fin del poder del PCCh y el establecimiento de un sistema democrático occidental pluripartidista. Aceptar estas demandas habría supuesto la destrucción del país.


16. ¿Es verdad que se reprimió brutalmente a los manifestantes y se aplastaron a los jóvenes manifestantes con los tanques? Hay una estatua del escultor José Antonio Elvira erigida en Ávila por Amnistía Internacional en conmemoración de los 10 años del suceso.

No, eso es totalmente pese a que se haya repetido machaconamente por la propaganda imperialista. El gobierno chino siempre negó estas acusaciones y alegó que la plaza fue desalojada pacíficamente. Esto fue confirmado en junio de 2011 por un cable de Wikileaks que reveló que no hubo masacre alguna en Tiananmen.

James Miley, que era corresponsal de la BBC en Beijing en aquella época, admitió en 2009 que había reportado noticias falsas, y que los manifestantes que estaban en la plaza cuando llegó el ejército pudieron abandonarla después de negociaciones con las tropas, señalando no obstante que sí hubo violencia en los aledaños de la plaza para que el ejército pudiera llegar a ella.

Me abstengo de hacer comentarios sobre lo que diga o haga Amnistía Internacional.

16. Y ya para acabar, compañero. Algunos comunistas acusan a la República Popular China de imperialista, basándose muchas veces en las enseñanzas de Lenin y otros comunistas. Personalmente, ¿tú qué opinas de esta crítica y en que se basa para sostenerse?

Pues opino que esta afirmación es trotskismo puro. Aquellos que dicen eso no tienen ni puñetera idea de marxismo-leninismo. Es falso lo que dices de que lo hacen basándose en las enseñanzas de Lenin: al revés, lo hacen tergiversando de la A a la Z las tesis enunciadas por Lenin sobre el imperialismo.

En realidad, los que dicen que China es imperialista están contribuyendo a embellecer y des-criminalizar el imperialismo, al poner a China y al imperialismo estadounidense en un mismo plano. En este sentido, para mí son colaboracionistas del sistema capitalista. De todas formas, pronto voy a publicar la cuarta entrega de mi crítica al KKE, donde voy a tratar esta cuestión.

¿Y en qué se basa esta afirmación? Pues los motivos difieren: por una parte tienes a los maoístas y los hoxhistas, que en el pasado habían desarrollado el concepto, en mi opinión revisionista, de "social-imperialismo", aplicado a la URSS. Tenían una concepción metafísica de lo que es el imperialismo, alejada de las condiciones materiales que permiten que un país sea de hecho imperialista: para ellos, el que un país sea imperialista es una cuestión de actitud política. Ahora repiten el mismo tipo de "análisis" con China. Hay que decir que en el caso de los hoxhistas, eso caló mucho cuando en 1978 Enver Hoxha escribió "El imperialismo y la revolución", donde, en el culmen de su delirio, especulaba con la idea de que China se estaba encaminando hacia el "social-imperialismo". No es una categoría científica, es simplemente una etiqueta que esta gente le pone a un país cuya política exterior les parece imperialista.

En el fondo, se trata del mismo tipo de análisis idealista que hacía Kautsky. Según él, el capitalismo (en su fase monopolista) y la política imperialista eran dos cosas distintas. Esto le permitía justificar su política reformista de evolución gradual, pacífica, hacia el socialismo en los países de capitalismo desarrollado. Lo mismo ocurre con aquellos que dicen que no les gusta la Unión Europea tal y como es, pero que les gustaría "otra Unión Europea". Separan la política de las bases económicas. Pues eso mismo hacen los hoxhistas y los maoístas cuando acusan a la URSS y a China de "social-imperialistas", sólo que al revés.

Y en cuanto a los que yo llamo dogmático-revisionistas "pro-soviéticos" (quiero dejar claro que no hablo de todos los pro-soviéticos, sino de su sector "izquierdista"), por una parte se debe a que como mutación izquierdista del viejo revisionismo de Jruschov, el dogmático-revisionismo tergiversa por completo el marxismo-leninismo en sentido "izquierdista" (pero no por ello menos contrarrevolucionario). Así, constatan por ejemplo que China exporta capitales, y entonces ya está: "China imperialista".

Pero aparte de esta cuestión, la raíz principal de esta desviación es que esta gente establece una contradicción antagónica entre la URSS y la República Popular China, de tal forma que para ellos ser pro-soviético equivale a lo mismo que ser hincha de un equipo de fútbol. Por ello sienten un odio profundo hacia China, porque no le perdonan, por una parte, que el PCCh criticara el revisionismo de Jruschov, y por otra parte tampoco perdonan algunos errores graves del PCCh, poco disculpables efectivamente, cometidos principalmente durante la época de la Revolución Cultural e incluso hasta principios de los años 80, en los que el PCCh seguía acusando a la URSS de "social-imperialista" y "hegemonista". Entonces, por algún tipo de resentimiento, y tal vez de manera inconsciente (habría que consultarlo con un psiquiatra) ahora atacan a China para "vengarse" y no pierden la oportunidad de decir que es imperialista. Huelga decir que esta actitud es totalmente reaccionaria.

martes, 14 de junio de 2016

¿Tiene China sistema de pensiones? Sí. Y el gasto público no es cero


Xavier Fontdeglòria (El País) -- La protección para los jubilados en el gigante asiático es reducida en comparación con la española, pero en contra de lo que afirma insistente Mariano Rajoy, hay un sistema estatal

Ante las críticas de los líderes de la oposición por los problemas y riesgos del sistema de pensiones español, el presidente en funciones Mariano Rajoy acudió en el debate electoral celebrado anoche a una comparación que ha realizado ya en multitud de comparecencias y entrevistas: aseguró que hace poco había viajado a China y que allí "el gasto en pensiones es cero". Al margen de que la comparación resulte lejana (podría haber acudido quizá a otro país de la Unión Europea, con una realidad social y económica más semejante a la de España), la afirmación de Rajoy no es cierta.

En China el sistema de pensiones es relativamente reciente, con mensualidades muy pequeñas y no alcanza al 100% de la población. Pero sí supone un gasto importante para las arcas públicas. Según cifras de la OCDE, en el informe anual relacionado con pensiones en todo el mundo, China desembolsaba en 2014 el equivalente al 3,4% de su PIB. Es cierto que el porcentaje es inferior a la media de la OCDE (7,9%) y al de España (10,5% del PIB). Pero no es cero.

Según datos oficiales, unos 800 millones de los 1.300 millones de ciudadanos chinos ya están incluidos en el sistema de pensiones, mientras que hace 15 años solamente eran 200 millones. Sin embargo, la cobertura es muy básica y cambia dependiendo del lugar donde vive cada persona (ciudades o zonas rurales) y hasta de su empleo, ya que los trabajadores públicos suelen cobrar pensiones más altas que los que trabajan en empresas privadas. Un ciudadano de Pekín puede percibir de media unos 3.000 yuanes mensuales (405 euros al cambio actual) por este concepto, mientras que en el campo el montante puede bajar hasta unos irrisorios 80 yuanes (10,8 euros al cambio actual). La población suele ahorrar desde la juventud para afrontar la vejez.

La paga mensual puede ser de 10 euros o de 400 euros, según el empleo, la provincia y si se vive en el campo o la ciudad

"China tiene un sistema de pensiones de doble caja, constituido por una pensión básica y una contribución obligatoria por parte de los empleados a una segunda caja. El sistema, que fue introducido en 1998, fue significativamente revisado en 2006. Cubre a los trabajadores de zonas urbanas y muchos de sus parámetros dependen de los ingresos de la provincia, además de los nacionales", explica la OCDE en el informe de 2015. La cotización mínima exigida es de 15 años y los pagos están unidos a un índice variable que depende de la inflación, entre otras cosas.

Los analistas reconocen los logros del país en este ámbito, pero aún queda mucho camino por recorrer. Casi 500 millones de personas siguen sin estar dentro del sistema y los subsidios deberían incrementarse, especialmente en las zonas rurales. También hay que regularizar la delicada situación de los cientos de millones de trabajadores migrantes, que en su gran mayoría llegan a las ciudades sin cobertura alguna, no solamente en términos de su futura pensión, sino también en cuanto a sanidad o la educación de sus hijos.

Además de lograr un sistema unificado y universal, uno de los principales problemas es la edad de jubilación. Actualmente las mujeres chinas se retiran entre los 50 y los 55 años, dependiendo de si su trabajo requiere más o menos esfuerzo físico. En el caso de los hombres, el umbral es de entre los 55 y 60 años. Ante el envejecimiento de la población y con el aumento de la esperanza de vida, las autoridades ya han sugerido que la edad de jubilación deberá retrasarse de forma progresiva para asegurar la sostenibilidad del sistema, aunque de momento no ha habido un anuncio oficial al respecto. Se espera que la reforma se aborde el año que viene.

lunes, 6 de junio de 2016

Académicos chinos piden más cursos de economía marxista en las universidades

Estudiantes a la salida de la Universidad de Henan, ciudad de Kaifeng

Por Bai Tiantian (Global Times)

31/05/2016 -- Un grupo de economistas marxistas ha solicitado al ministro de educación que incremente inmediatamente el número de cursos marxistas para los estudiantes de economía, para salvaguardar lo que ellos llaman la "seguridad ideológica" del país

La carta, co-escrita por el académico de la Universidad de Henan Xu Xingya y por He Ganqiang, profesor jubilado de la Universidad de Finanzas y Economía de Nanjing, afirma que los cursos de economía marxista deben constituir al menos la mitad de los cursos básicos para estudiantes de economía.
Afirma que la disminución del número de cursos de economía marxista, que supone apenas la mitad o un tercio del número de cursos de economía occidental, ha "desviado seriamente la educación de los institutos de economía de la dirección socialista".

La carta dijo que muchos estudiantes graduados y no-graduados ahora carecen de conocimientos sobre metodología marxista, y algunos, incluyendo los que han trabajado y trabajarán para el gobierno, han sufrido un "lavado de cerebro por las teorías occidentales", lo cual representa una seria amenaza para la seguridad nacional del país.

"La occidentalización del pensamiento económico fue una de las razones del colapso de la Unión Soviética, motivo por el que hemos escrito esta carta", dijo He a Global Times en una entrevista telefónica el lunes.

Dijo que al menos algunas docenas de académicos apoyan su petición, que aboga por un incremento inmediato de los cursos de economía marxista después de las vacaciones de verano.

"El incremento del número de cursos de economía marxista será inevitablemente desalentado por las fuerzas occidentales establecidas en las universidades. Es en esencia una lucha ideológica de clases en la que la clase burguesa se enfrenta a la clase proletaria en la educación", anotó.

Xu dijo a Global Times que están decepcionados de que la economía marxista sea dejada de lado en la China de hoy y que quisieran ver al ministro de educación publicar un comunicado llamando a una reactivación de los cursos.

El ministro de educación de China Yuan Guiren dijo en 2015 que las universidades chinas deben mantener la integridad política y rechazar los libros de texto que promuevan los valores occidentales.

La carta también dijo que desde que el marxismo nació, las escuelas de pensamiento económico se han dividido en dos campos, a saber, el campo de clase obrera y el campo de la clase burguesa.

No obstante, el profesor de economía de la Universidad de Beijing Cao Heping dijo que no está de acuerdo con los académicos marxistas.

Cao dijo a Global Times que lo que la carta considera "escuelas occidentales de economía" son en realidad herramientas para el estudio de la economía y que se pueden utilizar para resolver muchos problemas prácticos.

Dijo que la economía marxista habla más de los valores y que el desarrollo de las herramientas sirve para complementar el estudio de los valores.

"Si China realmente quiere prevalecer en el pensamiento económico, debería centrarse en promover investigaciones relevantes y ganarse el respeto en este campo, en lugar de obligar a los estudiantes a ciertos cursos", dijo Cao.

La carta fue enviada después de un discurso del presidente de China, Xi Jinping, el 17 de mayo, en el que pidió reforzar el papel guía del marxismo en el terreno ideológico.

domingo, 5 de junio de 2016

Las empresas estatales chinas deben ser "más grandes, más fuertes" y seguir estando en el centro de la nación

 

Por Zhou Xin (South China Morning Post)

27/05/2016 – El dilema en la parte continental de China acerca de las empresas estatales no podría ser más claro.

En un artículo de opinión publicado en Diario del Pueblo el pasado jueves, el profesor de la Universidad del Pueblo Zhou Xincheng criticó las sugerencias según las cuales las empresas públicas deberían ser privatizadas, e hizo un llamamiento a las autoridades para que las empresas estatales sean “más grande y más fuertes”.

El artículo fue publicado en la página nº7 del órgano de expresión del Partido Comunista, y como tal tuvo menor peso que un editorial o una entrevista en primera plana.

Pero su publicación, en medio de un debate más amplio sobre la reforma económica “enfocada en la oferta” pone de relieve la difícil situación a la que se enfrenta el gobierno en relación a las empresas estatales – Beijing quiere que las grandes empresas sean más rentables, pero no está dispuesto a aflojar su control sobre ellas.

La ideología oficial presenta a China como un país socialista basado en la “propiedad pública”, a pesar de que la mayor parte del crecimiento económico y del empleo se genera en el sector privado.

Las pesadas empresas estatales del país están luchando contra el exceso de capacidad y el endeudamiento excesivo – las ganancias combinadas de las empresas estatales de la China continental cayeron un 8.4% en los primeros cuatro meses del año con respecto al mismo período del año anterior.

Sheng Hong, investigador del think tank independiente con sede en Beijing Unirule Institute of Economics, dijo que el resurgimiento de voces contra la privatización indica que existe una “fuerte resistencia contra las reformas” y que “no era en absoluto optimista” con el proceso de reformas.

“Está muy claro que el sector estatal es una carga para la economía china”, dijo Sheng. “Las empresas estatales de China nunca sirven al público, sólo sirven a una pequeña parte de los grupos de interés.”

Esos grupos de interés tendrían que dejar paso a la realización de un plan de acción ideado por Xi Jinping para las empresas estatales, publicado en septiembre.

El plan no sólo exige realizar cambios para que las empresas estatales sean más flexibles y eficientes, sino que también busca un mayor papel del Partido en la toma de decisiones.

El plan para las empresas estatales tiene el sello de la política de Xi de reforma “enfocada en la oferta”, un enfoque que según el presidente es muy diferente de la política económica adoptada por el presidente de los Estados Unidos Ronald Reagan y primera ministra británica Margaret Thatcher en la década de los 80.

Xi dijo que la reforma “enfocada en la oferta” era algo más que “un problema de impuestos o de tasa impositiva” – consiste en una serie de medidas estructurales para buscar la innovación, la prosperidad y el bienestar. Dijo que su concepto implica “capacidad de ahorro, reducción de existencias, reducción del ratio de apalancamiento, reducción de costes y fortalecimiento de los puntos débiles”.

“La palabra 'estructural' es muy importante, las pueden sustituir por 'reforma orienta hacia la oferta', pero por favor no se olviden de la palabra 'estructural',” dijo.

Sin embargo, un informe del Center for Strategic and International Studies con sede en Washington, dijo que en lo que respecta a las empresas estatales, el enfoque de Xi también refleja las reticencias de Beijing a la hora de reequilibrar el papel del Estado y del mercado en el desarrollo económico y social.

En el informe, autores como Scott Kennedy y Christopher Johnson dijeron que los esfuerzos para asegurarse el control de las empresas estatales no fracasaron, al igual que otros intentos para estabilizar el mercado de valores y el tipo de cambio del yuan, y que eran "justificaciones para que el gobierno intervenga contra lo que era percibido como el camino más arriesgado, a saber dejar que  los mercados determinen los resultados deseados".

Sin embargo, para los conservadores de la China continental, las empresas estatales son la base de la propiedad pública, y su salud ofrece legitimidad política para el poder del Partido Comunista.

“Es un requisito inherente al socialismo el hecho de que las empresas estatales funcionen bien”, escribió Zhou en Diario del Pueblo.

“Debemos asegurar el predominio de la propiedad pública. Esa es la clave para mantener el carácter socialista de la sociedad china."

"Los neoliberales dicen que la propiedad pública es incompatible con la economía de mercado, y su propósito es orientar la reforma de las empresas estatales de China hacia la privatización. Por eso tenemos que estar en alerta máxima."

martes, 31 de mayo de 2016

Diagne Roland Fodé sobre los países socialistas en la actualidad y los dogmático-revisionistas

Recientemente, el marxista-leninista senegalés Diagne Roland Fodé visitó Cuba y plasmó las impresiones de su viaje en un artículo titulado “Un africano en Cuba: un país mestizado y laico basado en la libertad, la democracia y la seguridad”. Al final del mismo hacía una reflexión interesante sobre los países socialistas en la actualidad, incluyendo a China, denunciando el papel cómplice con el sistema capitalista de los dogmático-revisionistas. Reproducimos traducido al castellano este extracto del artículo

Diagne Roland Fodé es profesor de Historia y Geografía en Francia desde hace 25 años. Es miembro de la Coordinadora Nacional de los Sin Papeles. En Senegal es el encargado de las relaciones internacionales del «Fernient», Movimiento de los Trabajadores Panafricanistas de Senegal.

La lucha contra el bloqueo en la perspectiva de un socialismo próspero

La humanidad ha conocido hasta ahora la Comuna de París como primera experiencia revolucionaria anticapitalista, siendo la segunda experiencia la Revolución Bolchevique de Octubre en 1917, y la edificación de la primera fase del comunismo en un solo país la URSS. Esta experiencia fue realizada gracias a hazañas increíbles a escala de la historia humana transformando, sin burguesía y contra ella, un país feudal atrasado en potencia industrial, científica, tecnológica y cultural basada en la igualdad de los pueblos, y dirigida por la clase obrera aliada con el campesinado. Al triunfar magistralmente sobre el fascismo mundial coaligado después de un esfuerzo aún inigualado, la URSS ha sido la matriz de la cual han salido las experiencias revolucionarias del campo socialista en el este del subcontinente europeo, China, Corea del Norte, Vietnam y Cuba.

El factor nacional patriótico y la perspectiva social proletaria fueron decisivos en la victoria de estas experiencias de transformación revolucionarias. Lo mismo ocurre con las experiencias en curso en países de Sudamérica, nacidas de la formidable resistencia cubana frente al imperialismo estadounidense, pese a las dificultades varias a las que se enfrentan, particularmente en los países de la Alianza Bolivariana como Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua, etc.

Existe una tendencia en las izquierdas anti-liberales, incluyendo las comunistas, consistente en diferenciar u oponer las experiencias chinas, coreanas, vietnamitas, véase cubanas de una parte a las experiencias bolivarianas de otra. Hay una voluntad visceral de la ideología de clase burguesa y sus ramificaciones – socialdemócrata, ecologista y trotskista – de impedir que el movimiento obrero establezca el nexo dialéctico entre estas distintas experiencias progresistas y revolucionarias. Es un error fundamental el caer en esta trampa ideológica, que revela de un enfoque no dialéctico y anti-científico.

Hacer esto supone en realidad ceder a la renuncia ideológica y política revisionista que consiste en no ver la experiencia bolchevique como la matriz histórica que engendró las experiencias que le sucedieron.

Décadas de dominación del reformismo en el movimiento obrero y socialdemocratización del movimiento comunista han llevado a olvidar el empleo marxista-leninista del bisturí del materialismo dialéctico e histórico para transformar y no solamente interpretar la sociedad.

Recordemos que anteriormente la Comuna había de alguna manera engendrado los Soviets, como enseñó el propio Lenin. No hablamos aquí de las formas nacionales, necesariamente variadas, sino del FONDO, de la ESENCIA DE CLASE de toda revolución o proceso revolucionario que debe tener en cuenta la correlación real de fuerzas en el plano nacional e internacional.

En efecto, la experiencia revolucionaria anticapitalista más exitosa hasta el momento, pero temporalmente vencida, ha sido la URSS. En razón de condiciones particulares internas y externas, aquella fue llevada a detener la NEP (nueva política económica) para iniciar la socialización de los medios de producción y obrar para desarrollarlos rápidamente para hacer frente al cerco agresivo del imperialismo y de su forma más brutal, el fascismo.

Las experiencias chinas, vietnamitas, norcoreanas y cubanas son etapas cualitativamente inferiores en su marcha inevitable hacia la etapa soviética. Estas experiencias integran concesiones a la burguesía nacional más o menos importantes según el país. Cualitativamente, las experiencias bolivarianas se sitúan por debajo desde el punto de vista de la correlación de fuerzas entre las clases interiores. El compromiso de clase aún es más marcado en países como el Brasil del Partido de los Trabajadores (PT), etc.

En estos países, el enfrentamiento ineludible con la burguesía compradore está por llegar, por no decir que está empezando ahora bajo una forma que combina intentos de desestabilización de las burguesías compradoras en colusión con el imperialismo, y lucha electoral entre fuerzas revolucionarias, anti-liberales, anti-imperialistas y progresistas de una parte y fuerzas contrarrevolucionarias, compradoras pro-imperialistas de otra.

Mientras que en los países supervivientes del campo socialista derrotado en los años 89-90 del siglo pasado, la derrota de la burguesía compradora ha llevado a los Partidos Comunistas al poder en las democracias populares. En Cuba, la burguesía compradora se ha refugiado en Miami en los Estados Unidos, la de Corea del Norte en Corea del Sur, en China la fracción compradora de la burguesía está en Taiwán mientras que la burguesía nacionalista se ha asociado a los comunistas y la de Vietnam está dispersada por todo el mundo. En estos países supervivientes del campo socialista hay una alianza entre el Partido Comunista y la burguesía nacionalista, cuyo objetivo es precisamente salir del subdesarrollo gracias a un “socialismo próspero”.

Sin embargo, el “socialismo próspero”, que también es el objetivo de la lucha de Cuba contra el bloqueo, necesitará un cierta integración controlada por el Partido Comunista de Cuba (PCC) en el mercado capitalista mundial, como es el caso en China, Vietnam y en menor medida en Corea del Norte. Como han demostrado hasta el momento China y Vietnam, tal integración no significa automáticamente en ningún caso el fin de la construcción del socialismo, el fin del poder comunista.

Sólo los comunistas que hayan perdido todo sentido del “optimismo de la voluntad” del que hablaba Gramsci caen en el pesimismo que engendra toda lectura no materialista, no dialéctica y anti-científica de la evolución de la correlación de fuerzas entre clases, naciones y pueblos en el plano nacional e internacional. Cuba tiene ventajas para operar la transición hacia el socialismo próspero por el que trabaja el PCC, como han demostrado hasta el momento China, Corea del Norte y Vietnam.

Cierto es que, como acaba de hacer el PCC con la introducción de los “trabajadores por cuenta propia”, la evolución-adaptación a la correlación de fuerzas a escala internacional y su prolongación a escala nacional harán que en el plano económico coexistan progresivamente en Cuba los sectores: socialista, capitalista de Estado (por ejemplo joint-ventures del Estado cubano y otros Estados o intereses privados extranjeros), privado cubano, pequeña producción artesanal o campesina, etc. Por supuesto, en última instancia todas estas experiencias plantearán la cuestión fundamental levantada por el propio Lenin en la época de la NEP: ¿quién vencerá?

He aquí toda la importancia teórica y práctica del concepto de “socialismo próspero” ligada al patriotismo tal y como lo ha formulado el gran visionario marxista-leninista Fidel Castro. 

jueves, 26 de mayo de 2016

Por qué China no es "capitalista": el papel del Estado en el desarrollo económico de China (1ª parte)

Sede del Banco Popular de China en Beijing
 
El artículo que viene a continuación recoge extractos seleccionados por Michael Bauwens de la P2P Foundation (http://p2pfoundation.net/) del ensayo de Jonathan Clyne "El milagro económico chino – ¿Un triunfo del capitalismo o de la economía planificada?". El autor pertenece a la red Socialist Network, que parece ser de tendencia trotskista por sus citaciones de Trotsky y sus continuas referencias a la "burocracia" (palabra que emplean los trotskistas para referirse a los partidos comunistas en el poder) así como otras referencias a la "dictadura", los "regímenes estalinistas" y los "estados obreros sanos", concepción metafísica que idealiza un estado obrero "puro" y que viene a reafirmar que los estados socialistas habidos en el pasado y que siguen existiendo en la actualidad son estados "burocratizados". En otras palabras, para los trotskistas el único país socialista que vale es el que no existe (¡contradicción hegeliana donde las haya!)

Nótese que, por definición, todo estado está dotado de una burocracia (según el diccionario de la RAE es la "organización regulada por normas que establecen un orden racional para distribuir y gestionar los asuntos que le son propios"), y que a diferencia del anarquismo, el marxismo (incluyendo el trotskismo) defiende la necesidad del estado bajo el socialismo. Con lo cual, limitarse a hablar de "burocracia" en sentido peyorativo no ayuda a clarificar mucho las cosas. Mayor confusión se añade cuando los propios trotskistas como Jonathan Clyne dicen que la "burocracia" es una capa acomodada que de alguna manera está separada de la clase obrera, pero no es una clase independiente en sí misma. Con lo cual, la "burocracia" es un estrato social que quedaría en una especie de limbo por encima de la realidad terrenal. No cabe duda de que en todo estado socialista y en todo partido comunista existen burócratas, pero da la impresión que cuando hablan de "burocracia", los trotskistas en realidad quieren decir "comunistas".

Entonces, como es lógico, el artículo es muy crítico con China. Denuncia la explotación laboral que sufren en las ciudades los migrantes que provienen del campo, y califica a los dirigentes chinos de burócratas despreocupados por las condiciones de vida de la clase obrera. Ahora bien, es un artículo muy interesante para los objetivos que nos proponemos, porque defiende sin vacilación la tesis de que China no es un país capitalista. Para ello se basa en elementos como el carácter planificado de la economía china, el peso del estado en la economía y sobre todo la "discriminación" de la que son objeto las empresas privadas (nacionales y extranjeras) a la hora de recibir créditos de los bancos estatales. 

Es posible, no obstante, que este último dato ya esté obsoleto (el artículo es del año 2012). En noviembre de 2013 publicábamos el artículo de Jo Cottenier titulado "¿Hacia dónde va China?" en el que se detallaban las decisiones importantes adoptadas en la III Sesión Plenaria del Comité Central del PCCh. Cottenier escribía entonces que "El Estado se retirará aún más y creará un solo marco para un mercado que se ha convertido en "decisivo" a la hora de elegir las inversiones y el reparto del capital (dónde y cómo). Las decisiones sobre las inversiones serán menos controladas por el Estado y se dejarán a la "mano invisible" del mercado. El Estado pondrá menos trabas a un libre mercado y dejará que se juegue "más limpiamente" la competencia entre empresas públicas y privadas". 

Dicho esto, podríamos creer que las últimas reformas decididas en la III Sesión Plenaria son una concesión hecha por el Partido Comunista al sector privado, fruto de la dura lucha de clases que existe dentro Partido y del Estado en China. ¿Se trata de una concesión excesiva o es algo que beneficiará al propio socialismo en China? El tiempo lo dirá. Pero el caso es que nos parece muy valioso que un autor de filiación trotskista tenga que rechazar de plano que China sea un país capitalista. Tesis que compartimos y por este motivo reproducimos aquí los extractos de su libro. 

Por su relativa extensión, hemos decidido dividir la publicación de los mismos en dos partes. 

Una mujer pasea ante los locales de Aviation Industry Corporation of China (AVIC) en Beijing

Una economía en transición es aquella que se establece después de que el capitalismo y la propiedad terrateniente hayan sido abolidos, y por lo tanto existe una verdadera economía socialista. Es bastante común que los puntos de vista sobre las economía en transición se vea influenciado por las experiencias pasadas en la Unión Soviética, Europa del Este y China. Es fácil sacar la conclusión de que una economía en transición que funciona bien es igual a cómo eran gestionadas las cosas en el pasado, exceptuando el régimen dictatorial y el control y la gestión de los trabajadores. En realidad, las cosas son bastante más complejas. En los regímenes estalinistas la economía es deformada con respecto al modelo económico socialista, en una medida mucho mayor, puesto que el plan era decidido y se implementaba de manera burocrática. Aparte de la ausencia de democracia obrera, la economía era deformaba en al menos otros tres aspectos: 

1) La no participación en el mercado mundial,
2) La abolición de los precios de mercado, y
3) La nacionalización de sectores económicos que no sean las palancas fundamentales de la economía.


Este documento muestra que ha sido la corrección de estas deformaciones, y no la introducción del capitalismo, lo que ha sido 
la clave del milagro económico chino.

Discusión:


Hoy en China el estado controla las palancas fundamentales de la economía, y por medio de los bancos estatales, el presupuesto del estado y los planes quinquenales, puede tomar decisiones sobre la dirección que debe tomar la economía. El órgano de la planificación estatal, la Comisión para la Reforma y el Desarrollo Nacional (CRDN) diseña los planes quinquenales que después son aprobados por el Partido Comunista. La Comisión Estatal para la Supervisión y Administración de los Activos del Estado (State-Owned Assets Supervision and Administration of the State Council
– SASAC) controla el flujo de inversiones hacia las Empresas de Propiedad Estatal (State Owned Entreprises – SOE) y se asegura de que la economía vaya por los cauces fijados por el plan quinquenal. La SASAC fue creada en 2003 como instrumento para fortalecer el control del gobierno central sobre la economía. 

El gobierno chino no solamente controla el flujo de inversiones. También elige a los directivos de las empresas. Cuando el gobierno estimó que los directivos de las dos empresas de telefonía móvil y las dos empresas de telefonía fija gastaban demasiado tiempo compitiendo la una con la otra, decidió intercambiar los puestos de los directos, obligando cada uno a ocupar el puesto del otro, de manera que aprendan a cooperar mejor. 


En las palancas fundamentales de la economía, el estado intentó hacer más que controlar la inversión y establecer objetivos cualitativos para las áreas donde debe ser desarrollada la economía. El estado establecía objetivos cuantitativos para toda la economía, de manera que tantos coches tenían que ser producidos a tal o cual precio y con tal o cual color; tal cantidad de acero con una multitud de dimensiones y cualidades diferentes; tal cantidad de tomates para tantos trabajadores, etc. Era de un método de planificación extremadamente engorroso que ni siquiera podría implementarse en economías avanzadas. Requeriría décadas de desarrollo tecnológico. Implica una producción just-in-time aunada con una supervisión instantánea del flujo de existencias en los puntos de distribución y la retroalimentación consciente de los consumidores. Los grandes rasgos de estas posibilidades pueden verse hoy en ciertos sectores de las economías avanzadas. El fenómeno de la década pasada década – informatización generalizada e internet – son pilares esenciales de ello. La motivación principal de la planificación es la abolición de la anarquía del mercado. Esto implica abolir la competencia entre grandes compañías privadas, y resituar esta competencia dentro de un plan general. El estado central no debería ocuparse de detalles de los que puede ocuparse la gente en niveles inferiores. Así es más o menos cómo funcionan las cosas en China hoy.



El peso del estado en la economía

La imagen que se presenta en los medios occidentales es la de que las Empresas de Propiedad Estatal, las SOE, están a punto de morir. Pero las industrias del “cinturón del óxido” se niegan a hacerlo. Un documento con el título “Explicar la persistencia de la propiedad estatal en China” demuestra que en los últimos 10 años el número de SOE se ha reducido dramáticamente de 84.937 a 29.229, pero la proporción de las SOE en el conjunto del sector industrial se ha mantenido de manera constante alrededor del 33-34%, elevándose ligeramente en 2003 y 2004 al 35.5% y 37% respectivamente. Considerando que el conjunto de la producción industrial se ha incrementado mucho durante el último periodo, esto supone una gran expansión de las SOE. El empleo en las SOE cayó un 40% entre 1998 y 2003, al mismo tiempo que mantenían su participación en el PIB. Esto supone un incremento considerable de la productividad en las SOE, teniendo en cuenta particularmente que el PIB dio un salto adelante durante este periodo. 90 empresas chinas, todas ellas SOE, estaban en la lista Fortune Global 500 de las mayores empresas del mundo en 2005. 


La SOE dominan por completo las industrias de capital intensivo. Es difícil imaginarse cómo los capitalistas chinos podrían ser hoy capaces de competir con los recursos que tiene el estado en estas áreas. Ni siquiera las multinacionales extranjeras, con todos los recursos de que disponen, son capaces de ello. Aunque los directivos de las empresas estatales tengan cierta independencia a la hora de decidir cómo disponer del plusvalor creado por los trabajadores en sus industrias, esto no les convierte en capitalistas. Como apuntó Trotsky: “Los mayores apartamentos, los bistécs más jugosos e incluso los Rolls Royce no son suficientes para transformar la burocracia en una clase dominante independiente”.


Para comprender plenamente el papel del sector estatal en la economía, no es suficiente con mirar su proporción en el PIB ni su grado de concentración. También es importante, si no lo es más, mirar en qué proporción se canalizan las inversiones a través del sector estatal, porque las inversiones son la fuerza motriz de la economía. Bajo el capitalismo, a razón de la ley de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia, las inversiones son la clave de los ciclos de auge y ganancia. Afortunadamente, las estadísticas sobre inversiones en capital fijo (en edificios y maquinaria) son mucho más precisas e indiscutibles que las estadísticas sobre el PIB. 

Éstas se dividen en cuatro periodos. 


Inversiones del estado como porcentaje de las inversiones totales

- 1981-1989 (“los rugientes años ochenta”): 78.6%
- 1990-1992 (el periodo post-Tiananmen): 81.2%
- 1993-2001 (la restructuración de las SOE): 86.7%
- 2002-2005 (la post-reconstrucción): 85.3%


Estas cifras son realmente impresionantes. No solamente demuestran que el estado juega un papel absolutamente decisivo en la economía, sino que las inversiones del estado en relación a las inversiones totales se han incrementado sustancialmente desde los años 80, para bajar de nuevo ligeramente sólo entre 2002 y 2005. Esto confirma que en lugar de dirigirse hacia el capitalismo en los años 90, China se distanció del mismo. Con toda seguridad la actual crisis financiera hará que crezca de nuevo la parte de las inversiones del estado, posiblemente a su mayor nivel desde 1978.


Cuando un profesor de economía estadounidense viajó a Shanghái en 1998 para investigar sobre el terreno, le pidió a un funcionario del gobierno que le presentara algunos empresarios privados. El funcionario le miró de forma incrédula y le dijo: "¿Es usted un profesor de Harvard? Como profesor de Harvard, ¿por qué no le interesa la gente que vende melones, té y manzanas podridas en la calle?" Puede que aquella fuera una manera exagerada de ver la insignificancia del sector privado, al menos fuera de Shanghái, pero no estaba tan lejos de la realidad. Las empresas privadas en China producen cosas como bolígrafos, calcetines, zapatos, juguetes, corbatas y artículos de decoración navideña. Son fuertes en la industria de la construcción. Emplean carpinteros, fontaneros y electricistas, pero la mayor empresa de construcción, que figura en la lista Fortune 500, es de propiedad estatal. Esta empresa se llama China State Construction y emplea a 294.000 personas. El sector servicios es mucho más pequeño que en cualquier otra parte del mundo en comparación con la manufactura. Los servicios, donde se encuentra el 55% de las empresas privadas, se ocupan de los turistas, la restauración y la peluquería entre otras cosas. Estos son sectores que difícilmente podrían ser nacionalizados, incluso en un estado obrero sano. La independencia de las empresas privadas es limitada, debido a que muchas dependen del estado para los suministros, la distribución e incluso los clientes. Un síntoma de ello era que según una encuesta del año 1995, en 154 empresas privadas en las que el estado poseía una minoría de las acciones, de un promedio del 30%, seguía teniendo el 50% de los asientos en sus consejos de administración. A diferencia de lo que ocurre Occidente, no se permite delegar el voto en las juntas de accionistas. Esto favorece a los que poseen muchas participaciones. En China, resulta que en muchas ocasiones es el estado. 


En algunos aspectos, la contribución de las empresas privadas resulta impresionante. El 70% de los mecheros del mundo son fabricados por empresas privadas chinas en la ciudad de Wenzhou (Wenzhou, y no Shanghái ni Beijing, es la verdadera capital del capitalismo chino). Sin embargo, estos mecheros son fabricados por 3.000 empresas pequeñas, algunas especializadas en componentes y otras en el montaje final. Su peso específico en la economía china no es muy grande. El 90% de las empresas privadas emplean a menos de 8 personas. Empresas de este tipo no pueden competir con las gigantescas SOE. Shanghái se presenta a menudo como la ventana hacia el capitalismo en China. Esto no es más que una campaña publicitaria de la burocracia china para atraer inversiones extranjeras hacia las joint-ventures. Aunque Shanghái sea la región más rica de China, su sector privado autóctono se encuentra entre los más pequeños. Los salarios son elevados, pero la renta fija por activos (ingresos por acciones, propiedades, terrenos, cuentas bancarias) es de las más bajas del país. La inversión privada en activos fijos alcanzó su nivel máximo en 1985 y desde entonces ha ido disminuyendo cada año. En 2004 volvió a alcanzar el nivel máximo en términos absolutos, alcanzado en 1978. 

Esto no resulta sorprendente cuando uno sabe que existen muchas restricciones políticas, legales y financieras para la empresa privada. Algunos ejemplos: los profesores, funcionarios, gerentes de empresas de propiedad estatal y los trabajadores de las organizaciones sin ánimo de lucro no han sido autorizados a abrir negocios por cuenta propia; el gobierno de Shanghái hizo cumplir rigurosamente las disposiciones sobre urbanismo que determinan qué terrenos pueden ser empleados por las empresas y controla firmemente las transacciones de terrenos; los proyectos de infraestructura crítica están prohibidos para las empresas privadas. Es por este motivo, y no otro, que con sus 17 millones de habitantes Shanghái ha logrado alcanzar una renta per cápita similar a la de Portugal.




Las bolsas de Shanghái y Shenzhen han explotado (y luego han ido decayendo), pero esto tampoco supone una transición al capitalismo. Una proporción abrumadora de las empresas que cotizan allí son SOE. 

También es importante señalar que las acciones chinas son de una naturaleza muy diferente de las del mundo capitalista. Las acciones chinas no dan derecho al propietario de las mismas a poseer parte de los activos de la empresa. Así, aunque el 100% de las acciones fueran propiedad privada, los titulares de las mismas no podrían sacar las máquinas de las fábricas y venderlas, puesto que seguirían siendo propiedad del Estado. No resulta sorprendente por lo tanto que Stephen Green, del Royal Institute of International Affaires, escriba: “La bolsa ha sido utilizada para apoyar la política industrial nacional y subvencionar la reestructuración de las SOE, no para permitir que las empresas privadas obtengan capital.”


Una de las partes más importantes del sector privado es la agricultura, que representa un 12% del PIB. Esto supone cientos de millones de campesinos que poseen pequeños terrenos que arriendan al estado. El estado es su principal cliente y distribuidor. En 1998 el estado reforzó su control sobre la agricultura. 


La inversión directa extranjera (IDE) es otra parte de ese sector privado. ¿Está el sector privado haciéndose un hueco en la economía planificada? Ya a principios de los años 80, el capital extranjero empezó a llegar desde Hong Kong, Taiwan, Macao y en menor medida desde Malasia, Indonesia y otras partes de la diaspora china. Parte del capital también vino del interior de China para luego ser puesto en circulación vía Hong Kong ,para sacar provecho de las ventajas ofrecidas a las empresas extranjeras.


Las empresas en estas zonas disfrutan de incentivos fiscales y de una mayor independencia. Muchas de ellas importan componentes desde fuera, los juntan en China y luego los exportan, pero todo este proceso tiene muy poca relación con el desarrollo en el resto de China. El nivel técnico de la producción no es particularmente alto. Las empresas se dirigen hacia las ZEE porque la mano de obra es barata y porque el gobierno ha construido excelentes infraestructuras para ellas.


En la práctica tienen licencia para explotar como quieran. Emplean principalmente a mano de obra inmigrante que huye de la pobreza en las zonas rurales atrasadas. Muchos de estos migrantes no están autorizados a registrarse oficialmente como residentes urbanos, y por lo tanto no tienen derechos. Llevan una existencia semi-legal. Trabajan muchas horas y duermen en la fábrica o en barracones, y son objeto de todo tipo de abusos y acosos por parte de los empresarios. Esto es pura explotación imperialista, con un beneficio muy limitado para China.


La provincia de Guangdong alrededor de Hong Kong y Macao, tiene la mayor concentración de ZEE y también es la región donde han existido durante más tiempo. Allí las condiciones de vida son tan malas que la esperanza de vida ha bajado de los 73.9 años en 1981 a los 73.27 años en 2000. En comparación, la esperanza de vida media en el conjunto de China se ha incrementado en 3.2 años durante el mismo periodo. Hay muchas razones que explican por qué la burocracia china ha autorizado estas inversiones, pero ninguna de ellas tiene mucha relevancia para los trabajadores, de cuyas necesidades la burocracia parece estar dispuesta a prescindir.


Huelga de trabajadores de IBM en Shenzhen, provincia de Guangdong

No es accidental que las ZEE estén concentradas alrededor de Hong Kong y Macao y el área alrededor del estrecho de Taiwan. La burocracia china quería integrar económicamente a estas regiones, como preparación para la integración política. Esto refleja sobre todo la necesidad de completar la formación de una nación-estado integrada.


La burocracia también ha utilizado estas zonas (junto con otras exportaciones) para adquirir una gran reserva de divisas extranjeras. En septiembre de 2008 estas reservas alcanzaron la cifra de 1.9 billones de dólares. Esto es mucho más que cualquier otro gobierno en la historia. Las reservas están siendo utilizadas como muleta del imperialismo estadounidense. Esto no está en el interés de los trabajadores chinos ni de los trabajadores estadounidenses. Pero esto no parece importante para la burocracia china.


De nuevo, está claro que la existencia de una dictadura burocrática desperdicia recursos y capital humano. Un estado obrero sano nunca habría permitido IDE en las ZEE en estas condiciones, y ello no habría sido una gran pérdida para la economía china. Si los trabajadores conquistasen el poder en China, transformarían inmediatamente las condiciones de trabajo en las fábricas de las ZEE y utilizarían las divisas extranjeras para la industrialización.


Pero las inversiones provenientes de la diaspora china en las ZEE desde principios de los 80 sólo nos dicen parte de la historia de la IDE en China. Las inversiones que el gobierno chino considere importantes para la economía china en conjunto, y no solamente como fuente de divisas extranjeras y prestigio político, son objeto de un control mucho mayor.


Desde mediados de los años 90 la gran mayoría de las multinacionales se han establecido en China, la mayor parte como joint ventures conjuntamente con el estado chino. Sin embargo, pese a todo el bombo anunciado, muchas empresas privadas han tenido problemas en China. “Actualmente el gobierno central y los gobiernos provinciales 
en China están regulando escrupulosamente las IDE, o al menos lo intentan. En muchas ocasiones, la entrada de firmas extranjeras está condicionada a la consecución de objetivos industriales fijados por el estado. Las empresas extranjeras son bienvenidas cuando estos objetivos no pueden ser alcanzados por empresas domésticas. La entrada de una empresa extranjera puede está sometida a numerosas condiciones, como por ejemplo emplear a proveedores locales, estar localizadas en áreas determinadas o el establecimiento de operaciones locales como joint ventures. Los monopolios internacionales tienen que aceptar una tasa de beneficio en China inferior a la de cualquier otro lugar. Un estudio del Departamento de Comercio de los Estados Unidos conducido por la revista de investigación China Economic Quarterly indicó que los beneficios directos e indirectos realizados por los socios estadounidenses en China alcanzaron la cifra de 2.800 millones de dólares en 2001 – menos que los 4.400 millones obtenidos en México, con una población de sólo 100 millones de habitantes. Aunque no cabe duda de que la tasa de beneficio ha mejorado, muchas empresas ni siquiera están cubriendo sus gastos de capital, y mucho menos obteniendo un buen rendimiento por sus inversiones. 

Según Norman Villamin de Morgan Stanley, algunas multinacionales rebajan deliberadamente las tasas de rendimiento exigidas por sus operaciones en China para sacar adelante proyectos que en condiciones normales no exigirían calificación, y hacer cargar los costes a la oficina central para que la división china de la empresa parezca más rentable de lo que es. Sencillamente, no pueden permitirse el no tener su parte del pastel en China - el mercado más creciente del mundo. The Economist escribió: "De manera demasiado frecuente, un gobierno sin visión a largo plazo parece considerar la inversión extranjera como un vaca de dinero que debe ser ordeñada.” Lo que es peor para muchas empresas extranjeras, es que están siendo aventajadas en la competencia por empresas estatales chinas. Como empresas independientes, las empresas estatales no tendrían ninguna oportunidad, pero como parte de una economía planificada y con el apoyo del crédito barato de los bancos estatales, les está yendo muy bien. Ningbo Bird y TCL, dos empresas de telefonía móvil de propiedad estatal, han superado a Motorola y Nokia en China, pese a que China es el segundo mayor mercado de Motorola (y Motorola es la mayor empresa extranjera en China). Procter & Gamble tuvo un buen comienzo en la venta de champú, pero fue aventajada rápidamente por sus competidores chinos. La cuota de mercado de Procter & Gamble ha pasado de ser de alrededor del 50% en 1998 a 30% en 2002. La aventura de Whirpool en China ha terminado con la empresa vendiendo los productos de sus propias marcas en China. Su lugar ha sido ocupado por una empresa de propiedad estatal, Kelon, que las ha subcontratado.

Las condiciones de trabajo son generalmente muy buenas y los salarios relativamente altos para los empleados de las grandes multinacionales en China. El Partido Comunista ejerce un fuerte control sobre las empresas extranjeras consideradas decisivas para el desarrollo de China. Tomemos el ejemplo del gigante estadounidense de los procesadores informáticos Intel. En un libro del profesor de Harvard Tarun Khanna, el trabajo de un empleado estadounidense de Intel en Shanghái en 2002 es descrito de la manera siguiente: “El trabajo en el laboratorio era minucioso y en interacción continua con el gobierno. Con el gobierno de Shanghái no había la misma burocracia lenta que él asociaba a los proyectos a nivel federal [se refiere a proyectos con el gobierno de los EE.UU. – NdT]. En China, el gobierno exigió resultados e impuso unos plazos de trabajo agresivos. Su jefe le dijo, ‘Los dirigentes de la rama local del Partido Comunista han fijado los plazos de cumplimiento y están revisando el producto terminado. No te resultará cómodo decirle que no a un miembro del Partido Comunista'.”


Empresas de aldea o municipio (Township and Village Entreprises – TVE)


Las TVE consisten en pequeñas y medianas empresas, algunas orientadas a la exportación, que existen principalmente en las aldeas rurales y pueblos. Tienen toda una mescolanza de formas de propiedad. Algunas son claramente propiedad de los gobiernos locales y son gestionadas por los mismos, otras son arrendadas a empresarios que las gestionan para gobiernos locales. Otras son empresas que han sido privatizadas, pero entre las TVE también hay empresas familiares de nueva creación y “uniones empresariales”, un eufemismo para designar a empresas privadas más grandes. En 1996, año en que las TVE emplearon a más trabajadores, 60 millones de personas estaban en las TVE de propiedad colectiva. Otros 51 millones estaban empleadas en negocios familiares y sólo 25 millones estaban en empresas privadas. Por lo que, a fin de cuentas, aunque el 67% trabajaba en las TVE privadas, sólo el 40% de la producción salió de ellas, lo cual es un indicador de las pequeñas dimensiones de las TVE privadas.


En las regiones más pobres y más atrasadas de China, como Guizhou, Henan y Guangxi, las TVE representan una parte importante de la economía (50-60% de PIB), pero en ricas áreas industriales como Shanghái, Beijing y Tianjin son insignificantes (6-12%). Una TVE típica suele emplear a unas 25 personas en las empresas de aldea y unas 75 en las empresas municipales. Estos trabajadores tienen condiciones de trabajo peores que en las SOE. En términos generales, las TVE son un término medio entre la economía planificada y el capitalismo. A diferencia de las SOE, no tienen un acceso privilegiado a los créditos de los bancos estatales. Y formalmente hablando, no forman parte del plan estatal, pese a que muchas veces sean dependientes de las SOE, tanto como compradoras como vendedoras.

La ciudad de Huaxi, provincia de Jiangsu,  anunció en 2012 que sería la primera en tener una compañía de aviación gestionada por una ciudad

Tras el derrocamiento del capitalismo habrá todo tipo de empresas híbridas que no serán ni puramente capitalistas ni puramente socialista - no solamente del tipo de las numerosísimas TVE, sino también empresas cooperativas y otras empresas privadas con un elevado grado de control obrero.


Conclusión: el cuadro general


Si juntamos todo, obtenemos la siguiente imagen:


1. Cerca de un tercio del PIB es producido por las SOE. Están altamente concentradas y dominan por completo la inversión. Dirigen los sectores decisivos de la economía.


2. Cerca de un tercio de la economía es privada. Sin embargo, el estado tiene una influencia considerable sobre este sector. En primer lugar, una gran parte del mismo es la agricultura, que depende del estado y es gestionada por hogares campesinos que no quieren romper con su dependencia del estado. En segundo lugar, aunque sea accionista minoritario, el estado ejerce una influencia desproporcionada sobre muchas empresas privadas. En tercer lugar, a través de las joint-ventures y otros medios, el estado ejerce un elevado control sobre las multinacionales, y prescinde de ellas tan pronto como tenga una alternativa doméstica. El sector privado residual es muy pequeño.


3. Cerca de un tercio del PIB es producido por las TVE. La mayor parte es producida por las TVE más grandes que están controladas por los gobiernos locales. Las más pequeñas son principalmente empresas privadas y están en las zonas más pobres y atrasadas del país.


Si el gobierno de los EEUU nacionalizase las 1000 principales industrias manufactureras, tendría aproximadamente el mismo control sobre la economía estadounidense que el que ejerce el estado chino sobre su economía. Si además el gobierno federal poseyera todos los mayores bancos e instituciones financieras (y prácticamente sólo prestase dinero a las empresas estatales) y una gran parte de los servicios y de la industria de la construcción, sin mencionar las tierras que los campesinos labran, e implementara un plan quinquenal, nadie negaría que una economía planificada habría sido introducida en los Estados Unidos. El diario The Economist, pese a sus panegíricos sobre la propiedad privada, reconoce que en China las palancas fundamentales de la economía está en manos del estado.


“Las empresas de propiedad estatal están mucho más preocupadas en conservar a sus clientes y sus empleados que en generar un beneficio, e incluso las mejores de ellas no compiten a escala internacional. Los pujantes negocios privados han experimentado por su parte un crecimiento asombroso y han generado la primera hornada de ricos emprendedores. Pero siguen siendo demasiado pequeños como para suponer un contrapeso efectivo al sector estatal. Pero para la mayor parte de la gente, parece que aunque China aún no sea capitalista, la economía está al menos dirigiéndose a toda marcha hacia el capitalismo. Y parece que es el caso. En los últimos 30 años, ha habido un incremento drástico del número de TVE privadas (tanto privatizadas como de recién apertura), SOE privatizadas y zonas económicas libres donde opera tanto el capital chino de la diaspora como el de las multinacionales. ¿Qué sentido tiene debatir sobre si China es o no capitalista, si sólo es una cuestión de tiempo?"


Sin embargo, esto es un punto de vista incorrecto. China no se está moviendo en dirección al capitalismo, pese al incremento de la propiedad privada (durante un periodo de tiempo). Las apariencias pueden engañar.