lunes, 11 de diciembre de 2017

Informe de ONU escoge a China como ejemplo mundial de política industrial ecológica

BEIJING, 10 dic (Xinhua) -- "El ambicioso programa de China relativo al transporte eléctrico es un ejemplo destacado de la política industrial ecológica, que busca al mismo tiempo la actualización tecnológica, una mayor competitividad y la mejora ambiental", señala un informe internacional de Naciones Unidas publicado el sábado en Beijing.

El documento, denominado "Política industrial ecológica: políticas y experiencias de países", fue copublicado por el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y el Instituto de Desarrollo de Alemania.

El texto pretende explicar la función motriz económica y los beneficios sociales, medioambientales y económicos que posee la política industrial ecológica (PIE), mediante un análisis teórico y una muestra de la experiencia de cuatro países: China, Marruecos, Alemania, y Brasil.

Erik Solheim, director general del PNUMA, indicó en el informe que ahora China no sólo logra reducir su emisión, sino que también se convierte en una productora y exportadora importante a escala mundial de vehículos eléctricos.

El informe atribuye estos éxitos en China a la atención que ha puesto el gobierno chino a los desafíos ambientales, a los esfuerzos que ha realizado en investigación y desarrollo, al mayor volumen mundial de mercado chino de productos relevantes de la cadena de suministro, y a la exploración de mercados extranjeros con la demanda de vehículos eléctricos más económicos.

Además la PIE en China no se limita a la industria automovilística, Wang Jinnan, director general de la Academia China de Planificación Medioambiental, cree que la PIE actualmente es la base de la civilización ecológica de China.

El gobierno chino está explorando muchas medidas para aplicar la PIE, como el apoyo de un fondo para la industria ecológica, los subsidios a la compra, la reforma de impuestos medioambientales, la reforma de las finanzas ecológicas, y las medidas orientada al mercado, indicó Wang.

"La velocidad que tienen los países como China en el proceso de ecologizar su economía inspira la esperanza de la transición a la sostenibilidad", indica el informe. "Las economías emergentes pueden obtener el doble de dividendo de la mejora medioambiental y la competitividad reforzada", apunta.

Justin Yifu Lin, antiguo economista jefe del Banco Mundial, señaló que la clave de lograr el equilibrio entre las sostenibilidades medioambiental y social consiste en una política industrial ecológica, y la innovación de países como China puede ayudar a que las PIE estén más disponibles y asequibles para los países en desarrollo.

"Es muy difícil para estos países aplicar la PIE, al mismo tiempo que mantienen su competitividad en el mercado, debido a los costos relativamente altos de las tecnologías ecológicas", por lo que se debe promover una colaboración internacional para ayudar a los países que están en la etapa inicial de industrialización a adoptar la PIE. 

Xi toma el control total del futuro de China

*Este excelente artículo del economista marxista británico Michael Roberts, escrito a principios del mes de noviembre pasado (poco después del XIX Congreso del PCCh) zanja de una vez por todas el debate acerca de si China es o no un país capitalista. Hemos de señalar no obstante que existe un cierto sesgo ideológico (notablemente de carácter trotskista) en el autor del artículo, que no compartimos, y por ello quisiéramos aclarar que no estamos de acuerdo con algunas de sus valoraciones, como por ejemplo la afirmación de que el socialismo con características chinas "no es 'socialismo' de acuerdo con ninguna definición marxista o de control obrero democrático" (como siempre, los trotskistas buscando su socialismo idílico, mesiánico, que nunca ha existido porque las experiencias habidas hasta ahora no han sido suficientemente "obreras" para ellos). También tenemos dudas acerca de la pertinencia del título del artículo, que hace énfasis de manera exagerada en el supuesto excesivo poder acumulado por Xi Jinping en el PCCh (cosa que exigiría matización y más investigación), y que además, creemos, no refleja lo que realmente es el contenido del artículo. Dicho esto, ¡bendito trotskista! El artículo revela datos interesantísimos sobre la estructura económica de China, que sorprenderá a más de un partidario de la tesis sobre la "China ultra-capitalista".

Xi Jinping  ha sido consagrado como líder más poderoso de China desde Mao Zedong después de que un nuevo legado de pensamiento político con su nombre fuese incluido en los estatutos del Partido Comunista. La simbólica medida se produjo el último día del XIX Congreso, que duró una semana en Beijing, en el que Xi se ha comprometido a dirigir la segunda mayor economía del mundo hacia  una “nueva era”  de poder e influencia internacionales.

En la ceremonia de clausura en el Gran Salón del Pueblo de la época de Mao, se anunció que el pensamiento de Xi sobre el “socialismo con características chinas para una Nueva Era” quedaba inscrito en los estatutos del partido. “El Congreso acuerda por unanimidad que el pensamiento Xi Jinping ... constituye [una de] las guías de acción del partido en su constitución”, afirma una resolución.

Al mismo tiempo, se anunció el nuevo Comité Permanente del Politburó de siete miembros. Todos estos líderes supremos tienen más de 62 años y por lo tanto no serán elegibles para convertirse en secretario general del partido dentro de cinco años. Lo que significa con toda seguridad que Xi tendrá un tercer mandato, algo sin precedentes, como líder del partido hasta 2029 y así seguirá a la cabeza de la máquina de estado chino toda una generación.

Lo que esto me dice es que, bajo Xi, China nunca iniciará el desmantelamiento del partido y la máquina del estados para desarrollar una 'democracia burguesa' basado en una economía de mercado plena y capitalista. China seguirá siendo una economía fundamentalmente dirigida y controlada por el estado, con los ‘sectores claves' de la economía de propiedad pública y controlada por la elite del partido.

Las empresas extranjeras no encuentran esta perspectiva atractiva, como era de esperar. En una encuesta de enero entre 462 empresas de Estados Unidos de la Cámara Americana de Comercio en China, el 81 por ciento dijo que se sentían menos bienvenidos en China, mientras que más del 60 por ciento tienen poca o ninguna confianza de que el país abrirá aún más sus mercados en los próximos tres años.

De hecho, China sigue ocupando el puesto 59 entre los 62 países evaluados por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico en términos de apertura a la inversión extranjera directa. Al mismo tiempo, la IED es cada vez menos importante para la economía: en 2016 representó poco más del 1 por ciento del PIB de China, por debajo del 2,3 por ciento en 2006 y un 4,8 por ciento en 1996.

Una causa de preocupación aún mayor para las multinacionales son los planes de Beijing para replicar tecnologías extranjeras y apoyar a sus ‘campeones nacionales’ que puedan exportarlas globalmente. Un programa puesto en marcha en 2015, llamado Hecho en China 2025, tiene como objetivo hacer que el país sea competitivo dentro de una década en 10 industrias, incluyendo aviones, vehículos de nueva energía, y la biotecnología. China, bajo Xi, tiene como objetivo no sólo ser el centro manufacturero de la economía mundial, sino también ocupar un lugar destacado en innovación y tecnología para competir con los EEUU y otras economías capitalistas avanzadas dentro de una generación.

Beijing tiene como objetivo impulsar la cuota de robots de fabricación nacional a más del 50 por ciento de las ventas totales en 2020, que fue ya del 31 por ciento el año pasado. Las compañías chinas como E-Deodara Robot Equipments, Siasun Robot & Automation y Anhui Efort Intelligent Equipments aspiran a convertirse en multinacionales, desafiando a compañías similares como ABB Robotics de Suiza y la japonesa Fanuc por el liderazgo en unmercado de 11 mil millones de dólares.

Bajo XI, China también ha redoblado esfuerzos para construir su propia industria de semiconductores. El país compra alrededor del 59 por ciento de los chips que se venden en todo el mundo, pero los fabricados en el país representan sólo el 16,2 por ciento de los ingresos de las ventas globales de la industria, de acuerdo con la consultora PwC. Para cambiar esto, Made in China 2025 destina 150 mil millones de dólares de inversión en 10 años. Un  informe de enero de 2017 del Consejo Presidencial de Asesores en Ciencia y Tecnología de EE UU detalla los amplios subsidios de China a sus fabricantes de chips, la obligación de las empresas nacionales de comprar sólo a proveedores locales, y el requisito de que las empresas estadounidenses transfieran tecnología a China a cambio de acceso a su mercado .

Y el imperialismo estadounidense tiene miedo. El secretario de Comercio de Estados Unidos Wilbur Ross ha descrito el plan como un “ataque” al “genio americano.” En un excelente nuevo libro, The US vs China: Asia’s new cold war?, Jude Woodward, un asiduo visitante y conferenciante en China, señala las medidas desesperadas que los EEUU está adoptando para tratar de aislar a China, bloquear su progreso económico y cercarla militarmente. Pero también afirma que esta política está fallando. China no está aceptando el control que la quieren imponer las multinacionales extranjeras; está desarrollando continuamente vínculos comerciales y de inversión con el resto de Asia; y, con la excepción del Japón de Abe, está teniendo éxito en mantener a los estados capitalistas asiáticos ambivalentes entre la 'mantequilla' de China y las 'armas' de Estados Unidos. Como resultado, China ha sido capaz de mantener su independencia del imperialismo estadounidense y del capitalismo global como ningún otro estado.

Esto nos lleva a la cuestión de si China es un estado capitalista o no. Creo que la mayoría de los economistas políticos marxistas están de acuerdo con la teoría económica dominante que asume o acepta que China es capitalista. Sin embargo, no es mi caso. China no es capitalista. La producción de mercancías con fines de lucro, basada en relaciones espontáneas del mercado, es lo que caracteriza al capitalismo. La tasa de ganancia determina sus ciclos de inversión y genera crisis económicas periódicas. Esto no se aplica en China. En China, la propiedad pública de los medios de producción y la planificación del estado siguen siendo dominantes y la base de poder del Partido Comunista se basa en la propiedad pública. El ascenso económico de China se ha conseguido sin que el modo de producción capitalista sea dominante.

El “Socialismo con características chinas” es una bestia extraña. Por supuesto, no es 'socialismo' de acuerdo con ninguna definición marxista o de control obrero democrático. Y ha habido una expansión significativa de las empresas privadas, tanto nacionales como extranjeras en los últimos 30 años, con el establecimiento de un mercado de valores y otras instituciones financieras.

Pero la gran mayoría del empleo y la inversión tiene lugar a través de empresas públicas o por instituciones que están bajo la dirección y el control del Partido Comunista. La mayor parte de las industrias competitivas globales de China no son multinacionales de propiedad extranjera, sino empresas estatales chinas.

Y puedo proporcionar algunas pruebas que, en la medida que yo sepa, no han sido planteadas por otros comentaristas. Recientemente el FMI publicó una serie de datos completa del tamaño del sector público y de su inversión y su crecimiento, que se remonta 50 años para todos los países del mundo. Estos datos ofrece algunos resultados sorprendentes.

Demuestran que China tiene un stock de activos del sector público por valor de 150% del PIB anual; Sólo Japón tiene algo similar con el 130%. Todas las otras economías capitalistas importantes tiene menos del 50% del PIB en activos públicos. Cada año, la inversión pública de China en relación al PIB es de alrededor del 16% en comparación con el 3-4% en los EEUU y el Reino Unido. Y aquí está la cifra decisiva. El volumen del stock de activos productivos públicos en relación con los activos del sector capitalista privado en China es tres veces mayor. En los EEUU y el Reino Unido, los bienes públicos son menos del 50% de los activos privados. Incluso en las 'economías mixtas' de India o Japón, la proporción de activos públicos en relación con los privados solo es del 75%. Esto demuestra que en China la propiedad pública de los medios de producción es dominante - a diferencia de cualquier otra economía importante.


Un informe de la Comisión de Revisión Económica y de Seguridad Estados Unidos-China encontró que “La parte de propiedad y control estatal de la economía china es grande. Basándose en suposiciones razonables, parece que el sector público visible- las empresas estatales y las entidades controladas directamente por las empresas estatales, representan más del 40% del PIB no agrícola de China. Si se consideran las contribuciones de las entidades controladas indirectamente, colectivos urbanos y empresas municipales públicas, la proporción del PIB de propiedad y control del Estado es de aproximadamente el 50%”. Los grandes bancos son propiedad del Estado y sus políticas de crédito y de depósito están dirigidas por el gobierno (para disgusto del Banco Central de China y otros elementos pro-capitalistas). No hay flujo libre de capitales extranjeros dentro y fuera de China. Los controles de capital son impuestos y aplicados y el valor de la moneda se manipula según los objetivos económicos (para gran disgusto del Congreso de Estados Unidos y los fondos de cobertura occidentales).

Al mismo tiempo, el aparato del Partido  Comunista / estado se infiltra en todos los niveles de la industria y la actividad en China. De acuerdo con un informe de Joseph Fang y otros ( http://www.nber.org/papers/w17687 ), hay organizaciones del partido en cada corporación que emplea a más de tres miembros del partido comunista. Cada organización del partido elige a un secretario del partido. El secretario del partido es el eje central del sistema de gestión alternativa de cada empresa. Esto amplía el control del partido más allá de las empresas estatales a las empresas privatizadas y las empresas propiedad de los gobiernos locales en el sector privado o “nuevas” organizaciones económicas” como se las llama. En 1999, sólo el 3% de ellas tenía células del partido. Ahora la cifra es de casi el 13%. Como señala el informe: “El Partido Comunista Chino (PCC), controla la promoción profesional de todo el personal de alto nivel en todas las agencias reguladoras, todas las empresas de propiedad estatal (EPE), y prácticamente todas las principales instituciones financieras de propiedad estatal (EPE) y las posiciones determinantes del partido en todas, menos las empresas más pequeñas, no públicas, que siguen sometidas a una dirección leninista”.

La realidad es que casi todas las empresas chinas que emplean a más de 100 personas tienen un sistema de control basado en células del partido. Esta no es una reliquia de la era maoísta. Es la estructura actual establecida específicamente para mantener el control del partido en la economía. Como el informe de Fang dice:  “El Departamento de Organización del PCCh gestiona todas las promociones de alto nivel de todos los bancos, reguladores, ministerios y organismos gubernamentales, empresas estatales, e incluso muchas empresas no públicas, designadas oficialmente. El partido promueve a gente en los bancos, agencias reguladoras, las empresas, los gobiernos y los órganos del Partido, gestionando gran parte de la economía nacional en un gran cuadro de gestión de recursos humanos. Un cuadro joven y ambicioso puede comenzar en un ministerio estatal, unirse a los mandos intermedios de un banco público, aceptar un alto cargo del partido en  una empresa cotizada, ser promovido a un puesto de regulación superior, aceptar el nombramiento como alcalde o gobernador de provincia, convertirse en un CEO de un banco público diferente, y quizás por último, ascender a los escalones superiores del gobierno central o el PCCh - todo gracias al Departamento de Organización del PCCh”.

El Partido Comunista de China es mencionado en los estatutos de muchas de las mayores empresas del país, que describen al partido como un elemento director que juega un papel central de “una manera organizada, institucionalizada y concreta” y “provee dirección [y] gestiona la situación general”.

Hay 102 empresas estatales clave con activos de 50 billones de yuanes, que incluyen empresas públicas de petróleo, operadores de telecomunicaciones, generadores de energía y fabricantes de armas. Xiao Yaqing, director de la Comisión de Supervisión y Administración de Activos Estatales del Consejo de Estado (SASAC), escribió en la publicación de la Escuela Central del Partido  Tiempo de Estudio que cuando una empresa estatal tiene un consejo de administración, el jefe del partido también tiende a ser el presidente del consejo. Los miembros del Partido Comunista en las empresas estatales forman el “el fundamento de clase más sólido y fiable” que permite al Partido Comunista gobernar. Xiao califica la idea de la “privatización de los bienes del Estado”  como un pensamiento mal orientado.

Estos 102 grandes conglomerados contribuyeron el 60 por ciento de las inversiones exteriores de China a finales de 2016. Las empresas estatales, incluyendo  China General Nuclear Power Corp  y  China National Nuclear Corp  han asimilado tecnologías, a veces occidentales con cooperación o sin ella, y ahora tienen proyectos en Argentina, Kenia, Pakistán y el Reino Unido. Y la gran ‘Nueva Ruta de la Seda' para el centro de Asia no está dirigido a obtener beneficios. Se trata de expandir la influencia económica de China a nivel mundial y extraer recursos tecnológicos y naturales para la economía nacional.

Esto también contradice la idea común entre algunos economistas marxistas de que la exportación de capital de China para invertir en proyectos en el extranjero es producto de la necesidad de absorber el 'excedente de capital' doméstico, similar a la exportación de capital de las economías capitalistas antes de 1914, que Lenin consideró una característica clave del imperialismo. China no está invirtiendo en el extranjero a través de sus empresas estatales debido a un 'exceso de capital' o incluso porque la tasa de ganancia de las empresas estatales y capitalistas esta cayendo.

Del mismo modo, la gran expansión de la inversión en infraestructura a partir de 2008 para contrarrestar el impacto del colapso del comercio mundial desde la crisis financiera global y la Gran Recesión que golpea las economías capitalistas no ha sido un gasto público a través del endeudamiento de tipo keynesiano, como la mayoría de los economistas y (algunos) marxistas argumentan. Fue un programa de inversiones de las corporaciones estatales planificada y financiada por los bancos de propiedad estatal dirigidos por el Estado. Fue lo que Keynes llamó una 'inversión socializada’, pero que nunca fue puesta en práctica en las economías capitalistas durante la Gran Depresión, porque hacerlo sería sustituir el capitalismo.

La ley del valor del modo de producción capitalista opera en China, principalmente a través del comercio exterior y la entrada de capitales, así como a través de los mercados internos de bienes, servicios y fondos. Por lo que la economía china se ve afectada por la ley del valor. Eso no es realmente sorprendente. No se puede 'construir el socialismo en un solo país' (y si un país está bajo una autocracia y sin democracia obrera, es así por definición). La globalización y la ley del valor de los mercados mundiales se filtran a la economía china. Pero el impacto es 'distorsionado', 'frenado' y bloqueado por la 'interferencia' burocrática del estado y la estructura del partido hasta el punto de que todavía no puede dominar y dirigir la trayectoria de la economía china.

Es cierto que la desigualdad de la riqueza y el ingreso en China bajo el 'socialismo con características chinas' es muy alta. Hay un creciente número de multimillonarios (muchos de los cuales están relacionados con los líderes comunistas). El coeficiente de Gini de China, un índice de desigualdad de los ingresos, ha pasado del 0,30 en 1978, cuando el Partido Comunista comenzó a abrir la economía a las fuerzas del mercado, a un máximo del 0,49 justo antes de la Recesión Global. De hecho, el coeficiente Gini de China ha subido más que en cualquier otra economía asiática en las últimas dos décadas. Este aumento fue en parte el resultado de la urbanización de la economía en la medida en que los campesinos rurales han emigrado a las ciudades. Los salarios urbanos en los talleres y las fábricas están dejando atrás cada vez más los ingresos de los campesinos (no es que los salarios urbanos sean nada del otro mundo, porque a los trabajadores de montaje de i-pads de Apple se les paga menos de 2 dólares la hora).


Pero también es en parte el resultado de la élite que controla las palancas del poder y se está enriqueciendo, permitiendo al mismo tiempo que algunos multimillonarios chinos ‘florezcan’. La urbanización se ha ralentizado desde la Gran Recesión y también lo ha hecho el crecimiento económico y el índice de desigualdad de Gini se ha reducido un poco.


La economía china se protege parcialmente de la ley del valor y la economía capitalista mundial. Pero la amenaza de la 'vía capitalista' permanece. De hecho, los datos del FMI muestran que, mientras que los activos del sector público en China siguen siendo casi dos veces mayores que los activos del sector capitalista, la brecha se está cerrando.


Bajo Xi, parece que la mayoría de la élite del partido continuará con un modelo económico que está dominado por las corporaciones estatales dirigidas a todos los niveles por cuadros comunistas. Esto es debido a que incluso la elite se dan cuenta de que si adopta la vía capitalista y la ley del valor se convierte en dominante, se expondrá al pueblo chino a una inestabilidad económica crónica (booms y crisis), a la inseguridad de empleo e ingresos y a mayores desigualdades.

Por otra parte, Xi y la élite del partido están unidos en su oposición a la democracia socialista como cualquier marxista la entendería. Desean preservar su régimen autocrático y los privilegios que se derivan de él. La gente todavía tienen un papel que jugar. Han luchado batallas locales por el medio ambiente, sus pueblos y sus puestos de trabajo y salarios. Pero no han luchado por más democracia o poder económico.


De hecho, la mayoría apoya al régimen. Los chinos apoyan al gobierno, pero están preocupados por la corrupción y la desigualdad - las dos cuestiones que Xi afirma que está combatiendo (pero en las que fracasará).

Una reciente encuesta realizada por el Centro de Investigación Pew encontró que el 77% de los encuestados creen que su forma de vida en China necesita ser protegida de la “influencia externa”.  El politólogo Bruce Dickson colaboró con expertos chinos para estudiar la percepción pública del Partido Comunista de China gobernante. Los investigadores llevaron a cabo entrevistas directas con unas 4.000 personas en 50 ciudades de todo el país. Dickson concluyó: “No importa cómo se mida, no importa qué preguntas se pregunten, los resultados indican siempre que la gran mayoría de la gente está realmente satisfecha con el status quo”.


Parece que Xi y su banda durarán bastante tiempo.

Michael Roberts es un reconocido economista marxista británico, que ha trabajador 30 años en la City londinense como analista económico y publica el blog The Next Recession.

Fuente: https://thenextrecession.wordpress.com/2017/10/25/xi-takes-full-control-of-chinas-future/

Traducción: G. Buster

domingo, 10 de diciembre de 2017

Castigan a más de 262.000 funcionarios por violar código sobre frugalidad de PCCh en últimos 5 años


Las prácticas y los hábitos opulentos son los rasgos distintivos de la clase dominante en la sociedad burguesa; En la sociedad de clases "la ideología dominante es la de la clase dominante", por lo que sus valores: el hedonismo, el individualismo, la competición, la inexistencia de la empatía, el acaparamiento, la suntuosidad, la opulencia, la depredación, el supremacismo frente al resto, etc son elevados a los altares en el viejo orden, y constituyen los ideales supremos de felicidad y plenitud entre sus miembros. Como consecuencia, todas las que manifiestan ante el público estos sellos particulares de la burguesía consiguen la fama, la aprobación y el crédito de los demás hombres y mujeres, al mismo tiempo que estos (los que quedan excluidos de estas prácticas), interiorizan su inferioridad con respecto a los otros. La conciencia que tiene de sí misma la burguesía, se inocula en el resto de integrantes de la moribunda sociedad.

La división de clases entre la explotadora y la explotada, no se reduce a lo monetario o a lo político, sino que se extiende a lo psicológico. El lujo es superior a la carestía y la riqueza es superior a la probeza. Así como la abundancia es la firma de la burguesa, la frugalidad es la firma de la proletaria.

Estos valores putrefactos y sus manifestaciones no pueden tener lugar entre los responsables de la novísima civilización socialista. El PCCh es implacable con estos hábitos y actitudes, son inadmisibles entre los miembros de la vanguardia del proletariado y de la nación; y entre los funcionarios de la República. La lucha y el combate no descansa en el seno de esta sociedad y su vanguardia. Mao Zedong nos explica: "El peor enemigo de un comunista, es el burgués que lleva dentro". 


BEIJING, 5 dic (Xinhua) -- Durante los últimos cinco años, alrededor de 262.600 funcionarios chinos fueron sancionados en la campaña contra el derroche y los estilos de trabajo indeseables, informó el lunes el organismo de inspección disciplinaria del país.

A finales de octubre, las autoridades de inspección disciplinaria de todo el país habían investigado cerca de 193.200 casos relacionados con la violación del código de frugalidad del Partido emitido el 4 de diciembre de 2012, de acuerdo con un comunicado dado a conocer por la Comisión Central de Control Disciplinario (CCCD) del Partido Comunista de China (PCCh).

Un total de 29 casos estaban relacionados con altos funcionarios, según el comunicado.
La campaña persigue la práctica de gastar fondos públicos para regalos, banquetes y vacaciones. El número de este tipo de casos se ha reducido anualmente, anunció la CCCD.

Entre diciembre de 2012 y octubre de 2017, se destaparon unos 45.500 casos, el 68,6 por ciento ocurridos en 2013 y 2014, y un 3,5 por ciento en 2017.

También se investigó a los funcionarios por celebrar ceremonias de boda y funerales lujosos, y frecuentar clubes de lujo.

El documento muestra que se responsabilizó a muchos funcionarios dirigentes por no poder disciplinar a sus subalternos. Entre 2015 y agosto de 2017, más de 18.240 funcionarios fueron castigados por esta causa.

La campaña se benefició de la participación de los ciudadanos que supervisaron a los funcionarios y enviaron avisos de las malas conductas a través de las páginas web, aplicaciones móviles y cuentas de WeChat establecidas por las autoridades de inspección disciplinarias.

Sin embargo, la CCCD indicó que la campaña todavía se enfrenta a varias dificultades.
Numerosos funcionarios son infractores reincidentes, mientras que otros han disfrazado sus conductas de manera más astuta, señala el comunicado. Las prácticas de "formalismo" y "burocratismo" permanecen entre los problemas más destacados.

La implementación del código es vital para que "el Partido se alinee con las masas y gobierne el país durante mucho tiempo y cumpla bien sus misiones", de acuerdo con la misma fuente.

Para avanzar la campaña, el Buró Político del Comité Central del PCCh revisó las orientaciones para la implementación del código de frugalidad a mediados de octubre.

sábado, 9 de diciembre de 2017

¿Es China un país socialista?

*A continuación presentamos un extracto de la magnífica obra 'En Defensa del Pueblo chino: Contestación a Elysseos Vagenas', hija de uno de los colaboradores de este nuestro proyecto Manos Fuera de China. La obra es todo un hálito esperanzador que nos reafirma y empuja en nuestra inamovible convicción de la defensa de la República Popular y de la causa del Socialismo Científico; aconsejamos su lectura y divulgación.

Podéis encontrar la obra en nuestro apartado 'Lecturas Recomendadas' seccionada en cinco partes; esperamos poder publicarla en papel próximamente.


Por Alexandre García

¿Es China un país socialista?

Es necesario un debate amplio sobre esta cuestión. No se puede afirmar a la ligera y con los ojos cerrados que China es país capitalista, basándose solamente en el hecho de que está recurriendo al capitalismo para desarrollarse. De hecho, el movimiento comunista debería abandonar la costumbre de anatemizar a determinados países socialistas que se apartan ligeramente de lo que se ha considerado y se considera la “auténtica” construcción del socialismo. 

Por ejemplo, haría falta revisar el análisis del Movimiento Comunista Internacional sobre la Yugoslavia de Tito, acusada de “capitalista” (siendo precisamente la China de Mao uno de los actores más agresivos contra Yugoslavia) y ello independientemente de la valoración de cada uno de la figura de Tito. Es muy probable que el modelo yugoslavo de “autogestión” tuviera deficiencias y haya supuesto en algunos aspectos una ruptura con el marxismo-leninismo. Pero pasado el tiempo, después de la guerra civil en Yugoslavia y las agresiones de la OTAN, ¿deberíamos deducir que la Yugoslavia de Tito (y lo que quedó de ella) era un país “capitalista”? ¿Que no hubo nada salvable en aquella experiencia ?

De la misma manera, no podemos considerar correcta la valoración del PCCh sobre la URSS a partir de 1968. Este proceso de reflexión debería ser ampliado a China, Vietnam y Laos, acusados también de “capitalistas” (cuando no “imperialistas”). Este sano ejercicio ayudaría a determinar con acierto quiénes son los amigos y quiénes son los enemigos, en beneficio de la causa progresista, antiimperialista y revolucionaria en el siglo XXI.

China es un país socialista por los siguientes motivos: 

1) La República Popular China proclama que su objetivo es la construcción del socialismo y que es un Estado obrero. La Constitución del año 1982 declara en el artículo 1º que “La República Popular China es un Estado socialista de dictadura democrática popular, dirigido por la clase obrera y basada en la alianza obrero-campesina”. 

Y después: “El sistema socialista es el sistema básico de la República Popular China. Está prohibido todo sabotaje por parte de cualquier organización o individuo contra el sistema socialista.”

Esto se debe, su vez, a que el partido dirigente en China es un partido comunista. El preámbulo de los estatutos del PCCh establece que:

“El Partido Comunista de China, destacamento de vanguardia de la clase obrera y, a la vez, del pueblo y la nación en este país, y núcleo dirigente de la causa del socialismo con peculiaridades chinas, representa lo que se exige para el fomento de las fuerzas productivas más avanzadas de China, el rumbo por el que ha de marchar la cultura más avanzada del país, y los intereses fundamentales de los más amplios sectores de su pueblo. Tiene como ideal supremo y objetivo final la materialización del comunismo.”

A continuación, los estatutos del PCCh dicen que “se guía en su actuación por el marxismo-leninismo, el pensamiento de Mao Zedong, la teoría de Deng Xiaoping y el importante pensamiento de la “triple representatividad”.

Estos detalles, que por supuesto no son suficientes, aun así son muy importantes y deben ser tenidos en cuenta si queremos determinar el carácter de clase de la República Popular China. Por puro sentido común, si los dirigentes chinos no quisieran perseguir el socialismo y el comunismo, no se molestarían en afirmar estas cosas. 

Algunos dirán que los dirigentes chinos son burgueses y revisionistas que necesitan aparentar ser comunistas y emplear un lenguaje marxista para poder engañar al pueblo y proseguir con la “contrarrevolución”. Pero aún si fuera cierta esta teoría, las formas políticas e ideológicas que se vean obligados a adoptar los dirigentes chinos en el proceso de “contrarrevolución” no son un detalle sin importancia. El hecho de que la República Popular China siga declarando que es un país socialista y de que los dirigentes del PCCh sigan declarando su adhesión al marxismo-leninismo y que persiguen el objetivo del comunismo, indica precisamente que la correlación de fuerzas en China aún no permitiría a los supuestos revisionistas el culminar el proceso “contrarrevolucionario”, y que por lo tanto China aún mantiene rasgos socialistas. Esto debería ser suficiente motivo para que todo comunista consecuente defienda con uñas y dientes lo que quede de socialismo en China, en lugar de echarla al agua del “mundo imperialista”.   

Los defensores de la tesis de la “contrarrevolución” no deberían perder de vista que el revisionismo, que es producto de la influencia de la ideología pequeño-burguesa sobre el movimiento obrero, dejaría de ser revisionismo si no se produjera precisamente dentro de un medio obrero, en el cual la correlación de fuerzas existente no permite implantar una dominación abierta y total de la burguesía. Por esta misma razón, era completamente errónea la tesis del PCCh que afirmaba que la URSS se había vuelto “capitalista” y “social-imperialista”. Aún suponiendo que los dirigentes soviéticos que sucedieron a Stalin tuvieron la voluntad consciente de restaurar el capitalismo, tuvieron que hacerlo dentro de las estructuras de un Estado obrero. La verdadera contrarrevolución burguesa en la URSS no se produjo hasta los años 1989-1991, y fue al final de aquel proceso cuando se pudo arriar la bandera roja con la hoz y el martillo en el Kremlin. 

¿Para qué iba a tener la supuesta burguesía dirigente del PCCh un particular interés en seguir agitando la bandera roja en China? Nada nos permite afirmar que haya habido una contrarrevolución en China que haya supuesto un cambio esencial del carácter de clase del Estado. Es cierto que en las últimas décadas ha habido puntos de inflexión en la línea del PCCh que para muchos representan una deriva preocupante. Pero la realidad es que el poder político no ha pasado a manos de la burguesía en el Estado ni en el Partido – o al menos no totalmente, si damos por buena la tesis de la “contrarrevolución”.

Mientras que en los años 1989-1991 el socialismo era destruido en Europa del este y en la URSS, el socialismo conseguía sobrevivir en China pese a los sucesos contrarrevolucionarios de la plaza de Tiananmen en 1989, para mayor irritación del imperialismo. Esto es un hecho fundamental que hay que tener muy en cuenta en el debate sobre el carácter de clase de la República Popular China. 

2) A consecuencia de lo anteriormente dicho, en China hay un Estado con un carácter de clase obrero. Por ello defiende los intereses generales de la clase obrera y del conjunto del pueblo, pese a todas las contradicciones que atraviesan a China. 

Algunos alegarán que los capitalistas se han enriquecido en China. Pero es un hecho innegable que desde la reforma y apertura en 1979, la política del gobierno chino se ha caracterizado por elevar constantemente el nivel de vida de la población. En la segunda entrega de mi análisis sobre el artículo de Vagenas, ya había ofrecido una serie de datos que lo demostraban sobradamente. Ahora dispongo de otros datos publicados recientemente que indican que entre los años 1990 y 2000, la renta per cápita en China se quintuplicó, pasando de 200 dólares a 1000 dólares, y entre 2000 y 2010 se volvió a crecer al mismo ritmo pasando de 1000 a 5000 dólares . Este progreso impresionante no ocurre en cualquier país.  

Ahora, con la reciente aprobación del XIII Plan Quinquenal, el gobierno chino se plantea reducir las desigualdades sociales mejorando la distribución de ingresos y aumentando “significativamente” los ingresos de la población con rentas bajas y medias .

3) El PCCh, que en sus estatutos se presenta como “destacamento de vanguardia de la clase obrera y, a la vez, del pueblo y la nación”, ejerce un papel dirigente en los rumbos de China, apoyándose en otros partidos patrióticos y en expertos y personalidades no comunistas, en el marco de la Conferencia Consultativa Política del Pueblo Chino. Se acepta e incluso se promueve la existencia de capitalistas, a condición de que contribuyan al desarrollo y al fortalecimiento del país, pero no están autorizados los partidos políticos en los que los capitalistas puedan organizarse como clase en sí.

El PCCh apoya en no pocas ocasiones las movilizaciones de la clase obrera en China y la actividad de los sindicalistas afiliados a la Federación Nacional de Sindicatos de China. Nótese por ejemplo que gracias al trabajo del PCCh, China es desde 2006 el único país del mundo donde la multinacional Wal-Mart ha tenido que aceptar secciones sindicales. Las asambleas de representantes de empleados y trabajadores son apoyadas por el PCCh, que fomenta la creación de comités del partido en el sector no estatal – aunque los avances son costosos en este terreno – y formas  de democracia obrera, aunque sea limitada, en las empresas estatales. También se han dado casos significativos en los que las fuerzas del orden han rechazado intervenir contra las luchas obreras.

Que el partido que defiende este tipo de políticas sea el partido gobernante en China, tampoco es un detalle sin importancia. Probablemente, muchos se sorprenderán al leer declaraciones del PCCh acerca de “apoyarse de todo corazón en la clase obrera para completar el sistema de administración democrática con la asamblea de representantes de los trabajadores como forma básica ”.

El PCCh declara que su misión es servir al pueblo, y la prueba de que lo está haciendo es que goza de un notable apoyo popular. Según un estudio realizado por el Pew Research Center en 2012, el 83% de la población china se declaraba satisfecha con la situación económica del país – en los países de la Unión Europea sólo era el 16% . No está nada mal para un país donde reina “la miseria y la explotación que experimentan cientos de millones de trabajadores”, como dice Vagenas.

4) En China los sectores estratégicos que controlan los aspectos esenciales de la vida económica están en manos del Estado: sector financiero, energía, metales ferrosos y no ferrosos, minas, sector de la construcción, petroquímica, telecomunicaciones, construcción naval, construcción aeronáutica, sector del automóvil, transporte, alimentación, distribución, producción farmacéutica, defensa, etc.

El artículo 7 de la Constitución de la República Popular China dice que “el sector estatal de la economía, es decir, el sector económico de propiedad socialista de todo el pueblo es la fuerza rectora de la economía nacional. El Estado asegura la consolidación y el desarrollo del sector estatal de la economía”. 

No es fácil disponer de datos exactos en la actualidad, pero está claro que las empresas estatales siguen siendo las más rentables y las que más peso tienen en el PIB. Según datos del año 2005, de las 500 mayores corporaciones en china, el 85% eran de propiedad estatal. De estas 500 empresas, las diez más grandes eran de propiedad estatal y acumulaban el 47% del total de las ganancias . Desde el año 2005, esta situación no ha variado sustancialmente: de las 98 empresas chinas que figuraron en 2015 en lista Global 500 elaborada por la revista Fortune (que elabora cada año la lista de las 500 mayores empresas del mundo), 76 eran de propiedad estatal . Cuatro de los diez mayores bancos del mundo son bancos chinos de propiedad estatal. 

Es igualmente muy difícil disponer de datos exactos sobre el porcentaje de propiedad pública en China, debido a la multiplicidad de formas de propiedad. Pero según el profesor Chen Zhiwu de la Universidad de Yale, si sumamos la propiedad estatal, la propiedad colectiva y la propiedad mixta público-privada, en 2010 el Estado controlaba directa o indirectamente las tres cuartas partes de la riqueza de China.

5) Mientras que en todo país capitalista el ejército ha sido y es un instrumento para asegurar en última instancia los privilegios de una minoría explotadora, en China el ejército está bajo control directo del PCCh por medio de la Comisión Militar Central (CMC), y por lo tanto es garante del orden socialista. Ningún alto mando militar puede librarse de la disciplina del PCCh ni de la aplicación de la justicia, como demuestran los casos de los ex-vicepresidentes de la CMC Xu Caihou y Guo Boxiong, expulsados del PCCh en junio de 2014 y julio de 2015 respectivamente por delitos de corrupción.

6) En China el suelo es propiedad del estado, lo cual impide la gran concentración terrateniente, que es una característica fundamental de los países capitalistas. Según el economista marxista Samir Amin, “esta especificidad China […] nos impide caracterizar la China contemporánea […] como "capitalista", porque el camino capitalista se basa en la transformación de la tierra en una mercancía”.
Para finalizar, citaremos al gran economista marxista francés Tony Andreani, que identifica los siguientes pilares que sustentan el socialismo en China, definidos por él como “considerablemente extranjeros al capitalismo”:

1. El mantenimiento de un potente sector público, que juega un papel estratégico en la economía, y en el cual existe una – limitada, pero real – participación de los trabajadores en las unidades de gestión, a través de consejos de vigilancia y consejos obreros. 
2. Una potente planificación, que aunque sea de naturaleza indicativa (y no imperativa como en otras experiencias socialistas), resulta ser impresionantemente precisa año tras año. 
3. Una forma de democracia política que hacen posibles unas decisiones colectivas, haciendo que la planificación sea el espacio en el cual la nación china elige un destino colectivo.  
4. Unos servicios públicos que condicionan la ciudadanía política, social y económica, que están totalmente o en su inmensa mayoría en manos del Estado, y que como tal están fuera de la lógica del mercado – aunque aún son muy limitados en comparación con los de algunos países capitalistas desarrollados. 
5. Una orientación económica neo-keynesiana consistente en aumentar las rentas del trabajo y la promoción de una justicia social en una perspectiva igualitaria.
6. La protección de la naturaleza, considerada como indisociable del progreso social y como uno de los objetivos centrales del desarrollo económico.  
7. Las relaciones económicas con otros Estados, que descansan sobre el principio de ganar-ganar, la búsqueda de la paz y las relaciones equilibradas entre naciones y pueblos
8. La propiedad pública de la tierra y los recursos naturales .

En resumen, mientras que en los países de Europa las clases populares viven cada vez peor, en China las condiciones de vida de la población ha ido mejorando cada vez más desde la reforma y apertura, y ello en todos los indicadores sociales (salarios, esperanza de vida, mortalidad infantil, atención sanitaria, educación, seguridad social, acceso a la cultura, etc.). Esta diferencia entre el capitalismo neoliberal y el “socialismo de mercado” en China ha sido resumida brillantemente por el filósofo marxista italiano Domenico Losurdo. Hablando de las innegables desigualdades sociales existentes en China, Losurdo dice: 

“…eso no hace licito confundir el “socialismo de mercado” con el capitalismo. Como ilustración de la diferencia radical que subsiste entre los dos podemos intentar recurrir a una metáfora. En China estamos en la presencia de dos trenes que se separan de la estación llamada “subdesarrollo”. Si uno de esos trenes es muy rápido, el otro es de velocidad más reducida; por causa de eso, la distancia entre los dos aumenta progresivamente, pero no podemos olvidar que los dos avanzan en la misma dirección; es también necesario recordar que no faltan los esfuerzos para acelerar la velocidad del tren, relativamente menos rápido y que, de cualquier modo, dado el proceso de urbanización, los pasajeros del tren más rápido son cada vez más numerosos. En el ámbito del capitalismo, por el contrario, los dos trenes en cuestión avanzan en direcciones opuestas. La última crisis destaca un proceso en acción desde hace varias décadas: el aumento de la miseria de las masas populares y el desmantelamiento del Estado social se encuentran a la par que la concentración de la riqueza en manos de una restringida oligarquía parasitaria .” 

jueves, 7 de diciembre de 2017

El marxismo es la única teoría capaz de conocer y transformar la sociedad y dirigir el desarrollo social.

Hablamos con Deng Chungdong, presidente del Instituto de Marxismo de la Academia de Ciencias Sociales de China, en un momento de cierto repunte de los estudios marxistas en China. El profesor Deng nos acerca su visión sobre la situación del marxismo en China, sus contenidos, expectativas y desafíos futuros. 

 1. ¿Cuál es la validez actual del marxismo?
El Marxismo es una teoría sobre la ley de desarrollo de la sociedad humana, es la perspectiva y metodología científica del proletariado en el mundo, y el desarrollo integral del hombre es el valor fundamental de la filosofía marxista. El marxismo pone el acento en el análisis de la esencia más allá de lo superficial prestando especial atención al desarrollo de las leyes.

Aunque en el momento actual, desde una perspectiva de los acontecimientos externos, desde la creación del marxismo este se vislumbra como algo diferente, los avances técnicos y el crecimiento económico han mejorado el nivel de vida de un gran número de personas, incluyendo al proletariado, una ingente cantidad de trabajadores del mundo capitalista han salido de la pobreza más absoluta a pesar de que la naturaleza inherente del mundo capitalista no ha tenido ningún cambio importante. Esto se refleja en que la posición entre los distintos niveles de producción en el capitalismo no ha sufrido ninguna modificación, la explotación y opresión de la burguesía hacia el proletariado no ha cambiado, el estado de los trabajadores subordinados al capital no ha cambiado, y la polarización entre ricos y pobres no ha dejado de aumentar resurgiendo durante intervalos de tiempo algunas crisis económicas que no sólo causan enormes daños a la productividad sino que también siguen intensificando las contradicciones sociales y creando mucha presión en los ámbitos de la vida diaria, de la salud, y el estado psicológico de la población. Esto indica que el capitalismo no puede alcanzar con plena libertad el desarrollo para toda la humanidad.

Pero sólo desde la postura que albergue el marxismo, su  punto de vista y la metodología que contiene podemos entender con claridad la esencia del capitalismo y sus problemas, con el fin de explorar científicamente la dirección y el camino futuro del desarrollo de la sociedad humana.

Por lo tanto podemos decir, no sólo el marxismo puede explicar el mundo de hoy, lo que es más puede transformar con una fuerte vitalidad y eficacia el mundo de hoy.
2. ¿Cuáles son las principales preocupaciones de la investigación marxista china de hoy?
El marxismo reconoce que la vida social es esencialmente práctica, y la investigación tiene como objetivo profundizar en la comprensión y el entendimiento de la práctica de la ley y posteriormente guiar la práctica con una teoría más científica.

Comprender, clarificar y promover son actualmente las principales preocupaciones en la práctica del estudio del marxismo en China que  está pasando por un punto histórico.

En concreto, hay tres aspectos: En primer lugar, el estudio de los textos clásicos y las ideas del marxismo, el marxismo chino siempre que mantenga una estrecha relación con sus fuentes originales y siga recurriendo a la sabiduría original encontrará un nuevo impulso en la historia de su fundación.

En segundo lugar, el estudio crítico del capitalismo contemporáneo y su teoría. El marxismo no es una teoría del sistema cerrado en sí mismo, pero en la práctica, el continuo desarrollo de los conocimientos científicos requiere que el desarrollo se debe combinar con el estudio crítico de los errores del capitalismo contemporáneo, para constantemente consolidar y desarrollar nuevas teorías del espacio y el discurso.  

En tercer lugar, el estudio de la práctica histórica en la China de hoy, que también se efectúa a partir de la realidad social actual de China, para continuar explorando el camino único de desarrollo de la modernización de este país, el camino sigue poniendo de relieve auto-confianza del camino chino, la teoría de la auto-confianza y, la confianza en las instituciones. 

3. ¿Cómo se posiciona el marxismo en China (en el área de la educación)?
El marxismo es una concepción científica del mundo y la metodología del proletariado, es la fuente de los valores esenciales socialistas, es una base ideológica común que posee la población de un país para producir una fuerza ascendente.

EL marxismo es una garantía teórica de la victoria de nuestra revolución y de la construcción del pensamiento en el pasado y sigue constituyendo una guía de prácticas para continuar avanzando en las directrices de la construcción de la causa del socialismo con características chinas.

Antes del año 1949, cuando se estableció la República Popular de China, el partido comunista de China había llevado a cabo la educación ideológica, especialmente para los jóvenes. El objetivo de la educación es formar la próxima generación de constructores socialistas y sucesores en la causa del comunismo.

Durante mucho tiempo, la teoría marxista se ha utilizado como guía ideológica para la educación ideológica y moral desde la enseñanza primaria hasta la universidad. Era una enseñanza obligatoria en colegios y universidades.

Con la llegada de la era de la globalización y la profundización de las reformas y la apertura en China, no sólo los valores occidentales y la ideología burguesa, sino también con la afluencia continua de una economía de mercado, sobre la mayoría de las personas, pero especialmente sobre los valores de los jóvenes, todo esto, ha tenido un mayor impacto y, en cierta medida, causó ciertos trastornos en el pensamiento social y el estado de ánimo general.

En la actualidad, el Partido Comunista de China está reforzando su posición de guía del marxismo en el campo ideológico, avanzando en el estudio y la divulgación del marxismo, para acercar la teoría marxista “a la vida, a la realidad, a las masas” y continuar resolviendo los  problemas prácticos de la vida diaria en el ámbito material y de la vida espiritual de las masas. 

4. ¿Cuál es la posición del marxismo en el campo económico?
La filosofía marxista incluye el materialismo dialéctico, la economía política y el socialismo científico. La economía política es una parte importante del marxismo. Lenin señaló, “la doctrina económica de Marx es la más profunda teoría marxista, la prueba más completa y detallada y útil”.

Todos los logros obtenidos en la construcción económica de China son la base de la adhesión a la guía del marxismo, a través de la continua gestión de los asuntos nacionales e internacionales y la combinación entre ambos y el marxismo. Son los resultados prácticos de la insistencia en la concepción y metodología del mundo marxista.

La economía política marxista al igual que otras doctrinas están en la práctica continuando el desarrollo económico de China para demostrar la exactitud de la economía política marxista. El desarrollo teórico de la economía política marxista proporciona la base para la evolución de la economía política del socialismo con características chinas. Algunas personas piensan que, dado que la economía de mercado de China sigue como guía la teoría de la economía de mercado occidental, los logros en la construcción económica deben atribuirse a la utilización de la teoría de la economía de mercado occidental.

Esto es claramente un malentendido puesto que la economía de mercado de China se trata de una economía de mercado socialista. Siempre ha utilizado el socialismo como principio fundamental. Se ha tomado como ejemplo la experiencia occidental de forma crítica. Se han recibido numerosas críticas por la utilización de la experiencia occidental en la construcción económica para investigar y demostrar las reglas y el desarrollo económico de un socialismo en los tiempos modernos que opera en función a la legalidad y para guiar la construcción de una economía socialista con características chinas. 

5. ¿Cuáles son las características teóricas en el marxismo de China?
El llamado marxismo chino es la combinación del marxismo con la práctica china. En el proceso de localización del marxismo en China hay “dos saltos históricos”, y han explorado dos caminos de desarrollo con características chinas. El primer salto se produjo en el período de la revolución democrática que se encuentra en el camino revolucionario con características chinas y lleva la revolución a la victoria. En segundo salto se produjo después de la Tercera Sesión Plenaria, para encontrar un camino de la construcción del socialismo con características chinas, y se produce la apertura de una nueva fase de la construcción socialista. El marxismo teórico chino hay tres características muy importantes, en primer lugar persisten en combinar la teoría y la práctica, Mao Zedong afirmó, “Si se habla del marxismo sin características chinas, éste quedará vacío”. Por lo tanto, el marxismo en China concretamente, tiene indudablemente en cada una de sus manifestaciones características chinas, es decir, para aplicarlo ha de ser de acuerdo con las características chinas”. En segundo lugar, debemos distinguir y asegurarnos de la naturaleza exacta de nuestra época y del tema de la era. Cambiaríamos siguiendo los pasos del tiempo. Deng Xiaoping señaló una vez: “La situación mundial actual está cambiando, a una velocidad inalcanzable, especialmente en lo concerniente al rápido desarrollo de la ciencia y la tecnología moderna”. Ahora el valor que se ha producido durante un año equivale a lo producido durante décadas o cien años o más en la sociedad antigua. Si no utilizamos nuevas ideas, puntos de vista, para heredar y desarrollar el marxismo, el marxismo no sería un verdadero marxismo”. En tercer lugar, mantener la posición principal de la gente, Xi Jinping, hizo hincapié en que “el anhelo de la gente por una vida mejor es nuestro objetivo”, “siempre hay que salvaguardar y desarrollar los intereses fundamentales de la abrumadora mayoría de la gente, de modo que la reforma y el desarrollo ofrezcan los resultados más equitativos en beneficio del pueblo”. 

6. ¿Cree usted que los países occidentales saben lo suficiente sobre estas teorías?
Creo que los países occidentales en lo concerniente al desarrollo de China y la teoría marxista de China tienen claramente una falta de entendimiento.

Durante mucho tiempo, debido a la infiltración ideológica y la expansión de la hegemonía de los países imperialistas de Europa y América, lo cual distorsionaban la propaganda del perfil de China en el mundo, por lo que algunos occidentales no entienden realmente China, para ellos China sigue siendo un país pobre, atrasado, autoritario y cerrado. En el mundo occidental hay muchos malentendidos en cuanto al marxismo.  Consideran que el marxismo es una revolución violenta, un cambio social radical, que se forma un régimen dictatorial o autoritario posteriormente a la victoria de la revolución, y que por ello las personas se ven privadas de la libertad. Sin embargo, lo contrario es lo cierto, así China se ha desarrollado rápidamente en los últimos decenios, y para ello se han realizado grandes logros en los campos político, económico, cultural, social y ecológico. China es cada vez más un país próspero, democrático, civilizado y armonioso, y ello es el resultado práctico del marxismo en China.  

La formación de un sistema teórico marxista con características chinas incluye la teoría del marxismo en China, la esencia del socialismo, el sistema económico es fundamental en la etapa primaria del socialismo, la economía de mercado socialista, la reforma accionarial de las empresas estatales, la reforma de la propiedad mixta. Este sistema se encuentra en el marxismo-leninismo, en el pensamiento de Mao Zedong, en la teoría de Deng Xiaoping, en la “triple representatividad”, bajo la guía del concepto científico de desarrollo como la práctica principal del desarrollo social para la aplicación a la vida de las personas, el objetivo es llegar a un reparto del socialismo, a la prosperidad. Los países capitalistas occidentales tienden a valorizar a China con la lógica de la economía de mercado, y es obvio que así sólo se podría obtener una comprensión parcial y unilateral en cuanto a la naturaleza de este país. 

7. ¿El marxismo puede salvar a China?
Desde una perspectiva histórica, el marxismo ya ha salvado a China, y ha hecho grandes logros para su desarrollo, que ha sido demostrado un hecho demostrado por la historia. China en la sociedad semifeudal y en la época en la que había sido colonizada, luchaba por encontrar el camino hacia la modernización, a través de la exploración constante y de varios intentos, el Partido Comunista marxista de China dirigió al pueblo chino tomando el marxismo chino como una guía para derribar las tres grandes montañas (el imperialismo, el feudalismo y el capitalismo burocrático), que estableció una nueva China socialista. Así, la historia ha demostrado que sólo el marxismo puede salvar a China.

Después de la fundación de la Nueva China, el PCCh dirigió al pueblo chino para desarrollar y construir el socialismo, aunque el país atravesó por algunos desvíos causados por algunos reveses y fracasos, pero en realidad, pero en realidad, éstos son aquellos en los que no se combina la realidad de la sociedad china y el marxismo.

Después de la Tercera Sesión Plenaria del Partido Comunista de China, se restablecen nuevas directrices y rutas para el desarrollo, formando la teoría de Deng Xiaoping y de las “Tres Representaciones”. El marxismo de China obtiene en este importante pensamiento nuevos resultados teóricos, el concepto científico de desarrollo,  como guía para lograr  durante cerca de treinta años un crecimiento económico en torno al 10%. China se convirtió, de esta manera, en la segunda mayor economía del mundo. 

8. ¿Cree que la teoría marxista tiene un futuro prometedor con los jóvenes?
El marxismo es un sistema teórico científico, y todavía en evolución. El marxismo es abierto e inclusivo. Constantemente se absorbe de manera crítica y aprende de todos los logros teóricos sobresalientes en la historia del pensamiento, y se esfuerzan por practicar, poniendo a prueba constantemente su propio desarrollo de sí mismo. La calidad de esta teoría no puede ser sobrepasada por cualquier otra teoría, por lo tanto, desde el marxismo se comprende y transforma la sociedad. El marxismo es la única teoría capaz de conocer y transformar la sociedad y dirigir  el desarrollo social.

La razón principal por la cual algunas personas jóvenes aún tienen dudas sobre el marxismo es porque, en realidad, no han aprendido a hacer un buen uso del marxismo. El marxismo como un conjunto de sistema teórico, no puede estar presente de manera natural en la mente de los hombres, sino a través de un aprendizaje continuo, la comprensión, la práctica y un esfuerzo real de comprensión del mismo. Para comprender y dominar el conocimiento sobre el marxismo hay que utilizar el pensamiento abstracto, ver más allá de la superficie, comprender el desarrollo intrínseco de los fenómenos y las relaciones inevitables y necesarias entre ellos,  por lo que en comparación con otras teorías del aprendizaje, la dificultad puede que sea mayor. Algunas olas de pensamiento como el liberalismo y el socialismo democrático tendrán un impacto en las mentes de los jóvenes, esto es porque estas ideas empiezan a partir de un fenómeno superficial, considerando el problema con una visión estática y aislada, es relativamente fácil de entender. En la actualidad, el Partido Comunista de China está haciendo esfuerzos para promover la popularización del marxismo, siguiendo el paso de los tiempos, fortaleciendo la educación y la orientación ideológica, y dejando a los jóvenes mejorar el entendimiento el marxismo y su capacidad de diferenciarlo a través de su propio aprendizaje. Creo que al final, ellos comprenderán  y estarán de acuerdo en que el marxismo será la teoría más prometedora.  

Traducción: Marola Padín Novas.

Fuente: Observatorio de la Política China

Pensamiento sobre el socialismo con peculiaridades chinas de la nueva época y su estrategia fundamental.


* En lo siguiente presentamos un fragmento del discurso del secretario general del PCCh, Xi Jinping, expuesto en el XIX Congreso del Partido. Su pensamiento, a continuación mostrado, ha sido integrado entre las directrices teóricas e ideológicas del socialismo con peculiaridades chinas por su vitalidad, vigor y actualidad.

"El Pensamiento de Xi Jinping sobre el socialismo chino de nueva era" significa un gran aporte científico a la causa de las comunistas chinas y de todas la comunistas del mundo para el día de hoy.

Los cambios operados en la situación interna y externa desde el XVIII Congreso del Partido, y el desarrollo de las diversas causas de nuestro país desde entonces nos han planteado un importante tema de nuestro tiempo, al que debemos responder sistemáticamente combinando la teoría con la práctica. Este tema -qué tipo de socialismo con peculiaridades chinas mantendremos y desarrollaremos en la nueva época, y cómo lo mantendremos y lo desarrollaremos- abarca cuestiones fundamentales, entre ellas el objetivo general del mantenimiento y desarrollo de dicho socialismo en la nueva época, sus tareas generales, su disposición general y su disposición estratégica, así como otras cuestiones fundamentales, incluidas las del rumbo del desarrollo, su modalidad y su fuerza motriz, los pasos estratégicos, las condiciones externas y las garantías políticas. Por otra parte, para favorecer la mejora del mantenimiento y desarrollo del socialismo con peculiaridades chinas,debemos elaborar un análisis teórico y una orientación política basados en las nuevas prácticas, aplicables a campos como la economía, la política, el imperio de la ley, la ciencia y la tecnología, la cultura, la educación, la vida del pueblo, las etnias, la religión, la sociedad, la civilización ecológica, la seguridad nacional, la defensa nacional y las fuerzas armadas, la directriz de "un país con dos sistemas" y la reunificación de la patria, el frente único, la diplomacia y la construcción del Partido.

En torno a este importante tema de nuestro tiempo, persistiendo en guiarse por el marxismo-leninismo, el pensamiento de Mao Zedong, la teoría de Deng Xiaoping, el importante pensamiento de la triple representatividad y la concepción científica del desarrollo, persistiendo en emancipar la mente, buscar la verdad en los hechos, avanzar con los tiempos y adoptar una actitud realista y práctica, y persistiendo en el materialismo dialéctico y el materialismo histórico, nuestro Partido, con una visión completamente nueva y en estrecha combinación con las nuevas condiciones de nuestro tiempo y las nuevas exigencias de la práctica, ha profundizado la comprensión sobre la ley del ejercicio del gobierno por parte de los partidos comunistas, la ley de la construcción socialista y la ley del desarrollo de la sociedad humana, y ha llevado adelante una ardua exploración teórica al respecto, obteniendo importantes logros en la innovación teórica y creando así el pensamiento sobre el socialismo con peculiaridades chinas de la nueva época.

El pensamiento sobre el socialismo con peculiaridades chinas de la nueva época deja claro lo siguiente: la tarea general de mantener y desarrollar el socialismo con peculiaridades chinas consiste en culminar la modernización socialista y la gran revitalización de la nación china, y, sobre la base de la culminación de la construcción integral de una sociedad modestamente acomodada, dar cima en dos fases a la transformación de nuestro país en un poderoso país socialista moderno, próspero, democrático, civilizado, armonioso y bello a mediados de siglo; la principal contradicción de nuestra sociedad en la nueva época es la que hay entre la creciente demanda del pueblo de una vida mejor y el desarrollo desequilibrado e insuficiente, siendo por lo tanto necesario atenerse al pensamiento del desarrollo centrado en el pueblo y promover de continuo el desarrollo integral de las personas y la prosperidad de todo el pueblo; la disposición general de la causa del socialismo con peculiaridades chinas es un todo compuesto por cinco elementos y su disposición estratégica es la de las "cuatro integralidades", haciendo hincapié en el afianzamiento de las "cuatro convicciones"; el objetivo general de la profundización integral de la reforma es perfeccionar y desarrollar el sistema del socialismo con peculiaridades chinas, así como promover la modernización de los sistemas y de la capacidad para gobernar el país; el objetivo general del impulso integral de la gobernación del país según la ley es construir un sistema del imperio de la ley del socialismo con peculiaridades chinas y un Estado de derecho socialista; el objetivo del Partido de fortalecer el Ejército en la nueva época es construir un ejército popular que obedezca los mandatos del Partido, venza en los combates y posea un estilo excelente, para convertirlo en un ejército de primer orden mundial; la diplomacia de gran país con peculiaridades chinas debe impulsar tanto el establecimiento de un nuevo tipo de relaciones internacionales como la estructuración de una comunidad de destino de la humanidad; y el rasgo más esencial del socialismo con peculiaridades chinas es que su dirección recae en el Partido Comunista de China, su mayor superioridad radica en esta misma dirección y el Partido constituye la fuerza dirigente política suprema, lo que plantea la exigencia general de construir el Partido en la nueva época y pone de relieve la importante posición de la construcción política en la construcción del Partido.

El pensamiento sobre el socialismo con peculiaridades chinas de la nueva época continúa y desarrolla el marxismo-leninismo, el pensamiento de Mao Zedong, la teoría de Deng Xiaoping, el importante pensamiento de la triple representatividad y la concepción científica del desarrollo,es el fruto más reciente de la chinización del marxismo, representa la cristalización de las experiencias prácticas y de la sabiduría colectiva del Partido y del pueblo, constituye un importante componente del sistema teórico del socialismo con peculiaridades chinas y es la guía de acción para todo el Partido y el pueblo de todo el país en su lucha por culminar la gran revitalización de la nación china. Por todo ello, debemos mantener este pensamiento durante largo tiempo y desarrollarlo sin cesar.

Todo el Partido debe comprender profundamente la esencia del espíritu y el rico contenido del pensamiento sobre el socialismo con peculiaridades chinas de la nueva época, y ponerlo en práctica integral y acertadamente en los diversos trabajos.

1. Perseverancia en la dirección del Partido en todos los trabajos:

Sea este o aquel terreno o sector, sea la parte o región del país que sea, el Partido lo dirige todo. Se impone incrementar las "cuatro conciencias", defender conscientemente la autoridad del Comité Central del Partido y su dirección centralizada y unificada, mantener conscientemente un alto grado de identificación con dicho comité en lo ideológico, en lo político y en las acciones, perfeccionar los regímenes y mecanismos de persistencia en la dirección del Partido, perseverar en la tónica general del trabajo consistente en la pugna por el progreso basado en la estabilidad, impulsar con una visión de conjunto la disposición general basada en un todo compuesto por cinco elementos y promover coordinadamente la disposición estratégica de las "cuatro integralidades", con el propósito de aumentar la capacidad y la firmeza con las que el Partido controla el rumbo, planea la situación general, decide las políticas y promueve la reforma, garantizándose así que siempre domine la situación global y coordine las diversas partes.

2. Perseverancia en la consideración del pueblo como el centro:


El pueblo es el creador de la historia y la fuerza fundamental que determina el futuro y el destino del Partido y del Estado. Tenemos que mantenernos firmes en la condición del pueblo como sujeto, persistir en que el Partido permanezca al servicio de los intereses públicos y gobierne el país en bien del pueblo, poner en práctica el propósito fundamental de servirlo de todo corazón, plasmar la línea de masas del Partido en todas las actividades de gobernación del país y manejo de los asuntos administrativos, tomar como nuestro objetivo de lucha la aspiración del pueblo a una vida mejor y apoyarnos en él para crear una magna empresa histórica.

3. Perseverancia en la profundización integral de la reforma:

Solo el socialismo puede salvar a China y solo la reforma y la apertura pueden desarrollar China, el socialismo y el marxismo. Hemos de mantener y perfeccionar el sistema del socialismo con peculiaridades chinas; promover sin cesar la modernización de los sistemas y de la capacidad para gobernar el país; erradicar decididamente todas las ideas y conceptos anacrónicos, así como todas las lacras de los regímenes y los mecanismos; derribar las barreras erigidas por la solidificación de los intereses; asimilar los logros provechosos de la civilización humana; y configurar un sistema institucional sistémicamente completo, científicamente reglamentado y funcionalmente eficaz, aprovechando al máximo la superioridad del sistema socialista de nuestro país.

4. Perseverancia en la nueva concepción del desarrollo:

El desarrollo constituye la base y la clave para resolver todos los problemas de nuestro país, por lo que debe ser de corte científico, resultando indispensable aplicar firme e inalterablemente la concepción del desarrollo caracterizada por la innovación, la coordinación, la ecologicidad, la apertura y la compartición. Debemos mantener y perfeccionar el sistema económico básico y el sistema de distribución socialistas de nuestro país; no vacilar en absoluto en consolidar y desarrollar la economía de propiedad pública, ni en estimular, respaldar y guiar el desarrollo de las economías de propiedad no pública; hacer que el mercado juegue un papel decisivo en la distribución de los recursos; desplegar aún mejor las funciones gubernamentales; impulsar el desarrollo sincronizado del nuevo modelo de industrialización, la informatización, la urbanización y la modernización agrícola; participar por iniciativa propia en el proceso de globalización económica y promoverlo; y desarrollar una economía abierta de más alto nivel, robusteciendo sin cesar nuestro poderío económico y nuestra fortaleza nacional integral.

5. Perseverancia en la condición del pueblo como dueño del país:

La persistencia en la integración orgánica de la dirección del Partido, la condición del pueblo como dueño del país y la gobernación de este según la ley constituye una exigencia ineludible del desarrollo de la política socialista. Tenemos que seguir con firmeza el camino del desarrollo político del socialismo con peculiaridades chinas; mantener y perfeccionar el sistema de asambleas populares, el de cooperación multipartidaria y consulta política bajo la dirección del Partido Comunista de China,el de autonomía étnica territorial y el de autogobierno de las masas en los niveles de base; consolidar y desarrollar un frente único patriótico lo más amplio posible, desarrollar la democracia consultiva socialista,completar el sistema democrático, enriquecer las formas de la democracia y ensanchar los canales para su ejercicio, con miras a garantizar que en la vida política y social del país se materialice la condición del pueblo como dueño.

6. Perseverancia en la gobernación integral del país según la ley:

La gobernación integral del país según la ley representa una exigencia esencial y una importante garantía para el socialismo con peculiaridades chinas. Hemos de aplicar efectivamente la dirección del Partido en todo el proceso y todos los aspectos de la gobernación del país según la ley; seguir firme e invariablemente el camino del imperio de la ley del socialismo con peculiaridades chinas; perfeccionar el sistema jurídico centrado en la Constitución propio de dicho socialismo;construir el sistema del imperio de la ley del socialismo con peculiaridades chinas y el Estado de derecho socialista; desarrollar la teoría del imperio de la ley del mencionado socialismo;persistir en impulsar simultáneamente una actuación conforme a la ley en la gobernación del país, en el ejercicio del gobierno y en la gestión de los asuntos administrativos;mantenernos firmes en construir como un todo único un Estado, un gobierno y una sociedad regidos por la ley; perseverar en combinar la gobernación del país según la ley con la ejercida conforme a la moral y en integrar orgánicamente la primera con la administración del Partido conforme a las normas; profundizar la reforma del régimen judicial; y mejorar las cualidades de toda la nación en lo que respecta al imperio de la ley y a la moral.

7. Perseverancia en el sistema de los valores socialistas esenciales:

La convicción en la propia cultura constituye la fuerza más fundamental, profunda y duradera para el desarrollo de un país y una nación. Debemos persistir en el marxismo, tener sólidamente arraigados el sublime ideal del comunismo y el ideal común del socialismo con peculiaridades chinas, cultivar y practicar los valores socialistas esenciales, y fortalecer de continuo nuestra iniciativa y el poder de nuestra opinión en el terreno ideológico; impulsar la transformación creativa y el desarrollo innovador de la excelente cultura tradicional china, dar continuidad a la cultura revolucionaria y desarrollar la cultura socialista avanzada, asimilando lo positivo de lo ajeno sin olvidar nuestra propia cultura y orientándonos hacia el futuro; y forjar mejor el espíritu, los valores y la fuerza de China, a fin de ofrecer al pueblo una guía espiritual.

8. Perseverancia en la garantización y mejora de las condiciones de vida del pueblo en el curso del desarrollo:

El incremento del bienestar del pueblo constituye el objetivo fundamental del desarrollo.Hay que proporcionar más beneficios al pueblo y solucionar en lo posible sus preocupaciones vitales; subsanar los puntos débiles en la garantización de sus condiciones de vida y propulsar la equidad y la justicia sociales en el curso del desarrollo; realizar nuevos y constantes progresos encaminados a que todos los niños disfruten de una crianza apropiada, toda la gente tenga la oportunidad de estudiar, sea retribuida por su trabajo, reciba asistencia médica en caso de enfermedad, cuente con un sustento en la vejez y tenga un lugar donde vivir, y todas las personas vulnerables reciban la ayuda necesaria; desplegar a fondo el acometimiento de lo más duro en la liberación de la pobreza; garantizar que todo el pueblo perciba aún más que sale beneficiado del desarrollo basado en la construcción conjunta y el codisfrute; e impulsar de continuo el desenvolvimiento integral de las personas y la prosperidad de toda la población. Construiremos una China de paz, fortaleceremos e innovaremos la gobernanza social, y salvaguardaremos la armonía y la estabilidad sociales, a fin de garantizar al país un orden y una paz duraderos, y al pueblo, tranquilidad y satisfacción en su vida y en su trabajo.

9. Perseverancia en la coexistencia armoniosa de las personas y la naturaleza:

El fomento de la civilización ecológica es un plan a largo plazo para el desarrollo perenne de la nación china. Tenemos que asumir y llevar a la práctica el concepto de que las aguas cristalinas y las verdes montañas son cordilleras de oro y plata; atenernos a la política estatal básica sobre el ahorro de recursos y la protección del medio ambiente, y tratar el entorno ecológico de la misma manera que tratamos la vida; coordinar el saneamiento sistemático de montañas, ríos, bosques, tierras de labranza, lagos y prados; aplicar un sistema más estricto de protección ecoambiental; conformar una modalidad de desarrollo y un modo de vida ecológicos; seguir invariablemente el camino del desarrollo civilizado, que lleva a una producción desarrollada, una vida holgada y un buen entorno ecológico; y construir una bella China, con miras a crear un ambiente que favorezca la producción y la vida del pueblo, y a contribuir a la seguridad ecológica del planeta.

10. Perseverancia en el concepto general de seguridad nacional:


Coordinar el desarrollo y la seguridad, incrementar la concienciación sobre eventuales adversidades y poder reflexionar sobre posibles peligros aun en tiempos de paz constituye un importante principio de nuestro Partido en su gobernación del país y su gestión de los asuntos administrativos. Debemos insistir en la supremacía de los intereses estatales; considerar la seguridad del pueblo como un objetivo y la seguridad política, como algo fundamental; coordinar la seguridad exterior y la interior, la del territorio y la de los nacionales, la convencional y la no convencional, y la individual y la colectiva; perfeccionar el sistema institucional de la seguridad nacional; intensificar el fomento de nuestra correspondiente capacidad; y salvaguardar con determinación la soberanía, la seguridad y los intereses de desarrollo del país.

11. Perseverancia en la dirección absoluta del Partido sobre el Ejército Popular: 

La construcción de un ejército popular que obedezca los mandatos del Partido, venza en los combates y posea un estilo excelente representa un soporte estratégico para la culminación de los objetivos de lucha fijados para los dos centenarios [el del Partido en el 2021 y el de la Nueva China en el 2049] y para la materialización de la gran revitalización de la nación china. Hemos de aplicar integralmente los principios y sistemas fundamentales de la dirección del Partido sobre el Ejército Popular; fijar la posición rectora de las ideas del Partido sobre el fortalecimiento del Ejército de la nueva época en la construcción de la defensa nacional y de sí mismo; persistir en la construcción política del Ejército, en fortalecerlo a través de la reforma, en vigorizarlo por medio de la ciencia y la tecnología, y en administrarlo según la ley; y conceder más importancia tanto a su mayor concentración en el combate real como al impulso generado por la innovación, a la construcción del sistema correspondiente, al desarrollo intensivo y altamente eficaz, y a la integración de lo militar y lo civil, con el fin de cumplir el objetivo del Partido de fortalecer el Ejército en la nueva época.

12. Perseverancia en la directriz de "un país con dos sistemas" y en el impulso de la reunificación de la patria:

Mantener la prosperidad y la estabilidad duraderas de Hong Kong y Macao, y hacer realidad la reunificación completa de la patria constituyen exigencias inexorables de la materialización de la gran revitalización de la nación china. Tenemos que combinar orgánicamente la salvaguardia del poder administrativo general de la dirección central sobre las regiones administrativas especiales de Hong Kong y Macao con la garantización de sualto grado de autonomía, y asegurarnos de que la directriz de "un país con dos sistemas" se mantenga sin cambios ni vacilaciones, y que esta se ejecute sin distorsiones ni tergiversaciones. Debemos persistir en el principio de una sola China y en el Consenso de 1992, promover el desarrollo pacífico de las relaciones entre las dos orillas del estrecho de Taiwan, profundizar la cooperación económica y el intercambio cultural interribereños, e impulsar a los compatriotas de ambas orillas a combatir conjuntamente toda actividad secesionista y a luchar juntos por materializar la gran revitalización de la nación china.

13. Perseverancia en el impulso de la construcción de una comunidad de destino de la humanidad:

El sueño del pueblo chino está íntimamente ligado al de los demás pueblos del mundo, por lo que en la materialización del sueño chino no podemos permitirnos prescindir de un entorno internacional pacífico y de un orden internacional estable. Debemos considerar tanto la situación nacional como la internacional con una visión de conjunto; seguir inalterablemente el camino del desarrollo pacífico y aplicar inmutablemente la estrategia de apertura basada en el beneficio mutuo y el ganar-ganar; insistir en la concepción correcta de la justicia y de los intereses; adoptar un nuevo concepto de seguridad común, integral, cooperativa y sostenible; perseguir una perspectiva de desarrollo definida por la apertura, la innovación, la inclusión y el beneficio mutuo; promover intercambios entre civilizaciones caracterizados por una armonía que no excluya las diferencias y por la asimilación indiscriminada de todo lo que de positivo tenga lo ajeno; y configurar un ecosistema que venere la naturaleza y se base en el desarrollo ecológico, actuando así en todo momento como constructores de la paz mundial, contribuidores al desarrollo global y defensores del orden internacional.

14. Perseverancia en el disciplinamiento integral y riguroso del Partido:

La valentía de llevar a cabo una revolución interna y la rigurosidad en la administración y el disciplinamiento de nuestro Partido constituyen sus cualidades más distintivas. Debemos tomar los Estatutos del Partido como guía fundamental, situar en primer plano su construcción política, hacer que su construcción ideológica y su disciplinamiento en materia de sistemas desencadenen la energía hacia una misma dirección, y propulsar de manera coordinada las diversas facetas de su construcción: el enfoque en la "minoría clave", la persistencia en las "tres estricteces y tres solideces", la perseverancia en el centralismo democrático, la elevación de la rigurosidad de la vida política interna del Partido, el estricto mantenimiento de su disciplina, el refuerzo de su supervisión interna, el desarrollo de una cultura política intrapartidaria dinámica y sana, la depuración cabal del ecosistema político intrapartidario, la resuelta corrección de toda clase de prácticas malsanas, el castigo de la corrupción con una actitud de tolerancia cero, el aumento incesante de la capacidad del Partido para depurarse, perfeccionarse, renovarse y superarse, y la preservación en todo momento de los lazos de uña y carne entre él y las masas populares.

Estos 14 puntos forman nuestra estrategia fundamental para mantener y desarrollar el socialismo con peculiaridades chinas en la nueva época. Para conducir mejor el desarrollo de la causa del Partido y del pueblo, todos los camaradas de aquel debemos implementar integralmente su teoría, su línea y su estrategia fundamentales.

La práctica no tiene límites, como tampoco los tiene la innovación teórica. El mundo cambia a cada instante, como también lo hace China. Hemos de seguir los pasos de nuestro tiempo en lo referente a las teorías, dominar progresivamente las leyes objetivas e impulsar constantemente la innovación teórica, práctica, institucional y cultural, así como la fomentada en otros terrenos.

Camaradas: la época es madre del pensamiento y la práctica es la fuente de las teorías. Siempre que sepamos escuchar la voz de nuestro tiempo y tengamos la valentía de defender con firmeza la verdad y corregir los errores, el marxismo de la China del siglo XXI exhibirá sin duda una fuerza más poderosa y convincente de la verdad.

Fuente: Xinhua