lunes, 1 de septiembre de 2014

Muerte y desesperación en Gaza: ¿Dónde está China?

Después de los recientes trágicos acontecimientos en Gaza, considero oportuno publicar este reciente análisis crítico sobre la posición de China sobre la cuestión de Palestina, que nos ha sido enviado por el Observatorio de la Política China. El artículo tiene fecha del 24 de julio, lo cual explica que, por desgracia, ciertos datos acerca del número de bajas civiles no están actualizados.

José Ruíz Andrés es Licenciado en Historia por la Universidad de Valencia, especialista en China Contemporánea y actualmente estudiante de doctorado en la Universidad Pompeu Fabra. Realizó un periodo de prácticas en el Observatorio de la Política China.

El mundo asiste horrorizado desde el pasado 8 de Julio ante la Operación Margen Protector,  el último paso hacia la erradicación total del pueblo palestino a manos del estado de Israel. Más de 1.700 viviendas han sido destruidas, el número de desplazados según la ONU supera las 100.000 personas, mientras que otras cifras ya han llegado a 3.640 heridos y 584 muertos, de los cuales un 80% son bajas civiles.

 Pero el horror que ahora mismo se vive en territorio palestino no puede ser simplemente cuantificado en cifras sino que hay que observarlo desde un punto de vista cualitativo. Testimonios internos describen Gaza -principal blanco de las acciones del ejército israelí- como un “infierno en la tierra”, donde las víctimas civiles se encuentran sin medicamentos, sin equipos médicos, un bombardeo continuado que no concede ni una “tregua humanitaria” a unas víctimas ya prácticamente sin comida y agua. Las redes sociales permiten a los espectadores de este genocidio tele-retransmitido observar a padres con sus hijos muertos en sus brazos en pleno estado de shock. Sin embargo, este horror no es sólo el del sufrimiento de las víctimas sino también de la actitud de muchos ciudadanos del estado israelí reunidos por las noches para ver entre aplausos como caen las bombas sobre Gaza[1]. Terribles comentarios en diversas redes sociales: “gasear a los árabes”, “los palestinos son animales, matarles no es asesinato”, pero cuya cumbre es la de una diputada del parlamento israelí que instaba a matar a madres y a niños para que los palestinos no se puedan reproducir[2]. Esto no es una guerra, es un genocidio.

Las reacciones internacionales, sin embargo, resultan muy comedidas ante la brutalidad de los hechos. Empezando por Estados Unidos, que asegura «está preparado para facilitar el cese de hostilidades» -como si esto fuera un conflicto simétrico- y reiterando el “derecho a defenderse por parte de Israel”, declaraciones a las que se adhiere con especial entusiasmo el primer ministro británico David Cameron y, en menor medida, Ángela Merkel. Vladimir Putin, al igual que la canciller alemana, ha mantenido conversaciones telefónicas con Tel Aviv, instándole a cesar los ataques a Gaza; sin embargo, en otras declaraciones frente a una misión de rabinos que visitaban Moscú, mostraba su apoyo a “la batalla de Israel que se destina a mantener a sus ciudadanos protegidos” demostrando una actitud ambigua por parte del ejecutivo ruso. Resumiendo, en principio, Palestina está sola. Es por ello por lo que muchos nos preguntamos ¿Dónde está China?

Entendiendo que el principal garante del estado de Israel en la región son Estados Unidos y la UE, las perspectivas del fin de la hegemonía internacional de Washington resuenan para la causa palestina como una silenciosa promesa. La posición de la República Popular China como una gran potencia económica mundial -principal exportador del mundo y según datos del Banco Mundial primera economía mundial en el año 2015- ha provocado que los mass media declaren a China como la próxima potencia que heredara el cetro estadounidense.

Frente a estas alabanzas externas encontramos una actitud de rechazo por parte de los dirigentes chinos, que se empeñan -no sin razones- en continuar ofreciendo un perfil de país en vías de desarrollo y en un segundo lugar la búsqueda de una casi forzada neutralidad en los conflictos internacionales que escapan a su área de influencia. Las declaraciones en el Diario del Pueblo -principal medio oficial en prensa escrita- de Xi Jinping desde Venezuela no dejan de ser significativas por el tímido posicionamiento.

“Estamos seriamente preocupados y entristecidos por el conflicto en Gaza, el cual ha causado graves pérdidas de civiles" (…) “Apoyamos los esfuerzos de mediación de las Naciones Unidas, de los países de la región y de la Liga Árabe”[3]

Estas declaraciones podrían ser homologables a las de otras crisis, incluso podríamos calificarla de un discurso ya creado para este tipo de ocasiones. Aquí están las declaraciones de Hua Chunying, la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores con respecto a la Operación «Pilar Defensivo» en el año 2012:

"China está muy preocupada por la continuación, por Israel, de las operaciones militares a gran escala hacia la Franja de Gaza. Condenamos el uso excesivo de la fuerza que ocasionan muertes y lesiones entre la inocente gente común". (...) "China apoya la posición de los países árabes sobre la cuestión de Palestina, y aprecia y apoya los esfuerzos proactivos de Egipto y de otros países y de la Liga Árabe para mejorar la situación actual" (... ) "instamos a las partes interesadas, especialmente Israel, a mantener la máxima moderación y a que cesen el fuego tan pronto como sea posible, evitando cualquier acción que pueda agravar la situación o aumentar las tensiones"

Pero esta moderación resulta especialmente injustificable en este caso pues en los recientes años la República Popular China se había convertido en un garante de Palestina para su reconocimiento como estado en las instituciones internacionales, concretamente votando en el año 2012 a favor de su inclusión en las Naciones Unidas como un estado observador. Pero pese al respaldo diplomático, para los palestinos, China no está ni tampoco se le espera, como se refleja en este cuadro de la iniciativa «Global Attitudes»[4], donde se refleja que para la mayoría de encuestados China es un país que no entra en la ecuación, calificándolo como un país que ni es un enemigo ni tampoco un aliado. ¿Será porque en momentos como éste China prefiere optar por el discurso de la moderación y no toma medidas contra Israel? ¿No tendría la obligación ética de avalar con acciones sus palabras una potencia del nivel de China en un caso de abuso tan evidente? ¿Por qué apoyar a Palestina en lo institucional y en momentos de agresión dar un paso atrás?

Una suposición es pensar que las miras de China en cuanto a las relaciones internacionales se limitan principalmente a sus conflictos fronterizos y que prefiere mantener un perfil bajo con respecto al resto del mundo. Esta visión, aunque extendida, es probablemente la menos acercada. En primer lugar, y con la gira internacional de Xi Jinping en América Latina que le ha llevado a países como Venezuela o Cuba, siempre podríamos decir que China en este caso muestra un interés diplomático siempre y cuando pueda obtener un rédito económico de la región... lo que no excluye la posibilidad de que un país con deficiencias energéticas busque la fidelización de una serie de regímenes en una zona dotada del 60%[5] de la reserva mundial de petróleo. Sea como sea, la realidad es que diplomáticamente China interviene en la región. De hecho, se posicionó firmemente contra la ocupación militar de los Estados Unidos en la guerra de Irak y de igual manera se opuso a la reciente propuesta de intervención de los Estados Unidos en Siria e Irán el pasado año. Este paradigma tampoco explicaría el tradicional apoyo diplomático a la causa palestina: no hablamos simplemente del apoyo de Mao a la OLP, sino del apoyo en 1988 a la «declaración de independencia de Palestina»  así como del reconocimiento el mismo año del Estado Palestino. Además, está el ya comentado apoyo que China dio a Palestina para formar parte de la ONU como estado observador. Si bien es cierto que el ascenso de Hamás en las elecciones internas genera un distanciamiento entre Beijing y Ramala, lo que nos lleva a una segunda interpretación.

China tiene problemas de incompatibilidad para apoyar la creación de un estado palestino, precisamente al tener problemas similares internos. Nos referimos en este caso a las tensiones con diferentes movimientos que buscan la creación de estados propios e independientes lejos de la influencia de Beijing. Nos referimos a los clásicos problemas del Tíbet y del Turkestán Oriental -cuyo movimiento por la independencia ha reivindicado en el último año varias acciones causando numerosas víctimas civiles en varios puntos de la República popular- y también al ascenso del independentismo en la Isla de Formosa -actualmente República de China-. La teoría en este caso es la de que las acciones de la política exterior están principalmente marcadas por los conflictos interiores de cada país. Este punto de vista podría justificar el abandono de la Autoridad Palestina, y principalmente el abandono de la región de Gaza (principal bastión de Hamás). Y sin embargo la mayoría de las declaraciones del gobierno chino son en defensa de la franja de Gaza cada vez que hay una intervención israelí. Y lo cierto es que China brindó su apoyo diplomático a Palestina pese a las fuertes tensiones de sus problemas internos a lo largo de la primera década de los 2000.

Cierto, no resulta coherente defender la creación de un nuevo estado mientras que cualquier iniciativa similar en el interior del estado se reprime la existencia de nuevos estados. Sin embargo, apoyar a Palestina frente a Israel resulta coherente dentro del discurso sobre las relaciones internacionales de la República Popular China: Se trata de romper la hegemonía de Washington como gendarme internacional desde uno de los puntos más oscuros de su política exterior. Se trata de construir un nuevo orden multipolar donde los consensos internacionales no puedan ser vetados desde el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas -instrumentalizando las instituciones a conveniencia e ignorándolas cuando no conviene, como en la segunda guerra de Irak-. El paraguas con el que Estados Unidos protege al estado de Israel es la evidencia de que la retórica de los derechos humanos que se emplea desde la Casa Blanca es pura hipocresía para justificar una agresiva política exterior que, entre otras cosas, busca estrangular a China. Por ello, China no debe perder la oportunidad de tomar posiciones, y de hecho lo hace desde la pura diplomacia.

Da la sensación que más que falta de voluntad, China es incapaz de hacer valer sus principios internacionales en Oriente Medio, lo que constituiría nuestro tercer escenario. Diferentes informes sitúan al Ejército Popular de Liberación como el tercer ejército más poderoso del mundo, por detrás de Estados Unidos y de Rusia; sin embargo, su capacidad de intervención lejos de sus fronteras está fuertemente limitada. En primer lugar, China sólo cuenta con bases navales en su propio territorio, y sus fuerzas navales tan solo cuentan con dos portaaviones[6]. Del mismo modo, las bases aéreas también se encuentran únicamente en su propio territorio. Esto pone en un lugar difícil a China para hacer valer sus intereses (altruistas o no) en la región a través de su ejército. Sin embargo, siempre podría ejercer presión económica para conseguir sus propósitos. Las relaciones económicas entre China e Israel aumentan considerablemente, al igual que sus contactos diplomáticos. En el año 2013, China representaba para Israel el segundo socio comercial tanto para sus exportaciones como para sus importaciones[7], representando el 8% de su comercio bilateral; cualquier acción de embargo económico sobre el estado de Israel supondría sensibles pérdidas frente a un daño asumible para la segunda economía más potente del mundo. Y en último lugar siempre podría ejercer presión económica sobre Estados Unidos y en los organismos internacionales -intentando que la Casa Blanca no utilizase su derecho de veto para cualquier acción como miembro de Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas-.

Sin embargo, esto expresa una posibilidad pero no una realidad, pues en la práctica, pese a que China tiene en su mano tomar acciones y continúa desarrollando un doble juego, «preocupada» por la situación en Gaza, pero sin tomar partido por ninguno de los dos. En último lugar, cabe especular con la posibilidad de un cambio de actitud con respecto al perfil de las relaciones internacionales, mucho más cerca de la retórica del bloque occidental en su propuesta del «Sueño Chino» y con un Secretario General del PCCh y Presidente de la República Popular más conocedor de sus interioridades tras pasar un tiempo de formación en EEUU. Pero entonces ¿por qué defender Siria, por qué hacer una alianza con Rusia y hablar del eje Beijing-Moscú? ¿Por qué ayudar a Cuba y a Venezuela y hacer un pacto entre los BRICS? ¿Por qué reunirse recientemente con Raúl y Fidel Castro?

No hay una respuesta que resulte concluyente. Mientras tanto, la masacre continua sin que nadie le ponga freno, y los BRICS se reunían el pasado 17 de Julio «llegando a posturas en común en varios asuntos internacionales»  después de unas claras declaraciones de Vladimir Putin:

"El mundo moderno en realidad es multipolar, complejo y dinámico... Cualquier intento por crear un modelo de relaciones internacionales donde todas las decisiones estén dentro de un mismo polo es ineficaz..." "Proponemos crear un mecanismo de consultas regulares de alto nivel entre nuestros ministerios de Relaciones Exteriores sobre diferentes conflictos regionales para acordar, donde sea posible, posiciones comunes y esfuerzos conjuntos para garantizar su solución política y diplomática".

Queda claro que volver a una retórica bipolar puede llevar al mundo a un camino de vuelta a un esquema geopolítico propio de la guerra fría, con todos los inconvenientes que conlleva, pero ¿qué otra posibilidad le queda a la Autoridad Nacional Palestina para garantizar su supervivencia salvo aliarse con el enemigo de su enemigo? Lo que sí que queda claro es que pese a las declaraciones cruzadas del presidente de la Federación Rusa, los BRICS ya han acordado una postura conjunta sobre el conflicto palestino-israelí:

«Los países BRICS condenaron la construcción ilegal de colonias israelíes en territorios palestinos y abogaron por una solución del conflicto entre Israel y Palestina que pase por la creación de dos Estados en las fronteras de 1967. También saludaron la creación de un Gobierno de Unidad Nacional en Palestina»[8]

 Lo que cabe preguntarse ahora es: ¿Se materializarán las declaraciones en acciones internacionales? ¿Llegarán las declaraciones a convertirse en hechos concretos? ¿Queda aún esperanza para Palestina?....

[1] http://actualidad.rt.com/actualidad/view/134320-video-israelies-aplaudir-gaza-bombardeada
[2] http://www.abc.es/internacional/20140720/abci-diputada-israeli-matar-madres-201407201318.html
[3] http://spanish.peopledaily.com.cn/n/2014/0721/c31621-8758504.html
[4] http://www.pewglobal.org/question-search/?qid=789&cntIDs=@37-&stdIDs=
[5] http://www.repsol.com/es_es/corporacion/conocer-repsol/contexto-energetico/reservas-preoduccion-consumo-petroleo.aspx
[6] http://www.globalsecurity.org/military/world/china/navy.htm
[7] http://porisrael.org/2013/02/14/los-q10-grandesq-del-comercio-bilateral/
[8] http://sp.ria.ru/international/20140716/160815959.html

martes, 26 de agosto de 2014

China fortalece lazos con el Zimbabwe del compañero Robert Mugabe

BEIJING, 25 de agosto (Xinhua) -- China y Zimbabwe prometieron reforzar la amistad y la cooperación integral durante la visita que realiza hoy a Beijing el presidente de Zimbabwe, Robert Mugabe. La promesa derivó de las conversaciones entre Mugabe y el presidente de China, Xi Jinping, en el Gran Palacio del Pueblo.

Tras describir a Mugabe como un viejo amigo de China, un célebre líder del movimiento nacional de liberación de África y un promotor de la integración de África, Xi dijo que la amistad tradicional entre ambos países se forjó durante los años de lucha contra el imperialismo, el colonialismo y la hegemonía de los dos países. Desde el establecimiento de lazos diplomáticos hace 34 años, los dos países se entienden y se apoyan en asuntos relacionados con sus intereses fundamentales y principales preocupaciones y se ayudan en su desarrollo, indicó Xi.

El presidente dijo que China seguirá apegándose a sus principios, defenderá la justicia y apoyará los esfuerzos de Zimbabwe encaminados a salvaguardar la soberanía nacional, la seguridad y los intereses de desarrollo. "Creemos que los zimbabuenses tienen buen juicio y capacidades para manejar sus asuntos muy bien", añadió Xi.

El presidente chino exhortó a ambas partes a mantener los intercambios de alto nivel y a intercambiar experiencias en intercambios entre partidos, gobernanza, reforma y apertura. China seguirá ayudando a formar talentos zimbabuenses, enseñará y transferirá tecnologías agrícolas a Zimbabwe y ayudará al país a incrementar la producción alimentaria y los rendimientos agrícolas, dijo Xi. 
 
Xi también expresó la disposición de participar en la construcción de zonas económicas e industriales en Zimbabwe y prometió animar a más compañías chinas a invertir en ese país.

Debido a que Zimbabwe ostentará la presidencia rotatoria de la Unión Africana el próximo año, Xi prometió realizar esfuerzos junto con ese país para llevar la asociación estratégica entre China y África a una nueva etapa.

Mugabe, quien realiza una visita de Estado como invitado de Xi, expresó su gratitud por el apoyo y ayuda de China durante su guerra anticolonialista y su lucha por la liberación e independencia nacional. El líder de Zimbabwe elogió la imparcialidad de China en los asuntos mundiales, así como su respeto y ayuda para los países africanos.

Zimbabwe está comprometido con acelerar su desarrollo económico, dijo el líder 90 años de edad, quien expresó la esperanza de reforzar la cooperación con China y de impulsar los lazos entre África y China.

Después de las conversaciones, los dos presidentes atestiguaron la firma de varios acuerdos de cooperación en alimentos, finanzas y turismo, entre otros ámbitos.

Mugabe realiza una visita a China del 24 al 28 de agosto.

En memoria de Soong Ching-ling, luchadora incansable, rompedora de cadenas, tesoro del pueblo chino, hija de la humanidad (II)

Por Alexandre García

 Soong Ching-ling con Mao Zedong en 1963

Tras la victoria del EPL sobre las tropas del Kuomintang en 1949, comenzó la construcción de la nueva China. El 1 de octubre de 1949, Soong Ching-ling estaba presente en el palco del Palacio Imperial,  junto con otras personalidades importantes y dirigentes del Partido Comunista como Mao Zedong, Zhou Enlai y Zhu De, en la gran ceremonia de fundación de la República Popular China. Soong Ching-ling, a la que los comunistas tenían en muy alta estima, se convirtió en el enlace entre ellos y el movimiento revolucionario original que ella y Sun Yat-sen habían defendido. 

Esto es lo que ella declararía a posteriori sobre este histórico y glorioso acontecimiento: 

El Presidente Mao Zedong anunció la fundación de la República Popular de China. Fue una ceremonia muy solemne […] Esto me hace pensar en los muchos camaradas que sacrificaron sus vidas para hacer posibles los actuales días de gloria […] Sé que esta vez no habrá marcha atrás, ni se invertirá el proceso. Esta vez, los esfuerzos de Sun Yat-sen por fin han dado sus frutos, y estos frutos parecen tan hermosos...” 

En septiembre de 1949, Soong Ching-ling participó en la I Sesión Plenaria de la Conferencia Consultativa Política del Pueblo Chino[1] (CCPPCh), siendo elegida una de los seis vicepresidentes del Gobierno Central de la República Popular China, cargo que ocupó entre 1949 y 1954. En aquella sesión, pronunció un discurso en el que dijo lo siguiente: “Camaradas, ¡procedamos ahora a la tarea de construir una nueva China independiente, democrática, pacífica, fuerte y próspera, y junto con los pueblos del pueblo, traigamos una paz duradera por siempre!” 

En 1953, Soong Ching-ling participó en los comités preparatorios a las elecciones para la Asamblea Popular Nacional[2] (APN), siendo elegida diputada por la ciudad de Shanghái y convirtiéndose en una de los 14 vicepresidentes de su Comisión Permanente (cargo que ocupó entre 1954 y 1959 y después entre 1975 y 1981). En 1954, participó en el redactado de la Constitución de la República Popular China. En diciembre del mismo año, fue elegida vicepresidenta de la CCPPCCh.

En tanto que una de las principales dirigentes del Estado, Soong Ching-ling tomó parte en muchas actividades durante más de 30 años, tanto a escala nacional como internacional, haciendo una contribución inestimable a la revolución y la construcción económica en la República Popular China. Ella tenía muy clara la importancia del desarrollo de una fuerte base industrial para la emancipación de su patria: 

La consecución de una China libre e independiente, unificada y democrática, próspera y progresiva, era la tarea de nuestra Revolución de Nueva Democracia […] La clave para cumplir con éxito esta tarea gigantesca y complicada es la construcción de una industria pesada independiente. Sólo entonces seremos capaces de obtener los medios para progresar más en adelante, tanto en la industria como en la agricultura. Y sólo entonces tendremos la posibilidad de elevar el nivel de vida del pueblo a un nuevo y mucho más elevado grado. Finalmente, sólo entonces tendremos la capacidad industrial, tan necesaria en los días presentes, de defender nuestra nueva vida. Por tanto, para China la industrialización se convierte en lo que es el corazón para el hombre.” (Soong Ching-ling, En la vía hacia la industrialización)

En 1953 fue publicada una recopilación de sus obras, bajo el título de “La lucha por una nueva China”. 

Durante este periodo, Soong Ching-ling viajó por todo el mundo como representante de la República Popular China,  incluyendo una visita a la Unión Soviética en enero de 1953, donde fue recibida por Stalin poco antes de su muerte. En 1957, visitó de nuevo a la Unión Soviética con una delegación encabezada por Mao Zedong, con ocasión del 40º aniversario de la Revolución de Octubre.

 
  Junto con Mao Zedong en el Encuentro de Partidos Comunistas y Obreros de Moscú en 1957

En 1959, tras el II Congreso de la APN, Soong Ching-ling renunció a sus cargos de vicepresidenta de la Comisión Permanente de la APN y de vicepresidenta de la CCPPCCh, debido a que tuvo el honor de ser nombrada vicepresidenta de la República Popular China, cargo que fue renovado en 1965 y que mantuvo hasta 1972. 

Una verdadera servidora del pueblo

Soong Ching-ling luchó durante toda su vida por el bienestar del pueblo chino. Siempre estuvo apegado a las masas populares, visitando fábricas, áreas rurales, unidades del ejército, barrios urbanos, etc., prestándole incluso una especial atención a las minorías nacionales de China. Como servidora del pueblo, era modesta y generosa, tratando a los demás como a iguales.

Tras décadas de guerras, en 1949 China estaba en ruinas, y en una situación económica catastrófica. Había una necesidad urgente de aliviar a las víctimas de la guerra y a las capas populares en general. Por ello, en 1950 Soong Ching-ling fue elegida presidenta del Comité Ejecutivo de la Asociación de Socorro General de China, que federaba diversas asociaciones dedicadas a asistir a los más necesitados. Soong Ching-ling reorganizó el CWF reconvirtiéndolo en el China Welfare Institute[3] (CWI – Instituto para el Bienestar de China), cuyo Comité Ejecutivo siguió presidiendo. 

Muy inquieta por las privaciones del pueblo, ella mandó al gobierno central multitud de informes con sugerencias y orientaciones para llevar a cabo un rápido desarrollo del trabajo de asistencia a los necesitados. 

La asistencia y las obras sociales son un complemento necesario al sistema político de un Estado moderno. El mundo natural no tiene fronteras nacionales. Con frecuencia cambia de manera impredecible, sin poder ser controlado. Por lo tanto, por regla general existe la necesidad de socorrer a la gente. De la misma manera, las obras sociales no son privativas de ningún sistema político […] Cuando la sociedad se desarrolla desde un nivel inferior a un nivel superior, las obras sociales se desarrollan con ella para servir a un número creciente de personas y se convierten en una responsabilidad ineludible para el Estado de este pueblo.”

  
  Soong Ching-ling visitando una fábrica de maquinaria eléctrica en Shanghái en 1960

Es preciso hacer hincapié en el amor que sentía Soong Ching-ling hacia los niños, y el compromiso que ella mantuvo durante toda su vida con la infancia, especialmente con los niños huérfanos. Ya antes de la proclamación de la República Popular China, durante la guerra civil contra el Kuomintang, ella ya había trabajado enseñando a leer a niños en sendos centros de beneficencia establecidos en Shanghái en 1947 por el CWF. Ella era de la opinión de que educar y formar a los niños en el plano moral, intelectual, físico y estético era una inversión en el futuro de la nación, y a esta tarea dedicó sus mayores energías a partir de 1949. Ella solía decir: “Algunas cosas pueden esperar, pero el trabajo con los niños no puede.” Se convirtió ni más ni menos que en la abuela más querida por todos los niños de China. 

Además de los ya numerosos cargos citados, Soong Ching-ling fue nombrada presidenta del Comité Popular Nacional para la Defensa de la Infancia de China, destinado a dirigir y coordinar el trabajo con los niños. En 1952, y gracias a los esfuerzos de Soong Ching-ling, el CWI construyó en Shanghái el Hospital Internacional de la Paz para Cuidados Sanitarios de Mujeres y Niños. Y el 1 de junio de 1953, fue establecido bajo su dirección el primer el Palacio de Infancia del CWI construido en China. Su popularidad y éxito creció muy rápidamente en pocos años. Ahora existen Palacios de Infancia en muchas ciudades y condados de China. 

En 1957, el CWI construyó en Shanghái el Children Art Theater y en 1958 el Children Art Playhouse, lugares en los que se han representado obras de teatro especialmente dedicados a la infancia. La generosidad de Soong Ching-ling era tal, que ella donó un vestido y un par de zapatos de su propiedad al Children Art Theater para que sean utilizados como material durante las representaciones.

Los niños en China son felices. Esta felicidad ha sido creada por nuestros mayores con su sangre y su sudor. Nunca deberíamos darnos por satisfechos con el disfrute de la felicidad, sino que debemos trabajar para crear una mayor felicidad para la sociedad.” (Soong Ching-ling, 26 de abril de 1958).

 
   "La abuela canta con todos nosotros" (cartel de 1985)

Mensajera de la paz mundial

Soong Ching-ling entregó su vida a la causa de luchar por la paz mundial y contra las agresiones imperialistas. Hizo grandes esfuerzos para promover la amistad entre los pueblos de todos los países. 

En 1954, fue nombrada vicepresidenta de la Asociación de Amistad Sino-soviética, sustituyendo a Liu Shao-qi. Nunca dejó de mantener relaciones con amigos de la Unión Soviética, ni aún en los peores momentos de las relaciones políticas entre China y la Unión Soviética. En la antigua mansión de Soong Ching-ling en Beijing, pude ver una fotografía en la que aparecía ella en compañía de Peng Zheng recibiendo en su casa a delegados de la Asociación de Amistad Sino-soviética ¡con fecha del 6 de noviembre de 1964, cuando las relaciones sino-soviéticas no estaban precisamente en su mejor momento! 

Gracias a su notable contribución a los asuntos internacionales, fue elegida miembro del Buró Ejecutivo del Consejo Mundial por la Paz (en el cual también estuvo el comunista español Enrique Líster) y presidenta del Comité de Enlace por la Paz Mundial de la Región Asia-Pacífico. Como enviada de la República Popular China en defensa de la paz, hizo viajes a la Unión Soviética, Austria, Birmania, Pakistán, India, Indonesia, Sri Lanka (por entonces Ceilán), y se encontró con delegaciones de países como Irak, República Popular Democrática de Corea, República Democrática de Vietnam, Ghana, Nepal… coincidiendo con líderes revolucionarios y jefes de Estado como Ho Chi Minh, Kim il-Sung, Samuel Nkrumah, Sukarno, Jawaharlal Nehru, el príncipe Norodom Sihanouk y otros.  

Soong Ching-ling en compañía de Ho Chi Minh

En 1950, Soong Ching-ling fue premiada con el Premio Internacional Stalin de la Paz por su gran contribución al esfuerzo de salvaguardar la paz mundial. El 18 de septiembre de 1951 fue organizada una celebración en Beijing en la que recibió el premio y su certificado de la mano del escritor soviético Ilya Ehrenburg. En aquella celebración pronunció un discurso en el que dijo: 

Somos una nación que apoya la paz y la construcción. Nadie más que el pueblo chino tiene una mejor comprensión del verdadero significado de la paz. Hemos experimentado más de 100 años de guerras. Valoramos la paz y lucharemos por la paz. Debemos salvaguardar la paz a cualquier el precio.”

Y también: 

Creemos que en lo fundamental no hay motivos para las disputas entre los pueblos. Creemos que las mujeres y los hombres ordinarios no son la causa de las disputas, sino que éstas son inyectadas artificialmente por los pocos que se benefician del prejuicio, la división y el conflicto. Creemos que independientemente de las diferencias de color, costumbres, creencias religiosas o políticas, en última instancia los intereses de las masas en todas partes son idénticos, y tarde o temprano los une.”

En 1952, Soong Ching-ling fundó la revista China Reconstructs (hoy titulada China Today[4]), que ha llegado a publicarse en chino mandarín, inglés, francés, alemán, español, ruso y árabe, circulando en más de 150 países y regiones. La revista fue una importante ventana hacia el mundo para conocer la realidad interna de la China socialista.

 
Tal era el compromiso de Soong Ching-ling con la paz, que la paloma era su animal favorito. Ella adoraba mantener palomas en su residencia, incluso le gustaba hacer bordados con palomas. También era para honrar la memoria de Sun Yat-sen, a quien le gustaba este animal. En 2001, tras una visita a la residencia de Soong Ching-ling, Lin Yun Ta, presidente de la empresa Winner International Pigeon Supply (WIPS) y natural de Taiwán, y Fu Bai Song, director general de la empresa, quedaron muy impresionados al conocer su gran vida, sintiendo una profunda estima por ella. Al saber del amor que ella sentía por las palomas, decidieron donar a la Antigua Residencia de Soong Ching-ling doce pares de palomas sementales con líneas sanguíneas de renombre internacional. Las palomas fueron llamadas Paz, Amistad, Desarrollo, Estrecho (en referencia al estrecho de Taiwán), Regreso, Unificación, China, Riqueza, Prosperidad, Mundo, Felicidad y Unidad, para expresar las buenas intenciones de ambas partes de China (Taiwán y China continental) y la reunificación con la Madre Patria. 


Humildad, sencillez y generosidad sin límites

Es inevitable hacer mención de la tremenda sencillez de Soong Ching-Ling, pese a ser quién era y de dónde venía, sencillez que aunaba con un corazón tan grande como la causa a la que ella se entregó. En su casa de Beijing el único objeto de “lujo” que tenía era un piano, y un equipo de radio de madera laqueada que le había regalado la Unión Soviética.  

Era muy estricta con ella misma. Siempre se consideró a sí misma como parte del pueblo trabajador, anteponiendo siempre el interés general al interés privado, haciendo siempre una clara distinción entre los intereses públicos y privados. Según la legislación china, ella tenía derecho a una paga extra por parte del Estado además de su salario, por ser quién era. Pero ella siempre se negó a aceptarla.

En septiembre de 1951, ella donó al CWI la totalidad de la suma de 100.000 rublos que había obtenido en metálico por el Premio Internacional Stalin de la Paz, para que el dinero se dedicara a obras sociales dedicado a la infancia y las mujeres. 

Otra anécdota. También en el año 1951, la amiga americano-japonesa de Soong Ching-ling Koji Ariyoshi fue detenida en los Estados Unidos en base al Smith Act, debido a su apoyo en el pasado a la guerra de resistencia del pueblo chino contra la agresión japonesa. Al oír la noticia de su detención, Soong Ching-ling envió a la familia de Ariyoshi el vestido de novia de su difunta madre, sugiriendo que la vendiera en una subasta para costear los gastos de su defensa. No obstante, la familia de Ariyoshi no se atrevió a venderla y la conservaron, hasta que en octubre de 1981 el vestido fue devuelto a China por Roger Ariyoshi, el hijo de Koji. 

Finalmente, en el Museo Conmemorativo de Soong Ching-ling pude ver una carta que ella escribió a Luo Shuzhang comunicándole la donación de sus derechos de autor por la obra “La lucha por una nueva China”, en beneficio de los niños damnificados por la guerra de Corea (1950-1953). 

“La gema de nuestra nación”

Para los chinos, el nombre de Soong Ching-ling simboliza todo el progreso revolucionario en China desde la Revolución Democrática de 1911 hasta nuestros días. Su cercanía a Sun Yat-sen como antigua esposa, su compromiso durante más de 70 años con la causa de la revolución democrática y de liberación nacional, la construcción del socialismo y el bienestar del pueblo, así como la proyección que tuvo su figura en el extranjero, hicieron que ella se ganara la estima profunda del Partido Comunista y de todo el pueblo chino en general, que la consideran la “gema de la nación”.

Tras la fundación de la República Popular de China, el Partido Comunista y el gobierno quisieron construirle una residencia, cosa a la que en un primer momento ella se negó repetidas veces, alegando que los asuntos de Estado eran más importantes que los asuntos privados. Más tarde, por iniciativa del Primer Ministro Zhou Enlai, el gobierno tomó la decisión de reparar y renovar el antiguo jardín de la mansión en Beijing del príncipe Chun, regente y padre del último emperador Aisin-Gioro Puyi, construida alrededor de 1662. Allí se construyó expresamente para Soong Ching-ling un edificio de dos pisos en el estilo tradicional chino. Finalmente, en 1963 se la convenció para trasladarse desde Shanghái para fijar allí su residencia. Allí vivió, estudió y trabajó hasta el final de su vida. 

 Antigua residencia de Soong Ching-ling en Beijing

En homenaje a la labor política de toda una vida, y siguiendo los deseos de Soong Ching-ling, el 15 de mayo de 1981 el Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de China decidió por unanimidad concederle la condición de miembro de pleno derecho del Partido Comunista.[5] Un día después, el 16 de mayo, la XVIII Sesión del Comité Permanente de la V APN adoptó una resolución para conferirle el título de Presidenta de Honor de la República Popular China, cargo que ella ostentó hasta el día de su muerte. 

El 8 de mayo de 1981, Soong Ching-ling recibió el Doctorado Honorario en Derecho por parte de la Universidad de Victoria, Canadá, en una ceremonia en el Gran Palacio del Pueblo de Beijing. En aquella ocasión, Soong Ching-ling pronunció un discurso titulado “Promover la amistad duradera entre China y Canadá”. Fue su última aparición en público.

Antes de finalizar este artículo, considero interesante mencionar que, si bien no pudo conocer el milagro económico que China ha experimentado en las últimas décadas, Soong Ching-ling pudo vivir el inicio de la política de Reforma y Apertura capitaneada por Deng Xiaoping a partir de 1979. De hecho, ella tomó parte activa en aquellas decisiones políticas, acudiendo en marzo de 1979 a un encuentro organizado por el Partido Comunista para discutir los lineamientos políticos del Partido. Cabe señalar que ella no fue una devota partidaria de la “Revolución Cultural”, ni mucho menos. Durante aquel periodo de la historia de la construcción socialista en China, ella fue duramente criticada por los Guardias Rojos. En un incidente, la tumba de sus padres fue derribada, quedando expuestos sus cadáveres. Ante esta situación, el primer ministro Zhou Enlai tuvo que emitir una directriz para exigir a los Guardias Rojos que dejaran de acosarla. Según Israel Epstein, biógrafo de Soong Ching-ling, Zhou Enlai recomendó que la pusieran en la “lista de cuadros que debían ser protegidos”, recomendación que fue aprobada por Mao Zedong.[6] También es significativo el hecho de que, como pude ver personalmente, junto con los cuadros de Sun Yat-sen, Mao Zedong y Zhou Enlai que adornaban algunas habitaciones de su casa, en una de ellas estaba colgado un cuadro de Liu Shao-qi que ella nunca quiso retirar. 

El 14 de mayo de 1981, la enfermedad coronaria y la leucemia linfática crónicas que sufría Soong Ching-ling empeoraron gravemente. Su estado de salud fue un tema de especial preocupación por parte del gobierno y del pueblo. A partir del 15 de mayo, el Comité Central del Partido Comunista, el Comité Permanente de la APN y el Consejo de Estado llegaron a emitir un total de 11 comunicados acerca de su estado de salud. Soong Ching-ling fue la única dirigente en la historia de la República Popular China cuyas condiciones de enfermedad se anunciaron en público. 

A las 20h18 del 29 de mayo de 1981, el corazón de Soong Ching-ling se detenía. Tras su muerte, sus grandes logros, sus extraordinarias contribuciones, su noble corazón y sus ideales vivirían para siempre en los corazones del pueblo chino, animándole a continuar su imparable camino hacia adelante. Dirigentes del Partido y del Estado acudieron a la medianoche del mismo día a su casa a mostrar sus respetos. Se declararon varios días de luto oficial en la República Popular China. Soong Ching-ling fue enterrada en Shanghái junto a la tumbas de sus padres, al lado de la tumba de su ama de casa y amiga inseparable Li Yan’e. 

En octubre de 1981, la casa de Soong Ching-ling fue renombrada “Antigua residencia de Soong Ching-ling, Presidenta de Honor de la República Popular China”, siendo declarada lugar histórico y cultural protegido por el Estado. El 29 de mayo de 1982, en el aniversario de su muerte, fue formalmente abierta al público. Asimismo su residencia en la antigua concesión francesa de Shanghái, en la que vivió entre 1948 y 1963, fue reconvertida en otro museo, el “Soong Ching Ling Memorial Residence”.

En 1982 fue fundada la Soong Ching Ling Foundation, renombrada después China Soong Ching Ling Foundation en 2005 (CSCLF)[7], por iniciativa de dirigentes del Estado como Deng Xiaoping, Liao Chengzhi y Kang Keqing. La CSCLF se dedica a promover el espíritu de Soong Ching-ling y seguir con la obra de toda su vida, rigiéndose por los tres principios de “ser benéficos para salvaguardar la paz mundial, promover la reunificación del país (a través del fortalecimiento de los intercambios a través del estrecho de Taiwán) y trabajar duro por las futuras generaciones.” La CSCLF trabaja pues por la amistad entre los pueblos y se dedica a velar por el futuro de la nación, trabajando especialmente con la infancia. En 1987, la CSCLF fue premiada por el Secretario General de la ONU Javier Pérez de Cuéllar con el título de “Mensajero de la Paz” por su notable contribución al mantenimiento de la paz mundial. 

Desde entonces la CSCLF ha desempeñado diversos tipos de actividades, notablemente en el intercambio cultural con Taiwán y otros países extranjeros, desarrollando programas sociales en el mundo, y colaborando en múltiples actividades con organismos internacionales como la ONU y UNICEF. Estas actividades abarcan también la ayuda a la educación, la lucha contra la pobreza, la formación de profesores, el deporte, la salud, la popularización de la ciencia y la tecnología y la literatura y el arte infantiles. 

En agosto de 2005, gracias a los esfuerzos de la CSCLF, una delegación de 70 personas de la Federación Taiwanesa de Asociaciones Chinas de Ultramar visitó por primera vez la China continental. En junio de 2009, la CSCLF firmó un acuerdo con la Fundación Kobe Bryant para entrenar en baloncesto a jóvenes chinos y estadounidenses. También han colaborado con ella otras personalidades públicas de todo el mundo como David Beckham, Bill Gates o el antiguo presidente de Tanzania Julius Nyerere.

 

La camarada Soong Ching-ling se esforzó al máximo durante 70 años como si de un día se tratara, dedicando las energías de toda una vida a la causa democrática y socialista del pueblo chino y a la causa de la paz mundial y el progreso de la humanidad. Cualesquiera que fueran las circunstancias, ella siempre se mantuvo firme en los principios políticos, inflexible frente a las presiones, indiferente a las riquezas y la gloria, noble en carácter e integridad, gravando por siempre su nombre en nuestra memoria. Más loable aún es que siguió los pasos de la historia y progresó continuamente, pasando de ser una gran demócrata revolucionaria a ser una gran comunista.” (Deng Xiaoping)



[1] Órgano asesor político de la República Popular China en el que están representados diversas organizaciones y partidos políticos que forman el Frente Unido con el Partido Comunista de China, así como miembros independientes. Sus funciones son análogas a una cámara alta de asesoramiento legislativo.
[2] Máximo órgano legislativo de la República Popular China. 

[5] Ella había querido ser miembro del Partido Comunista desde 1957. Pero, según relata su biógrafo Israel Epstein, cuando ella solicitó el ingreso formal a Liu Shao-qi, su petición fue denegada, respondiéndosele que era “mejor para la Revolución que no ingresara formalmente, pero que de ahora en adelante sea informada y consultada su opinión acerca de todos los asuntos internos importantes del Partido, y no solamente los asuntos relativos al gobierno.”

[6] Israel Epstein, Woman in World History: The Life and Times of Soong Ching-ling, p. 550.

lunes, 25 de agosto de 2014

La guerra contra la corrupción hunde al sector del lujo en China

EL PAIS

La cruzada contra la corrupción que ha lanzado el presidente chino, Xi Jinping, va en serio. Da fe de ello la creciente lista de dirigentes que han sido destituidos, investigados, y encarcelado. No obstante, existe un indicador todavía más preciso para determinar el inesperado alcance que está teniendo esta peculiar campaña de limpieza: el efecto que tiene sobre las empresas del sector del lujo.

Cuando Xi se puso al frente de China el año pasado advirtió a sus camaradas del Partido de que no toleraría desmanes. Y no era un farol. Se acabaron todas las muestras de ostentación, los regalos que sirven de tapadera para sobornos, y los opíparos banquetes regados con baijiu, el fortísimo licor tradicional de arroz cuyas botellas más preciadas pueden superar los mil euros. Es más, en los últimos meses, aquellos funcionarios que tienen familiares residiendo fuera del país, y que están en el punto de mira por multitud de casos de evasión de capitales y blanqueo de dinero, se han visto enfrentados a la disyuntiva de pedir a sus allegados que regresen a la patria o abandonar sus empleos.

Luis Galán, director de la consultoría 2Open en Shanghái, “está siendo tan notable que mercados aledaños, como el de los productos de regalo, lujo o bebidas, se están viendo claramente afectados”. Todos los empresarios consultados por EL PAÍS reconocen que así es. Alberto Fernández, director general en China de la bodega catalana Torres y uno de los españoles con más experiencia en el gigante asiático, asegura que las ventas de los vinos más caros se han desplomado un 80%, mientras que los caldos más modestos continúan creciendo gracias al aumento del interés entre el público general y equilibran las cuentas.

“En Shanghái, la principal puerta de acceso al país, las importaciones de vino han caído en la primera mitad del año, tanto en volumen como en valor, y el precio medio por botella ha bajado un 18%”, constata Galán.

El cambio de actitud en políticos y responsables de empresas públicas, así como entre quienes hacen negocios con ellos, se ha notado también en el sector de la hostelería. “Antes no faltaban quienes llegaban, se metían en un reservado, y pedían una botella de vino de 2.000 euros. Eso parece que ha acabado. Personalmente, hemos notado un importante bajón en el consumo, relacionado también con el menor crecimiento económico, y somos conscientes de que los enormes crecimientos que se vivieron durante la gran burbuja china no van a volver”, añade Guillermo Trullás, un cocinero que ya cuenta con siete restaurantes y bares en Shanghái y Hong Kong.

El cambio es tan dramático que se refleja incluso en la construcción de nuevos edificios. “Es evidente que se ha impuesto la austeridad”, comenta Javier Castrillo, arquitecto y director del estudio ADOS en la capital económica de China. “Se nota en todos los segmentos: los más adinerados han dejado de construir grandes casas de lujo, los restaurantes ya apenas piden cuartos destinados a espacios privados, e incluso hay hoteles que fueron diseñados con estándares de cinco estrellas y que ahora han pasado a ser de cuatro”.

Los sobres por debajo de la mesa han sido generalizados, y a muchos funcionarios de rangos bajo y medio eso les ha permitido completar sus míseros sueldos para llevar una vida digna. Su abrupta desaparición puede crearle innumerables enemigos a Xi, que ha prometido combatir tanto a tigres como a moscas, y provocar cierta inestabilidad en China. De momento, un informe del Bank of America Merril Lynch publicado el pasado mes de abril ya vaticina que la factura va a ser importante: concretamente, la campaña anticorrupción puede costarle a la economía china unos 77.000 millones de euros y una reducción del crecimiento de entre un 0,6% y un 1,5%.

domingo, 24 de agosto de 2014

Las cinco razones por las que China ganará a EE.UU. en África

 
Russia Today

La cumbre EE.UU.-África, organizada en agosto, fue la más grande en la historia de las relaciones estadounidenses con los países de la región. Pero no queda claro si el objetivo de EE.UU. de contestar a la presencia de China en África se ha logrado.

El proceso de reimpulsar la presencia estadounidense en África empezó hace un año, pero la cumbre reciente fue la manifestación más significativa del intento de EE.UU. de oponerse al avance chino en el continente negro. Pero existen varias razones por las que EE.UU. no será capaz de adelantar a China en África o, por lo menos, esta tarea será enormemente difícil, afirma el periódico 'National Interest'.

Un retraso insuperable de EE.UU.

El volumen de comercio entre EE.UU. y los países africanos es de 85.000 millones de dólares. Por su parte, el comercio del continente con China alcanza los 200.000 millones de dólares. En cuanto a las inversiones, EE.UU. destina menos de un 1% de sus inversiones extranjeras directas a África, mientras China mantiene una tasa del 3,4%, y muchas inversiones más sin documentar.

En el área política la cumbre EE.UU.-África de agosto solo fue el primer evento de este tipo y no puede compararse con el permanente Foro para la Cooperación entre China y África que se mantiene desde 2000. Además, mientras los altos funcionarios de EE.UU. raramente visitan los países africanos, los líderes chinos a menudo viajan a África con delegaciones oficiales.

Un creciente interés de China

Pekín sigue desarrollando sus relaciones con África. Aunque sus objetivos principales son la importación de la materia prima y la exportación de productos chinos, el punto clave sigue siendo el petróleo africano con el cual China intenta disminuir su dependencia de los proveedores de Oriente Medio. Con estos fines China declaró sus planes de doblar su comercio con África hasta los 400.000 millones de dólares y aumentar sus inversiones hasta los 100.000 millones de dolares, un logro que sería muy difícil de repetir para EE.UU.

Un disminuyente interés de EE.UU.

Por su parte, la presencia de EE.UU. en África se debilita. A pesar de las proclamaciones de Barack Obama de que EE.UU. "mira a África no solo por los recursos, sino por el talento y el potencial de su gente", en realidad entre el 60% y el 75% de todas la importaciones estadounidenses del continente son materias primas, especialmente el petróleo.

Pero con el cambio tanto de la política energética interior de EE.UU. como de la situación internacional, las exigencias estadounidenses sobre el petróleo africano empezarían a disminuir. Los 85.000 millones de dólares del comercio bilateral en 2013 son eclipsados por los 125.000 millones de 2011, y la tendencia negativa continúa.

Las ventajas de China en África

Las empresas chinas poseen una variedad de ventajas en sus actividades en África. La ventaja más importante es el apoyo oficial del Gobierno de China, que considera las inversiones en los países africanos de interés estratégico. Esto permite a las compañías chinas asumir más riesgos. Además, debido a la historia del desarrollo de China, los empresarios y funcionarios chinos suelen entender las necesidades económicas de África mejor que los estadounidenses.

Una atención distraída de EE.UU.

La política exterior de EE.UU. se concentra en Oriente Medio y Europa, prestando menos atención a otras regiones del mundo a excepción del sudeste asiático. Varias acciones esporádicas, como la cumbre reciente o la participación en misiones humanitarias, no cambiarán mucho el panorama general de la presencia estadounidense en África.

Como resultado, la tendencia actual muestra que la presencia de EE.UU. en África no superará a la de China. Sin embargo, debido al tamaño del continente y su desarrollo creciente, pueden surgir varias oportunidades para el negocio estadounidense en la región, opina 'National Interest' en conclusión.