lunes, 31 de diciembre de 2018
miércoles, 26 de diciembre de 2018
China construye un parque de atracciones sobre el comunismo
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| Varios estudiantes de una universidad de la provincia de Anhui ondean banderas de China. STR (AFP) |
El proyecto se firmó este mes y contará con una superficie de 1,3 kilómetros cuadrados, con el mencionado parque de atracciones, teatros, cines, centros comerciales u hoteles. Wanda, en un comunicado, explicó que todos los edificios estarán ambientados en los años 30 del siglo pasado, cuando en plena guerra civil china la ciudad se convirtió en el refugio del bando comunista. El complejo supondrá una inversión de alrededor de 12.000 millones de yuanes (unos 1.500 millones de euros) y se abrirá al público en el año 2021, coincidiendo con el primer centenario de la fundación del Partido Comunista de China.
“(El complejo) integrará la educación patriótica, el turismo vacacional y experiencias para conocer el patrimonio cultural intangible del sitio”, aseguró el grupo promotor en un comunicado, que fue accionista del Atlético de Madrid y da nombre al estadio del equipo. El fundador de Wanda, Wang Jianlin, aseguró que con este proyecto el conglomerado “muestra su compromiso con el espíritu de Yan’an”.
Más allá de la viabilidad económica del proyecto –Yan’an es un centro de peregrinaje para muchos ciudadanos chinos cada año y recibió 49 millones de turistas en los primeros nueve meses de 2017– la elección del sitio y parece responder a una forma para redimir los pecados del conglomerado ante las autoridades chinas. El año pasado, Wanda se vio forzada a deshacerse de parte de su cartera hotelera y de complejos turísticos con el objetivo de repagar préstamos. Se trató de una cadena de importantes desinversiones ante la presión de Pekín, que consideró a la empresa como un riesgo sistémico por su abultada deuda. Hasta entonces, Wanda había expandido sustancialmente sus activos dentro y fuera de China.
Este 2018, Wang y su imperio han optado por un perfil bajísimo, lejos de las constantes inauguraciones de complejos por toda China o la firma de acuerdos millonarios para adquirir empresas extranjeras de años anteriores. Otro de sus anuncios importantes ha sido la creación de un proyecto de similar envergadura en Lanzhou, una ciudad en el oeste del país clave en el proyecto de la Nueva Ruta de la Seda que abandera el presidente chino, Xi Jinping.
Fuente: El País
Shenzhen: la ciudad de los 16.000 autobuses eléctricos (y ahora van a por los taxis)
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| Estación de autobuses de Shenzen. (Kanmu / Getty) |
La ciudad de Shenzhen ha cambiado mucho en todo este tiempo. Y, aunque quizás para muchos haya pasado desapercibida, sus parques empresariales y numerosos rascacielos han irrumpido con fuerza y, sobre ella, se ha consolidado la revolución sociodemográfica que viven las principales ciudades chinas. Un reflejo del cambio acelerado, la aglomeración y la migración de masas desde las zonas rurales a las (prósperas) urbes costeras.
De hecho, este rápido crecimiento urbano e industrial ha traído consigo una elevada contaminación a la que tienen que hacer frente los más de 12 millones de habitantes que conviven en ella. Por ese motivo, en un intento por continuar siendo la superpotencia del siglo XXI y reducir la contaminación en la localidad, el Gobierno municipal ha sustituido los autobuses diésel por una flota de 16.000 buses eléctricos puros y, por tanto, “cero emisiones” con los que poder reducir las emisiones de CO2 y otros contaminantes como los óxidos de nitrógeno, hidrocarburos y las partículas en un 48%.
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| Los nuevos parques y rascacielos que dominan Shenzhen. (real444 / Getty) |
Por ello, para seguir librando esta guerra, el régimen chino ha decidido mostrar que el país oriental es uno de los grandes impulsores del bus eléctrico. Concretamente, el 98,3% de la flota global de autobuses eléctricos opera en este país con 170.000 unidades circulando en todas sus ciudades. Tan solo en Shenzhen, los 16.000 buses urbanos eléctricos se han convertido en los vehículos “más limpios y menos contaminantes” para la población y, además, apenas generan contaminación acústica.
Desde que están en funcionamiento, la compañía Shenzhen Bus Group ha calculado que han conseguido reducir 440.000 toneladas de CO2, al año. Y, por si fuera poco, a las evidentes ventajas medioambientales, hay que sumarles las de rentabilidad. Incluso en el peor de los casos, el autobús eléctrico saldría más barato que uno convencional, después de quince años de uso. Es decir, la diferencia de precio se vería reflejada en la factura a partir de los 60.000 kilómetros. Y, aunque parezca una distancia muy elevada, esto solo significa realizar como mínimo 164 kilómetros por día, se deduce del estudio.
Un proceso costoso
Sin embargo, la implantación de decenas de autobuses eléctricos en la ciudad es muy costosa. En el caso de Shenzhen, “más de la mitad del precio del autobús ha sido financiado por el Gobierno”, ha reconocido Joseph Ma, subdirector general de la compañía, en una entrevista para The Guardian . Sin esta ayuda, difícilmente, las ciudades se pueden plantear establecer un modelo económico y sostenible para su transporte.
Otra de las complicaciones a la hora de conseguir plena inclusión del transporte eléctrico son las puntos de recarga. Aproximadamente, Shenzhen cuenta con 40.000 pilas de carga y un total de 180 instalaciones repartidas por toda la ciudad para poder cargarlas. “La mayoría de autobuses se cargan dos horas por la noche y ya pueden realizar un servicio completo de 200 kilómetros”, ha añadido Ma.
¿Y los taxis?
Esto es otro cantar. Para conseguir reducir las emisiones de CO2 a través de los taxis, los 22.000 vehículos que conforman la plantilla operativa en la ciudad deberían ser reemplazados. Y, de nuevo, Shenzhen Bus Group se ha adelantado y ya ha sustituido los 4.600 modelos que posee por vehículos puramente eléctricos.
Pero, otra vez, nos topamos con el mismo inconveniente: la recarga. En este caso, además, hay que sumar que los taxis no tienen rutas fijas y que, a la hora de poner a cargar los vehículos, pueden surgir problemas debido a la falta de estaciones. “Todavía estamos buscando soluciones y estamos pensando en alguna medida como incluir estos espacios de estacionamiento en áreas públicas o en los principales centros gubernamentales”, han explicado desde la compañía.
Madrid y Barcelona
Las principales ciudades españolas ya han dado los primeros pasos para avanzar en la “electrificación” de la flota municipal, dentro de su compromiso con la sostenibilidad y la búsqueda de alternativas para reducir el impacto del transporte en el medio ambiente. Su objetivo es conseguir una óptima calidad del aire en estas ciudades, a través de autobuses sostenibles y poco contaminantes.
Concretamente, en Madrid, el Ayuntamiento y la Empresa Municipal de Transportes (EMT) ya han emprendido un proyecto de movilidad sostenible a través de la renovación de las flotas de autobuses municipales para cumplir con el Plan A de Calidad de Aire y Cambio Climático, de cara al 2020. Por el momento, la capital cuenta con 15 buses cien por cien eléctricos y, entre 2019 y 2020, se prevé incorporar otros 40 autobuses eléctricos de modo que a finales de 2020, la flota de la EMT alcance los 93 vehículos de propulsión eléctrica, según han comunicado desde el Ayuntamiento.
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| Uno de los autobuses eléctricos que opera en Barcelona. (Marc Arias) |
Fuente: La Vanguardia
martes, 25 de diciembre de 2018
Comprender el mundo en el que luchamos: el caso de la China popular
Por el Cercle Henri Barbusse
El ascenso del "socialismo con características chinas" genera cada vez más miedo en el capitalismo imperialista y a sus grandes fortunas pero también incomoda a las fuerzas políticas que buscan a lo largo y ancho del mundo una alternativa a la ideología y a las políticas liberales y neocoloniales del capitalismo mundial.
Los imperialistas estadounidenses y europeos se esfuerzan en camuflar las diferencias entre su sistema de explotación del hombre por el hombre basado en la propiedad privada de los medios de producción e intercambio, la plusvalía, el beneficio máximo, y el "socialismo con características chinas".
En los países imperialistas (USA, UE, Japón) decadentes y en crisis, las fuerzas sociales y políticas que buscan una alternativa a los efectos devastadores del capitalismo ignoran las diferencias entre el Occidente capitalista-imperialista y el "socialismo de mercado" chino. Al ignorarlas, estas fuerzas alternativas antiliberales, incluyendo las que se reclaman del comunismo, miran a otra parte en búsqueda de una hipotética tercera vía en lugar de hacer un estudio serio y científico de la experiencia china en las condiciones actuales de la correlación de fuerzas nacida de la derrota temporal del campo socialista. Las experiencias de China, de Corea del Norte, de Vietnam y de Cuba, supervivientes del campo socialista derrotado, son erróneamente consideradas sin interés alguno. Así, algunos hablan del "socialismo del siglo XXI" adoptando la táctica de la avestruz ante estas experiencias y sin definir el contenido de clase, ni el fondo, ni la forma.
Esta consigna vacía da así la vuelta al mundo. Incluso en las neocolonias y países dependientes, vemos una actitud idéntica influenciada por la propaganda imperialista occidental que presenta a China como un "nuevo imperialismo competidor" y depredador.
Esto es particularmente cierto en África donde permanecen en silencio algunos "ex-prosoviéticos" mientras que algunos "ex-maoístas pro-chinos", al igual que las burguesías neocoloniales, repiten como loros la mentira propagada por sus amos imperialistas occidentales acerca del "nuevo colonialismo chino". Es por tanto necesario analizar la evolución de China a la luz del reto de la lucha de clases entre capital y trabajo, de la lucha de liberación nacional de los pueblos contra la opresión imperialista y del enfrentamiento inevitable entre imperialismo y supervivientes del campo socialista, del que vemos ya algunas manifestaciones con el bloqueo contra Cuba y Corea del Norte y la guerra económica contra China y el nuevo ciclo de guerras imperialistas.
África, Sudamérica y China bajo dominación
China es una de las más antiguas civilizaciones de la humanidad. Ha sido una potencia feudal bajo los distintos emperadores que la han gobernado durante siglos. Es considerada por algunos economistas como la primera economía mundial hasta principios del siglo XVIII.
Mucho antes de la era capitalista inaugurada con la expedición de Cristóbal Colón hacia las Américas, la China feudal era también una potencia científica y tecnológica como ilustran las expediciones marítimas del navegador chino Zheng He, almirante de la flota imperial del emperador Zhu Di (Yong Le), de la dinastía Ming: "La preparación de las expediciones es meticulosa, con la fundación por ejemplo de un instituto de lenguas extranjeras en Nanjing. Los intercambios comerciales son numerosos. De uno de estos viajes, trae una jirafa de Malindi, una ciudad swahili (el actual Kenya), que es considerada en China como un ejemplar del qilin, un animal legendario. Oro, plata, porcelana y seda son intercambiados por marfil y animales exóticos, como la cebra, el dromedario o la avestruz. Zheng He explora, durante todos estos años de viaje, las costas del sudeste asiático (en particular Java y Sumatra en la actual Indonesia); numerosas islas del Océano Índico (en particular el actual Sri Lanka). Remonta el Mar Rojo hasta Egipto y baja las costas africanas hasta Mozambique. Es después de una de estas expediciones que en 1414, el sultán de Malindi (en el actual Kenya) inaugura relaciones diplomáticas con China. Antes de estas exploraciones, la única otra expedición china lejana documentada es la del monje Xuanzang para traer de la India textos budistas, expedición que luego será relatada en la famosa obra La Peregrinación hacia el Oeste, aunque algunos testimonios dan fe de viajes hasta la península arábiga ya desde la dinastía Han, a principios del primer milenario. Cartas marítimas chinas circulan en el golfo pérsico entre marineros árabes, seguidos por los venecianos" (Wikipedia). Pero "a diferencia de los portugueses, los viajes de exploración emprendidos por los chinos no condujeron a una empresa de expansión ultra-mar" (ídem). Efectivamente, es el capitalismo europeo quien iba a abrir a partir de 1492 un periodo de conquistas territoriales y comercio triangular mediante la trata de negros de África después del genocidio de los amerindios.
Es después de las guerras del opio en el siglo XIX cuando las potencias capitalistas de Europa sojuzgaron a China, que seguía siendo feudal. Toda la parte marítima de China fue sometida por la violencia al comercio de las potencias capitalistas de Europa, que iniciaron el desmembramiento de China al apropriarse Hong Kong y Macao, que solamente fueron restituidas en 1997 [NdT: allí hay un error del autor del texto, pues Macao fue restituida en 1999].
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| Ilustración de un periódico anticolonialista francés durante las guerras del opio en China (siglo XIX) |
África también conoció tiempos de gloria con el Egipto faraónico, que es la más antigua civilización de la cuenca mediterránea y del mundo, como explica el historiador Cheikh Anta Diop.
Historiadores africanos revelan incluso que "Abubakri II (o Abubakar II, apodado el "emperador explorador") sería un emperador de Malí que habría reinado entre 1310 y 1312. En la tradición de los soberanos navegadores, habría partido hacia el oeste hasta la costa del Océano Atlántico, desde donde habría lanzado dos expediciones marítimas para ver "lo que había al otro lado del gran charco". Habiendo tomado la dirección de la segunda, jamás regresó de ella. Algunos han afirmado que habría llegado a América (antes de Cristóbal Colón), donde unos "negros" habrían sido apercibidos en el continente, como reportan López de Gómara o Pedro Mártir de Anglería. La fuente de esta historia se encuentra en la enciclopedia Masalik al-Absar de Shihab al-Din al-Umari (1300-1349), historiador de origen sirio, activo en Egipto. Este último tenía 24 años cuando el emperador maliense Mansa Musa dio de qué hablar en Egipto por su riqueza en oro cuando hizo su peregrinaje a La Meca en 1324. Según Al-Umari, cuando el gobernador de El Cairo le preguntó como consiguió el trono, Musa Ibn Amir Hajib contestó que aseguró la regencia del imperio cuando su predecesor partió hacia el Océano Atlántico" (Wikipedia).
Los imperios de Soninke, de Malí y de Songhai, por quedarnos en el oeste africano, y la Carta de Mandén bajo el emperador Sundjata Keita, que se puede considerar como uno de los textos más antiguos sobre los derechos humanos, son también pruebas históricas de que África conoció un proceso de evolución endógeno que solamente sería interrumpido con el nacimiento del capitalismo en Europa, con la trata de negros, la colonización y el semi-colonialismo. Lo mismo ocurre con América con las civilizaciones Inca y Azteca, sin olvidar las civilizaciones de la cuenca mediterránea, árabes, persas y turcos, cuyos aportes científicos y tecnológicos también serán importados por Europa, donde nacerá el capitalismo.
De esta manera Asia, América y África van a ser integradas mediante la violencia y la dominación en el proceso de "globalización capitalista", cuya fase superior es el imperialismo, con su fusión del capital bancario e industrial, sus empresas monopolísticas, sus guerras y su reparto colonial del planeta. El curso histórico del desarrollo endógeno de los modos de producción pre-coloniales hacia el capitalismo será interrumpido por la anexión colonial y el neocolonialismo.
Asia despega, en particular China
En el XIX Congreso del Partido Comunista Chino, el informe de su Secretario General, Xi Jinping, hace el balance siguiente: "la edificación económica ha cosechado éxitos importantes [...] Se ha mantenido un crecimiento medianamente elevado de la economía, de manera que nuestro país se encuentra en el primer rango de los principales países del mundo. Pasando de 54 billones de yuanes a 80 billones, el PIB de nuestro país ocupa el segundo lugar del mundo, con una contribución superior al 30% al crecimiento de la economía mundial. La reforma estructural desde el lado de la oferta se ha mantenido en profundidad, lo que ha permitido una optimización continua de nuestra estructura económica; la economía numérica y otras industrias nuevas han conocido un desarrollo fulgurante; la construcción de infraestructuras como líneas ferroviarias de alta velocidad, las rutas, los puentes, los puertos y los aeropuertos se ha acelerado. La modernización de la agricultura ha progresado a paso seguro, llevando la capacidad de producción de cereales a 600 millones de toneladas. La tasa de urbanización ha crecido de media un 1,2% al año, mientras que 80 millones de rurales se han instalado para convertirse en urbanos [...] La estrategia de desarrollo mediante la innovación ha sido aplicada de manera enérgica [...] se han logrado grandes realizaciones científicas y tecnológicas, como el módulo espacial Tiangong, el sumergible Jiaolong, el radiotelescopio esférico de apertura única Tianyan, el explorador de partículas de materia negra Wukong, el satélite de comunicación cuántica Mozi y el gran avión portador [...] los trabajos de construcción en los islotes y los arrecifes en el Mar de China Meridional. Se ha perfeccionado poco a poco un nuevo sistema de economía abierta, mientras que nuestro comercio exterior, nuestras inversiones en el extranjero y nuestras reservas de divisas se han clasificado sólidamente en las primeras filas en el mundo."
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| La cooperación soviética permitió durante los años 50 que se inicie una industrialización real en la China Popular (cartel de los años 50) |
La China socialista ha "por otra parte [...] tomado la iniciativa de construir una comunidad de destino para la humanidad y promovido la reforma del sistema de gobernanza mundial. Todo ello ha permitido a China gozar de una influencia creciente en el plano mundial, suscitar una adhesión creciente alrededor de ella y jugar un papel cada vez más activo en la remodelación de las relaciones internacionales. Así es como hemos podido aportar nuevas e importantes contribuciones a la paz y al desarrollo en el mundo" (ídem).
Los comunistas chinos consideran que "con la entrada del socialismo con características chinas en la nueva era, la principal contradicción en la sociedad china se ha transformado en la contradicción entre la aspiración creciente de la población a una vida mejor y el desarrollo desequilibrado e insuficiente de China. Nuestro país ya ha conseguido asegurar la satisfacción de las necesidades elementales y cotidianas de más de 1000 millones de personas, a conseguir en lo esencial una prosperidad media, y a alcanzar pronto la edificación integral de la sociedad moderadamente acomodada; las necesidades de la población para una vida mejor [...] exigente no solamente en lo que respecta a la vida material y cultural, sino también con respecto a la democracia, la legalidad, la justicia, la seguridad y el medio ambiente [...] Mientras que las fuerzas productivas sociales en China se encuentran en su conjunto en un nivel mucho más elevado y que nuestro país está en el primer rango mundial en numerosos terrenos en términos de capacidad de producción, el problema del desarrollo desequilibrado e insuficiente se impone con agudeza y es considerado además como el principal hándicap para satisfacer la aspiración creciente de la población a una vida mejor [...] El Partido y el Estado deben entonces actuar [...] al perseguir nuestros esfuerzos a favor del desarrollo, hacer todo lo posible para resolver el problema ligado a un desarrollo desequilibrado e insuficiente, y mejorar sensiblemente su calidad y sus logros, de manera a satisfacer de la mejor manera las necesidades crecientes de la población en los terrenos económico, político, cultural, social y ecológico" (ídem).
Los comunistas chinos planifican que "el periodo que separa el XIX Congreso del XX Congreso nacional del Partido constituye el periodo de transición entre los objetivos de los 'dos centenarios' [...] La primera fase va de 2020 a 2035; fase durante la cual, partiendo del establecimiento de la sociedad moderadamente acomodada, perseguiremos nuestros esfuerzos por realizar lo esencial de la transformación socialista. China verá entonces su potencia económica, científica y tecnológica crecer considerablemente, y se alzará al primer rango de los países innovadores [...] La segunda fase va de 2035 hasta la mitad del siglo; fase durante la cual, partiendo de la modernización realizada en lo esencial, vamos a perseguir nuestros esfuerzos durante otros 15 años para transformar nuestro país en un gran país socialista, hermoso, moderno, próspero, potente, democrático, armonioso y altamente civilizado [...] China se alzará al primer rango en el mundo" (ídem).
Estudiar científicamente la experiencia china
En vista de este informe, se revela que el Partido Comunista Chino (PCCh) sigue afirmándose como partido marxista-leninista que tiene como objetivo seguir con la edificación del socialismo. Los comunistas escépticos o que se hacen preguntas sobre la experiencia china se ven confrontados ante los hechos, ante la realidad objetiva de una estrategia de "socialismo de mercado", que también podríamos llamar "capitalismo de Estado", lo cual no cambia nada al fondo, y cuyos logros consistentes en el desarrollo económico, social y cultural de este país-continente de más de 1000 millones de habitantes han sido logrados por el Partido Comunista, es decir la vanguardia del proletariado chino.
En la base de la existencia de la burguesía en el país e incluso en el partido, está la diferenciación teórica y práctica entre burguesía nacionalista y compradora, es decir la oposición entre la fracción de la burguesía que lucha por la independencia nacional y la que se vende al imperialismo. En China, la burguesía compradora históricamente se ha refugiado en lo esencial en Taiwán, Hong Kong y Macao. La que se había quedado en la China continental se alió con el Partido Comunista y es incluso militante del mismo. En el Partido y en el Estado coexisten proletariado, campesinado, intelligentsia y burguesía nacionalista. Estas clases sociales que tienen por objetivo la revolución de liberación nacional anti-imperialista aceptan la dirección del Partido Comunista que pilota el proceso de desarrollo nacional que está en la base de la edificación de la sociedad socialista.
¿No vemos allí elementos que se encuentran en la estrategia diplomática defensiva para la paz de Corea del Norte que reúne en parte a sectores de la burguesía surcoreana contra la agresividad de los imperialistas USA y que tiene como objetivo "un país, una nación, un pueblo y dos sistemas"? ¿No vemos allí un aspecto del "socialismo de mercado" vietnamita? ¿No vemos allí la vía adoptada por Cuba con los "trabajadores por cuenta propia"?
Se puede señalar la contradicción permanente entre los intereses de clase del proletariado, del campesinado pobre y de la burguesía. Pero no se puede ignorar que el factor NACIONAL, es decir la liberación nacional y la salida del subdesarrollo impuesto por el imperialismo puede hacer prevalecer la unidad de contrarios. Lucha de contrarios y unidad de contrarios están en relación dialéctica de manera que la lucha de contrarios puede temporalmente (y dependiendo de la situación objetiva durante un periodo histórico relativamente largo) ceder su lugar estratégico de contradicción principal a la unidad de contrarios. Se trata aquí de un compromiso entre clases sociales patrióticas.
Es manifiestamente lo que ocurre en China. Hay que mirar esta ecuación no solamente desde el punto de vista del proletariado, del campesinado por largo tiempo mayoritario en China, sino también desde el punto de vista de la burguesía nacional. Uno de los factores clave aquí es el interés común a todas las clases de la sociedad china (con excepción de la burguesía compradora) de acabar con el hambre, el semi-colonialismo y el semi-feudalismo y, después de las dos revoluciones en 1912 y en 1949, de edificar un país y una sociedad desarrollada oponiéndose al imperialismo.
Allí es donde los dirigentes del PCCh han sabido, a partir del análisis concreto de las condiciones de su país, proponer a las clases sociales una alianza que las reúna a todas (proletariado, campesinado, intelligentsia y burguesía nacionalista) bajo la dirección de los comunistas para liberar y desarrollar el país. Mao Zedong fue el primero en haber teorizado tal alianza estratégica que pone en movimiento la dialéctica de "la lucha y unidad de contrarios" a partir de la diferencia entre "contradicción principal y secundaria". La experiencia china demuestra que en algunas condiciones la burguesía nacionalista puede aceptar temporalmente el papel dirigente del Partido Comunista, el cual favorece un compromiso que permite el beneficio capitalista al mismo tiempo que eleva el nivel de vida general del conjunto de los trabajadores.
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Elevar una barrera infranqueable entre las experiencias soviética, china, coreana, vietnamita y cubana, etc., es una desviación de izquierda anti-marxista-leninista que consiste en confundir la esencia, el contenido de clase con las formas y particularidades nacionales, al mismo tiempo que ignora la correlación de fuerzas entre clases a escala nacional e internacional, que necesariamente tiene que influir en el proceso revolucionario.
Absolutizar o subestimar las particularidades nacionales hasta el punto de cambiarle el significado al fondo, la esencia de clase del proceso revolucionario, es caer en una desviación de derecha y capitular en la lucha de clases y la lucha nacional revolucionaria para emanciparse de la dominación imperialista.
Ignorar o subestimar las particularidades nacionales hasta el punto de no considerar ningún compromiso, de no tener en cuenta la realidad de la correlación de fuerzas como hacen los grupos trotskistas sectarios que oponen sistemáticamente frente popular y clase contra clase, es convertirse en un revolucionario de salón que no merece más que el desprecio de las clases oprimidas.
Los hay que dedican su tiempo en construir murallas de China entre la matriz de las revoluciones que es Octubre de 1917 y las revoluciones china, coreana, vietnamita, cubana. Pero si bien ninguna es la copia de la otra, tienen, por el lugar y el papel de los Partidos Comunistas respectivos, a la vez grandes diferencias ligadas a las condiciones nacionales propias y a las condiciones del momento, y grandes similitudes ligadas a las clases sociales que representan, aunque en este plano también tienen ciertas particularidades, en particular en lo que respecta a la cuestión de las alianzas con las burguesías nacionales.
La URSS liquidó a la burguesía como clase social al expropiarla cuasi-integralmente entre 1928 y 1936, lo cual no es el caso en China. En Cuba lo esencial de la burguesía se ha exiliado donde está el gran hermano de clase, que al mismo tiempo es amo y señor en Miami en los Estados Unidos. En Corea, la burguesía se ha dotado de su Estado de clase en el sur bajo la protección del imperialismo USA. En Vietnam, los burgueses han sido saboteados en su proyecto de Estado en el sur y muchos se han convertido en "boat-people" recuperados por los imperialistas de Europa y Estados Unidos.
No hay fundamento científico alguno para exagerar las diferencias existentes hasta el punto de estar ciego ante el contenido de clase y el objetivo de clase de las experiencias revolucionarias comunistas. Tampoco se puede, excepto si queremos insultar el materialismo dialéctico y el materialismo histórico, hacer de los errores cometidos por los unos y los otros (y los hubo a veces de una gran importancia como el de la división del Movimiento Comunista Internacional y el de las alianzas con el imperialismo) como si tuvieran el alcance irremediable de la traición criminal de la socialdemocracia durante la guerra imperialista de 1914-1918, que apoyaba y llamaba a los obreros de cada país a dispararse entre ellos para los intereses de los capitalistas o la traición de la dirección del PCUS que entre 1985 y 1991 organizó la derrota del campo socialista, la contrarrevolución burguesa y la restauración del capitalismo en la patria de Lenin.
Hay que decirlo claramente: las experiencias socialistas-comunistas en curso en China, en Corea del Norte, en Vietnam y en Cuba ponen en tela de juicio las pretensiones pomposas de los oportunistas de derecha y de los izquierdistas sectarios en el Movimiento Comunista en cada país y a escala internacional.
Aquellos y aquellas que adquieran consciencia de ello deben reestudiar estas experiencias a la luz de los hechos y de la práctica para reaprender, sobre la base del materialismo dialéctico y del materialismo histórico, las verdaderas lecciones de Octubre de 1917 y del marxismo-leninismo como guía para la acción revolucionaria del proletariado y de los pueblos oprimidos.
Dicho esto: todas estas experiencias plantean la cuestión fundamental de Lenin en la época de la NEP en cada etapa de su desarrollo: ¿Quién vencerá? Allí es donde la vigilancia debe ser rigurosa sin capitular jamás frente al enemigo de clase interior y exterior. La URSS, que se había deshecho de la clase burguesa, sufrió la derrota y el regreso del capitalismo, por lo tanto es aún más cierto para los países donde coexiste el proletariado a la cabeza del Estado y las burguesías en la economía. Pero en vista de los éxitos de los supervivientes del campo socialista, no hay ningún motivo para alarmarse en cada giro de la lucha de clases en estos países resistentes que actualmente le hacen honor al comunismo mundial.
Fuente: http://cercles.communistes.free.fr/chb/publi/tracts/2018_09_01_chine.pdf
Los hay que dedican su tiempo en construir murallas de China entre la matriz de las revoluciones que es Octubre de 1917 y las revoluciones china, coreana, vietnamita, cubana. Pero si bien ninguna es la copia de la otra, tienen, por el lugar y el papel de los Partidos Comunistas respectivos, a la vez grandes diferencias ligadas a las condiciones nacionales propias y a las condiciones del momento, y grandes similitudes ligadas a las clases sociales que representan, aunque en este plano también tienen ciertas particularidades, en particular en lo que respecta a la cuestión de las alianzas con las burguesías nacionales.
La URSS liquidó a la burguesía como clase social al expropiarla cuasi-integralmente entre 1928 y 1936, lo cual no es el caso en China. En Cuba lo esencial de la burguesía se ha exiliado donde está el gran hermano de clase, que al mismo tiempo es amo y señor en Miami en los Estados Unidos. En Corea, la burguesía se ha dotado de su Estado de clase en el sur bajo la protección del imperialismo USA. En Vietnam, los burgueses han sido saboteados en su proyecto de Estado en el sur y muchos se han convertido en "boat-people" recuperados por los imperialistas de Europa y Estados Unidos.
No hay fundamento científico alguno para exagerar las diferencias existentes hasta el punto de estar ciego ante el contenido de clase y el objetivo de clase de las experiencias revolucionarias comunistas. Tampoco se puede, excepto si queremos insultar el materialismo dialéctico y el materialismo histórico, hacer de los errores cometidos por los unos y los otros (y los hubo a veces de una gran importancia como el de la división del Movimiento Comunista Internacional y el de las alianzas con el imperialismo) como si tuvieran el alcance irremediable de la traición criminal de la socialdemocracia durante la guerra imperialista de 1914-1918, que apoyaba y llamaba a los obreros de cada país a dispararse entre ellos para los intereses de los capitalistas o la traición de la dirección del PCUS que entre 1985 y 1991 organizó la derrota del campo socialista, la contrarrevolución burguesa y la restauración del capitalismo en la patria de Lenin.
Hay que decirlo claramente: las experiencias socialistas-comunistas en curso en China, en Corea del Norte, en Vietnam y en Cuba ponen en tela de juicio las pretensiones pomposas de los oportunistas de derecha y de los izquierdistas sectarios en el Movimiento Comunista en cada país y a escala internacional.
Aquellos y aquellas que adquieran consciencia de ello deben reestudiar estas experiencias a la luz de los hechos y de la práctica para reaprender, sobre la base del materialismo dialéctico y del materialismo histórico, las verdaderas lecciones de Octubre de 1917 y del marxismo-leninismo como guía para la acción revolucionaria del proletariado y de los pueblos oprimidos.
Dicho esto: todas estas experiencias plantean la cuestión fundamental de Lenin en la época de la NEP en cada etapa de su desarrollo: ¿Quién vencerá? Allí es donde la vigilancia debe ser rigurosa sin capitular jamás frente al enemigo de clase interior y exterior. La URSS, que se había deshecho de la clase burguesa, sufrió la derrota y el regreso del capitalismo, por lo tanto es aún más cierto para los países donde coexiste el proletariado a la cabeza del Estado y las burguesías en la economía. Pero en vista de los éxitos de los supervivientes del campo socialista, no hay ningún motivo para alarmarse en cada giro de la lucha de clases en estos países resistentes que actualmente le hacen honor al comunismo mundial.
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| Cartel chino que compara la Comuna de Shanghái (1922), que prepara la revolución china, con la Comuna de París (1871) |
Fuente: http://cercles.communistes.free.fr/chb/publi/tracts/2018_09_01_chine.pdf
lunes, 24 de diciembre de 2018
Se reduce desertificación y aumenta cobertura forestal en China en 40 años
BEIJING, 24 de diciembre (Xinhua) -- China ha reducido la desertificación e incrementado la cobertura forestal desde 1978, gracias al Programa de Forestación Tres-Norte (TNAP, siglas en inglés), de acuerdo con un informe dado a conocer hoy lunes.
Implementado en el noreste, el norte y el noroeste del país, el TNAP es un programa nacional para luchar contra la erosión de los suelos y el daño causado por el viento y la arena, a través de la siembra de bosques de ciertas especies que fortalecen la tierra sobre la que crecen.
El área de los llamados "bosques de reparación de arenas" se ha incrementado en un 154 por ciento en los últimos 40 años, lo que ha contribuido a la reducción de la desertificación en cerca de un 15 por ciento, según un informe emitido conjuntamente por la Administración Nacional de Bosques y Praderas y la Academia de Ciencias de China.
A lo largo de las últimas cuatro décadas, el TNAP aumentó el área cubierta de bosques en 30,14 millones de hectáreas y elevó la tasa de cobertura forestal del 5,05 por ciento al 13,57 por ciento en las regiones donde se aplica, precisó Liu Dongsheng, subdirector de la administración.
"El área desertificada de China se ha reducido significativamente desde el año 2000 gracias a la construcción del TNAP y a la conciencia cada vez más generalizada de la ciudadanía con respecto a la protección ambiental", dijo Zhu Jiaojun, director del Instituto de Ecología Aplicada, con sede en la ciudad de Shenyang, capital de la provincia nororiental de Liaoning.
El programa también ha jugado un importante papel en la prevención de las tormentas de arena en la región Beijing-Tianjin-Hebei.
Los bosques protectores del TNAP ayudan a prevenir las tormentas de arena al eliminar las fuentes de arena, explicó Zhu.
De acuerdo con datos oficiales, el tiempo de tormentas de arena por año cayó de 5,1 días en 1978 a 0,1 días en 2015.
Implementado en el noreste, el norte y el noroeste del país, el TNAP es un programa nacional para luchar contra la erosión de los suelos y el daño causado por el viento y la arena, a través de la siembra de bosques de ciertas especies que fortalecen la tierra sobre la que crecen.
El área de los llamados "bosques de reparación de arenas" se ha incrementado en un 154 por ciento en los últimos 40 años, lo que ha contribuido a la reducción de la desertificación en cerca de un 15 por ciento, según un informe emitido conjuntamente por la Administración Nacional de Bosques y Praderas y la Academia de Ciencias de China.
A lo largo de las últimas cuatro décadas, el TNAP aumentó el área cubierta de bosques en 30,14 millones de hectáreas y elevó la tasa de cobertura forestal del 5,05 por ciento al 13,57 por ciento en las regiones donde se aplica, precisó Liu Dongsheng, subdirector de la administración.
"El área desertificada de China se ha reducido significativamente desde el año 2000 gracias a la construcción del TNAP y a la conciencia cada vez más generalizada de la ciudadanía con respecto a la protección ambiental", dijo Zhu Jiaojun, director del Instituto de Ecología Aplicada, con sede en la ciudad de Shenyang, capital de la provincia nororiental de Liaoning.
El programa también ha jugado un importante papel en la prevención de las tormentas de arena en la región Beijing-Tianjin-Hebei.
Los bosques protectores del TNAP ayudan a prevenir las tormentas de arena al eliminar las fuentes de arena, explicó Zhu.
De acuerdo con datos oficiales, el tiempo de tormentas de arena por año cayó de 5,1 días en 1978 a 0,1 días en 2015.
jueves, 20 de diciembre de 2018
Todo el partido y toda la sociedad deben adquirir una concepción marxista de la mujer
*En lo que viene, el camarada Jiang Zemin antiguo secretario general del PCCh, nos ofrecerá un análisis de la cuestión de la mujer desde el marxismo. Hemos de ser conscientes del contexto en el que se produce el discurso, en el de una China que despertaba del feudalismo 40 años ha con unas fuerzas productivas muy atrasadas, y un país del tercer mundo al fin y al cabo. Como es natural, la cuestión de la mujer no puede ser abordada del mismo modo que puede serlo en Occidente, al igual que cualquier otra, por este motivo podremos encontrar premisas que a nuestra percepción occidental, de un mayor desarrollo de las fuerzas productivas, sean atrasadas.
Sin embargo se manifiestan unos puntos cardinales comunes a todas las naciones que obedecen a las leyes fundamentales del materialismo histórico, y esto es bien necesario tenerlo en cuenta ante la ofensiva ideológica que está sufriendo el proletariado occidental por parte del posmodernismo y otras concepciones burguesas, las cuales pretenden aislar y secuestrar a la mujer obrera para volverla en contra de la clase trabajadora y los pueblos oprimidos del mundo. Leamos.
Por el camarada Jiang Zemin
Discurso pronunciado el 7 de marzo de 1990 en un mitin conmemorativo del 80.º aniversario del Día Internacional de la Mujer Trabajadora (8 de marzo).
El Día Internacional de la Mujer Trabajadora, el 8 de marzo, creado en atención a las aspiraciones de libertad e igualdad de las numerosas mujeres oprimidas, se ha convertido a partir de la misma fecha de su constitución en una bandera de las mujeres trabajadoras de todo el mundo en su lucha unida por la emancipación. Al correr de 80 años, los movimientos femeninos se han desarrollado con ímpetu a lo largo y ancho de nuestro planeta. Las reclamaciones en pro de la liberación femenina y la igualdad entre ambos sexos han desembocado en una corriente histórica irreversible en la comunidad internacional.
El movimiento por la emancipación de las mujeres en China ha seguido una trayectoria tan ardua como gloriosa. Con la introducción de ideas de la revolución democrática burguesa, el movimiento femenino chino brilló radiante en determinado momento de la época moderna del país, pero se vio deprimido muy pronto por el fracaso de la revolución democrática dirigida por la burguesía. No lograría desarrollarse con brío y reemprender audaz su rumbo hasta su incorporación orgánica, bajo la dirección del Partido Comunista de China, al movimiento revolucionario proletario. Ya mostró gran vitalidad y fuerza en el apogeo revolucionario en 1924, cuando en Guangzhou, núcleo de la Gran Revolución, se celebró por primera vez el 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora. En los decenios subsiguientes, el movimiento iría adquiriendo una forma relativamente completa en el curso histórico de la revolución y la construcción de China, y se ha convertido, al igual que los de los obreros, los campesinos y los jóvenes, en un importante componente del gran movimiento revolucionario de masas de nuestro país.
La teoría que sigue el Partido Comunista de China para guiar el movimiento femenino son los fundamentos del marxismo y su concepción de la mujer. Se trata de una concepción que implica analizar y sintetizar de manera científica, haciendo uso de la concepción del mundo y la metodología del materialismo dialéctico e histórico, problemas esenciales como la evolución de la condición social de las mujeres, el papel y los derechos sociales que les corresponden y las vías de la lucha por su emancipación. Esta concepción de la mujer forma parte del sistema teórico del marxismo. Los principales aspectos que la componen son:
Primero, la opresión de la mujer es un fenómeno social propio de de- terminadas fases del desarrollo histórico de la humanidad. En la antigüedad remota ya hubo igualdad entre ambos sexos. Sólo con la creación de la propiedad privada y el antagonismo de clases en la comunidad humana la mujer iba a quedar despojada de su derecho de propiedad sobre los bienes y excluida del trabajo en la sociedad, reduciéndose a ser esclava de la familia y dependiente del hombre. Este fenómeno es producto de ciertas circunstancias históricas, por lo que será sustituido inevitablemente por la igualdad entre hombre y mujer bajo las nuevas condiciones históricas.
En segundo lugar, el nivel de la emancipación femenina es un indicador natural para valorar la liberación general. En una sociedad basada en la propiedad privada, el que la mujer se encuentre oprimida es en esencia una manifestación particular de la opresión de clases. Esta situación existente allí no sólo se ve determinada por el sistema socioeconómico y protegida por el régimen sociopolítico, sino que también ha penetrado en la mentalidad de la gente a través de la ideología social. Por lo tanto, la emancipación de la mujer tiene que hacerse realidad junto con la liberación social de todo el pueblo explotado y oprimido.
Como tercer aspecto, una importante condición previa para la emancipación de la mujer es su incorporación al trabajo en la sociedad. A fin de cuentas, es la condición productiva de una persona en la sociedad lo que determina su condición social y familiar. Como Engels señaló, “La emancipación de la mujer y su igualdad con el hombre son y seguirán siendo imposibles mientras permanezca excluida del trabajo productivo social y confinada dentro del trabajo doméstico, que es un trabajo privado”[1]. Esta condición previa sólo puede lograrse verdadera y plenamente bajo el sistema socialista.
En cuarto lugar, la liberación femenina es un largo proceso histórico. Está condicionada tanto por las relaciones de producción como por las fuerzas productivas, e influenciada tanto por el nivel de la producción material como por el grado de civilización moral. Derrocar el sistema social de opresión del ser humano por el ser humano y establecer el poder estatal bajo el cual el pueblo es dueño del país proporciona la garantía fundamental para alcanzar la emancipación de la mujer y la igualdad entre ambos sexos. Sin embargo, pasar de esta igualdad en sentido jurídico a una de he- cho es una tarea todavía muy ardua.
Y en quinto y último lugar, las mujeres desempeñan un papel de gran significado en crear la civilización humana e impulsar el desarrollo social. Tanto la mujer como el hombre son promotores de progreso histórico humano y creadores de civilización material y moral para la sociedad, por lo que deben tener por igual dignidad, integridad, derechos y condición. En la procreación humana, la mujer, con mayor valor intrínseco, ha hecho contribuciones particulares. Respetarla y protegerla constituye una importante marca de progreso social y, asimismo, una norma legal y una conducta ética propias de una sociedad civilizada.
En el proceso de combinar los principios generales del marxismo con la práctica concreta de la revolución china, el Partido Comunista de China siempre ha prestado atención a aplicar los fundamentos del marxismo y su concepción de la mujer al análisis, estudio y solución de los problemas de ésta. En cada fase de desarrollo de la revolución y la construcción del país, nuestro Partido ha formulado directrices y decisiones explícitas para el movimiento femenino, garantizando así su desarrollo continuo por un rumbo correcto.
El camarada Mao Zedong emitió una célebre sentencia imbuida de filosofía y pasión: “El día en que las mujeres de todo el país se pongan de pie, será el momento en que triunfe la revolución china”[2]. Se trataba de una ardiente esperanza de que las mujeres chinas se lanzaran a la revolución, y también un cálido elogio a ellas por su papel histórico con tal actuación. Las mujeres chinas, al integrar la conquista de la propia emancipación con la del proletariado y las amplias masas populares y la de la nación china, han hecho méritos históricos indelebles en las prolongadas guerras revolucionarias, luchando heroicamente y avanzando en oleadas sucesivas sin detenerse ante el derrame de sangre y el sacrificio.
La fundación de la Nueva China ha permitido a las mujeres de todo el país lograr su emancipación histórica. En el Programa Común, que aprobó con carácter de Constitución provisional la I Sesión Plenaria de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino, se declaraba explícitamente “la abolición del sistema feudal que ataba a las mujeres” y se estipulaba que “la mujer goza de iguales derechos que el hombre en la vida política, económica, cultural, educacional y social, y se implanta la libertad de matrimonio para el hombre y la mujer”. En la Constitución, las leyes y los reglamentos pertinentes promulgados en el país en sucesivas ocasiones posteriores, se han formulado estipulaciones más claras y perfeccionadas sobre los derechos de la mujer. El Partido y el Estado han adoptado también una serie de políticas y medidas para crear continuamente condiciones favorables para que una abundancia de mujeres se incorpore a la producción social, participe y delibere sobre los asuntos estatales, reciba educación y tenga libertad de matrimonio.
Bajo el sistema socialista, las mujeres de las diversas etnias de nuestro país han alcanzado a liberar al máximo su inteligencia y sabiduría, antes trabadas. Al desplegar el espíritu de poseedoras del país, se han consagrado con dinamismo a la lucha por erradicar los vestigios feudales y han participado ampliamente en la construcción socialista y otras actividades sociales, poniendo en juego su papel insustituible en diversos ámbitos, como la producción industrial y agrícola, la educación, la ciencia, la cultura y la sanidad. Se ha robustecido constantemente el contingente de trabajadoras, y de éstas ha brotado un gran número de cuadros, estudiosas y especialistas. Como nuevas activistas en la construcción socialista del país, las mujeres se han ganado cada vez más reconocimiento y encomio en la sociedad. A partir de la III Sesión Plenaria del XI Comité Central del Partido, han podido en su inmensa mayoría emancipar aún más la mente, actuar con autosostenimiento y autofortalecimiento, mantener firme la línea fundamental del Partido y entregarse a la gran práctica de la modernización socialista, la reforma y la apertura, por lo que han contribuido notoriamente a salvaguardar la situación de estabilidad y unidad en lo político, desarrollar la economía nacional, elevar el nivel de las fuerzas productivas sociales, hacer florecer la educación, la ciencia y la cultura, y fomentar la civilización moral socialista. Su talento infinito y su gran fuerza se han hecho valer cada vez más a plenitud.
Al echar una mirada retrospectiva a la evolución histórica del movimiento femenino en China, se puede sacar la siguiente conclusión fundamental: sin la dirección del Partido Comunista de China y la garantía del sistema socialista, habría sido imposible la emancipación de las mujeres chinas. Reafirmarse en tal dirección y en el camino socialista es la opción histórica del pueblo chino y, a la vez, una vía inevitable para el movimiento por la liberación femenina en el país.
En el mundo de hoy se dan muchos nuevos cambios, circunstancias y problemas, pero la corriente histórica de paz, desarrollo y progreso de la humanidad es irreversible. Debemos seguir nuestro propio camino de manera firme y persistente, conforme a la línea establecida por la III Sesión Plenaria del XI Comité Central del Partido y al espíritu de las Sesiones Plenarias IV y V del XIII Comité Central, y de acuerdo con el grandioso proyecto concebido por el camarada Deng Xiaoping para la construcción de un socialismo con peculiaridades chinas.
El decenio venidero va a constituir una fase crucial para materializar las metas estratégicas generales de la modernización socialista del país y, asimismo, un periodo significativo para determinar el futuro destino de la nación china entre la prosperidad y la decadencia, entre la gloria y la deshonra. Hemos de mantener siempre la estabilidad social, consolidar y fomentar una situación política de estabilidad y unidad, y realizar de manera concienzuda y apropiada la labor de rectificación y saneamiento y la profundización de la reforma, con el propósito de lograr un desarrollo continuo, estable y coordinado de la economía nacional y duplicar una vez más el producto nacional bruto a finales del presente siglo. Para cumplir estas tareas, debemos apoyarnos en las amplias masas populares, incluidas las mujeres. De no haber sido por la lucha heroica y la entrega consciente de las mujeres de todas las etnias del país, que representan la mitad de la población, habrían sido imposibles los grandes éxitos de la revolución, la construcción y la reforma de China.
La mujer china tiene la bella tradición de aportar fuerzas al país y ganar honores para la nación. En el actual periodo de trascendencia histórica, las mujeres de las diversas etnias y de los diferentes círculos sociales deben afianzarse en su fe, estrechar la unidad, tratar correctamente las relaciones entre los intereses personales y los estatales y entre los inmediatos y los de largo alcance, y proceder con laboriosidad y economía en la construcción del país y el gobierno del hogar, con el objeto de hacer más aportes a la labor de rectificación y saneamiento, a la profundización de la reforma, a la estabilidad social y al desarrollo económico. Deben promover con entusiasmo modos de vivir científicos, sanos y civilizados, romper con todo tipo de normas obsoletas, malas costumbres y supersticiones feudales, aplicar a conciencia la planificación familiar y esmerarse en la formación de la generación venidera, desempeñando su importante papel en el fomento de la civilización moral socialista. Que las mujeres de la parte continental y las compatriotas de Taiwan, Hong Kong y Macao vayan mano con mano para impulsar conjuntamente la gran causa de reunificar la patria y revitalizar la nación china.
El Partido y el gobierno depositan su ardiente esperanza en las numerosas mujeres. Desean que ustedes, con miras a asumir mejor sus tareas en los distintos terrenos, procuren elevar su propia calidad, adquirir conocimientos culturales, científicos y tecnológicos, fomentar el espíritu de respeto, confianza, sostenimiento y refuerzo propios, y afianzar aún más el sentido de misión histórica y el de responsabilidad social para convertirse en nuevas mujeres socialistas dotadas de ideales, ética, cultura y disciplina.
Las mujeres soportan dos cargas pesadas, el trabajo y la familia, por lo que pueden encontrar dificultades de algún que otro tipo en el curso de avance. Los comités del Partido y los gobiernos de las diversas instancias deben prestar oído atento a la voz de ellas, preocuparse de sus sufrimientos, defender sus derechos e intereses legítimos y esforzarse por aplacar sus inquietudes y resolver sus apuros, al tiempo que fortalecer eficazmente la dirección sobre la labor de la Federación de Mujeres y ayudarla a subsanar las dificultades y problemas en el trabajo. Los distintos sectores pertinentes de la sociedad también han de empeñarse en hacer más cosas positivas y sustanciales a favor de las masas femeninas. La sociedad en su conjunto tiene que adquirir una concepción civilizada y progresista de la mujer.
Notas:
Sin embargo se manifiestan unos puntos cardinales comunes a todas las naciones que obedecen a las leyes fundamentales del materialismo histórico, y esto es bien necesario tenerlo en cuenta ante la ofensiva ideológica que está sufriendo el proletariado occidental por parte del posmodernismo y otras concepciones burguesas, las cuales pretenden aislar y secuestrar a la mujer obrera para volverla en contra de la clase trabajadora y los pueblos oprimidos del mundo. Leamos.
Por el camarada Jiang Zemin
Discurso pronunciado el 7 de marzo de 1990 en un mitin conmemorativo del 80.º aniversario del Día Internacional de la Mujer Trabajadora (8 de marzo).
El Día Internacional de la Mujer Trabajadora, el 8 de marzo, creado en atención a las aspiraciones de libertad e igualdad de las numerosas mujeres oprimidas, se ha convertido a partir de la misma fecha de su constitución en una bandera de las mujeres trabajadoras de todo el mundo en su lucha unida por la emancipación. Al correr de 80 años, los movimientos femeninos se han desarrollado con ímpetu a lo largo y ancho de nuestro planeta. Las reclamaciones en pro de la liberación femenina y la igualdad entre ambos sexos han desembocado en una corriente histórica irreversible en la comunidad internacional.
El movimiento por la emancipación de las mujeres en China ha seguido una trayectoria tan ardua como gloriosa. Con la introducción de ideas de la revolución democrática burguesa, el movimiento femenino chino brilló radiante en determinado momento de la época moderna del país, pero se vio deprimido muy pronto por el fracaso de la revolución democrática dirigida por la burguesía. No lograría desarrollarse con brío y reemprender audaz su rumbo hasta su incorporación orgánica, bajo la dirección del Partido Comunista de China, al movimiento revolucionario proletario. Ya mostró gran vitalidad y fuerza en el apogeo revolucionario en 1924, cuando en Guangzhou, núcleo de la Gran Revolución, se celebró por primera vez el 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora. En los decenios subsiguientes, el movimiento iría adquiriendo una forma relativamente completa en el curso histórico de la revolución y la construcción de China, y se ha convertido, al igual que los de los obreros, los campesinos y los jóvenes, en un importante componente del gran movimiento revolucionario de masas de nuestro país.
La teoría que sigue el Partido Comunista de China para guiar el movimiento femenino son los fundamentos del marxismo y su concepción de la mujer. Se trata de una concepción que implica analizar y sintetizar de manera científica, haciendo uso de la concepción del mundo y la metodología del materialismo dialéctico e histórico, problemas esenciales como la evolución de la condición social de las mujeres, el papel y los derechos sociales que les corresponden y las vías de la lucha por su emancipación. Esta concepción de la mujer forma parte del sistema teórico del marxismo. Los principales aspectos que la componen son:
Primero, la opresión de la mujer es un fenómeno social propio de de- terminadas fases del desarrollo histórico de la humanidad. En la antigüedad remota ya hubo igualdad entre ambos sexos. Sólo con la creación de la propiedad privada y el antagonismo de clases en la comunidad humana la mujer iba a quedar despojada de su derecho de propiedad sobre los bienes y excluida del trabajo en la sociedad, reduciéndose a ser esclava de la familia y dependiente del hombre. Este fenómeno es producto de ciertas circunstancias históricas, por lo que será sustituido inevitablemente por la igualdad entre hombre y mujer bajo las nuevas condiciones históricas.
En segundo lugar, el nivel de la emancipación femenina es un indicador natural para valorar la liberación general. En una sociedad basada en la propiedad privada, el que la mujer se encuentre oprimida es en esencia una manifestación particular de la opresión de clases. Esta situación existente allí no sólo se ve determinada por el sistema socioeconómico y protegida por el régimen sociopolítico, sino que también ha penetrado en la mentalidad de la gente a través de la ideología social. Por lo tanto, la emancipación de la mujer tiene que hacerse realidad junto con la liberación social de todo el pueblo explotado y oprimido.
Como tercer aspecto, una importante condición previa para la emancipación de la mujer es su incorporación al trabajo en la sociedad. A fin de cuentas, es la condición productiva de una persona en la sociedad lo que determina su condición social y familiar. Como Engels señaló, “La emancipación de la mujer y su igualdad con el hombre son y seguirán siendo imposibles mientras permanezca excluida del trabajo productivo social y confinada dentro del trabajo doméstico, que es un trabajo privado”[1]. Esta condición previa sólo puede lograrse verdadera y plenamente bajo el sistema socialista.
En cuarto lugar, la liberación femenina es un largo proceso histórico. Está condicionada tanto por las relaciones de producción como por las fuerzas productivas, e influenciada tanto por el nivel de la producción material como por el grado de civilización moral. Derrocar el sistema social de opresión del ser humano por el ser humano y establecer el poder estatal bajo el cual el pueblo es dueño del país proporciona la garantía fundamental para alcanzar la emancipación de la mujer y la igualdad entre ambos sexos. Sin embargo, pasar de esta igualdad en sentido jurídico a una de he- cho es una tarea todavía muy ardua.
Y en quinto y último lugar, las mujeres desempeñan un papel de gran significado en crear la civilización humana e impulsar el desarrollo social. Tanto la mujer como el hombre son promotores de progreso histórico humano y creadores de civilización material y moral para la sociedad, por lo que deben tener por igual dignidad, integridad, derechos y condición. En la procreación humana, la mujer, con mayor valor intrínseco, ha hecho contribuciones particulares. Respetarla y protegerla constituye una importante marca de progreso social y, asimismo, una norma legal y una conducta ética propias de una sociedad civilizada.
En el proceso de combinar los principios generales del marxismo con la práctica concreta de la revolución china, el Partido Comunista de China siempre ha prestado atención a aplicar los fundamentos del marxismo y su concepción de la mujer al análisis, estudio y solución de los problemas de ésta. En cada fase de desarrollo de la revolución y la construcción del país, nuestro Partido ha formulado directrices y decisiones explícitas para el movimiento femenino, garantizando así su desarrollo continuo por un rumbo correcto.
El camarada Mao Zedong emitió una célebre sentencia imbuida de filosofía y pasión: “El día en que las mujeres de todo el país se pongan de pie, será el momento en que triunfe la revolución china”[2]. Se trataba de una ardiente esperanza de que las mujeres chinas se lanzaran a la revolución, y también un cálido elogio a ellas por su papel histórico con tal actuación. Las mujeres chinas, al integrar la conquista de la propia emancipación con la del proletariado y las amplias masas populares y la de la nación china, han hecho méritos históricos indelebles en las prolongadas guerras revolucionarias, luchando heroicamente y avanzando en oleadas sucesivas sin detenerse ante el derrame de sangre y el sacrificio.
La fundación de la Nueva China ha permitido a las mujeres de todo el país lograr su emancipación histórica. En el Programa Común, que aprobó con carácter de Constitución provisional la I Sesión Plenaria de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino, se declaraba explícitamente “la abolición del sistema feudal que ataba a las mujeres” y se estipulaba que “la mujer goza de iguales derechos que el hombre en la vida política, económica, cultural, educacional y social, y se implanta la libertad de matrimonio para el hombre y la mujer”. En la Constitución, las leyes y los reglamentos pertinentes promulgados en el país en sucesivas ocasiones posteriores, se han formulado estipulaciones más claras y perfeccionadas sobre los derechos de la mujer. El Partido y el Estado han adoptado también una serie de políticas y medidas para crear continuamente condiciones favorables para que una abundancia de mujeres se incorpore a la producción social, participe y delibere sobre los asuntos estatales, reciba educación y tenga libertad de matrimonio.
Bajo el sistema socialista, las mujeres de las diversas etnias de nuestro país han alcanzado a liberar al máximo su inteligencia y sabiduría, antes trabadas. Al desplegar el espíritu de poseedoras del país, se han consagrado con dinamismo a la lucha por erradicar los vestigios feudales y han participado ampliamente en la construcción socialista y otras actividades sociales, poniendo en juego su papel insustituible en diversos ámbitos, como la producción industrial y agrícola, la educación, la ciencia, la cultura y la sanidad. Se ha robustecido constantemente el contingente de trabajadoras, y de éstas ha brotado un gran número de cuadros, estudiosas y especialistas. Como nuevas activistas en la construcción socialista del país, las mujeres se han ganado cada vez más reconocimiento y encomio en la sociedad. A partir de la III Sesión Plenaria del XI Comité Central del Partido, han podido en su inmensa mayoría emancipar aún más la mente, actuar con autosostenimiento y autofortalecimiento, mantener firme la línea fundamental del Partido y entregarse a la gran práctica de la modernización socialista, la reforma y la apertura, por lo que han contribuido notoriamente a salvaguardar la situación de estabilidad y unidad en lo político, desarrollar la economía nacional, elevar el nivel de las fuerzas productivas sociales, hacer florecer la educación, la ciencia y la cultura, y fomentar la civilización moral socialista. Su talento infinito y su gran fuerza se han hecho valer cada vez más a plenitud.
Al echar una mirada retrospectiva a la evolución histórica del movimiento femenino en China, se puede sacar la siguiente conclusión fundamental: sin la dirección del Partido Comunista de China y la garantía del sistema socialista, habría sido imposible la emancipación de las mujeres chinas. Reafirmarse en tal dirección y en el camino socialista es la opción histórica del pueblo chino y, a la vez, una vía inevitable para el movimiento por la liberación femenina en el país.
En el mundo de hoy se dan muchos nuevos cambios, circunstancias y problemas, pero la corriente histórica de paz, desarrollo y progreso de la humanidad es irreversible. Debemos seguir nuestro propio camino de manera firme y persistente, conforme a la línea establecida por la III Sesión Plenaria del XI Comité Central del Partido y al espíritu de las Sesiones Plenarias IV y V del XIII Comité Central, y de acuerdo con el grandioso proyecto concebido por el camarada Deng Xiaoping para la construcción de un socialismo con peculiaridades chinas.
El decenio venidero va a constituir una fase crucial para materializar las metas estratégicas generales de la modernización socialista del país y, asimismo, un periodo significativo para determinar el futuro destino de la nación china entre la prosperidad y la decadencia, entre la gloria y la deshonra. Hemos de mantener siempre la estabilidad social, consolidar y fomentar una situación política de estabilidad y unidad, y realizar de manera concienzuda y apropiada la labor de rectificación y saneamiento y la profundización de la reforma, con el propósito de lograr un desarrollo continuo, estable y coordinado de la economía nacional y duplicar una vez más el producto nacional bruto a finales del presente siglo. Para cumplir estas tareas, debemos apoyarnos en las amplias masas populares, incluidas las mujeres. De no haber sido por la lucha heroica y la entrega consciente de las mujeres de todas las etnias del país, que representan la mitad de la población, habrían sido imposibles los grandes éxitos de la revolución, la construcción y la reforma de China.
La mujer china tiene la bella tradición de aportar fuerzas al país y ganar honores para la nación. En el actual periodo de trascendencia histórica, las mujeres de las diversas etnias y de los diferentes círculos sociales deben afianzarse en su fe, estrechar la unidad, tratar correctamente las relaciones entre los intereses personales y los estatales y entre los inmediatos y los de largo alcance, y proceder con laboriosidad y economía en la construcción del país y el gobierno del hogar, con el objeto de hacer más aportes a la labor de rectificación y saneamiento, a la profundización de la reforma, a la estabilidad social y al desarrollo económico. Deben promover con entusiasmo modos de vivir científicos, sanos y civilizados, romper con todo tipo de normas obsoletas, malas costumbres y supersticiones feudales, aplicar a conciencia la planificación familiar y esmerarse en la formación de la generación venidera, desempeñando su importante papel en el fomento de la civilización moral socialista. Que las mujeres de la parte continental y las compatriotas de Taiwan, Hong Kong y Macao vayan mano con mano para impulsar conjuntamente la gran causa de reunificar la patria y revitalizar la nación china.
El Partido y el gobierno depositan su ardiente esperanza en las numerosas mujeres. Desean que ustedes, con miras a asumir mejor sus tareas en los distintos terrenos, procuren elevar su propia calidad, adquirir conocimientos culturales, científicos y tecnológicos, fomentar el espíritu de respeto, confianza, sostenimiento y refuerzo propios, y afianzar aún más el sentido de misión histórica y el de responsabilidad social para convertirse en nuevas mujeres socialistas dotadas de ideales, ética, cultura y disciplina.
Las mujeres soportan dos cargas pesadas, el trabajo y la familia, por lo que pueden encontrar dificultades de algún que otro tipo en el curso de avance. Los comités del Partido y los gobiernos de las diversas instancias deben prestar oído atento a la voz de ellas, preocuparse de sus sufrimientos, defender sus derechos e intereses legítimos y esforzarse por aplacar sus inquietudes y resolver sus apuros, al tiempo que fortalecer eficazmente la dirección sobre la labor de la Federación de Mujeres y ayudarla a subsanar las dificultades y problemas en el trabajo. Los distintos sectores pertinentes de la sociedad también han de empeñarse en hacer más cosas positivas y sustanciales a favor de las masas femeninas. La sociedad en su conjunto tiene que adquirir una concepción civilizada y progresista de la mujer.
Notas:
- F. Engels: El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado.
- Mao Zedong: “Discurso en el acto de inauguración de la Universidad de Mujeres de China”.
miércoles, 19 de diciembre de 2018
Xi Jinping anuncia una aplastante victoria sobre la corrupción en China
| El presidente de China, Xi Jinping, en una recepción en Gran Salón del Pueblo en Pekín, el 10 de diciembre del 2018. |
El mandatario comentó que este triunfo se ha podido lograr gracias a la "campaña anticorrupción en el país" y a que en el gigante asiático se ha fortalecido el poder de la ley, que ahora proporciona garantías institucionales y legales más sólidas.
Automóviles nuevos estacionados en Guangzhou, China, 9 de julio de 2018.China suspenderá los aranceles adicionales a los automóviles importados de EE.UU.
El también líder del Partido Comunista de China añadió asimismo que en las pasadas cuatro décadas "se han logrado progresos en todos los ámbitos" en materia de derechos humanos y el país ha desarrollado su "democracia socialista", recoge la agencia Xinhua.
En cuanto a la política exterior, Xi evitó comentar las tensiones comerciales con EE.UU. Sin embargo, defendió el derecho de su pueblo a tomar decisiones soberanas: "Nadie está en condiciones de dictar a los chinos lo que debe o no debe hacerse", apuntó.
Fuente: RT
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